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LT 22 RADIO LA COLIFATA 14 años de locuras |
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La radio de los internos y ex internos del hospital Borda, transmite todos los sábados haciendo que los participantes se conviertan en protagonistas y responsables de su propia palabra. Un fenómeno único que cobró fama internacional y recibió numerosas distinciones
LT 22 Radio La Colifata nació el 3 de agosto de 1991 cuando Alfredo Olivera -creador y director de la radio- aún siendo estudiante de psicología, participaba en Coope-ranza, un espacio de expresión alternativo dentro del hospital Borda. A partir de allí, comenzó una extraordinario relación con la comunidad: los internos del hospital empezaron a acercar sus columnas de opinión a una radio del barrio. En un principio, simplemente se limitaban a contestar preguntas del tipo: ¿qué es ser loco? o ¿qué es la locura?. “La idea era simple: que tuvieran voz aquellos que no tenían voz; y que pudieran hablar en nombre propio quienes padecen este signo, el de la locura. Así, con un grabador de periodista como única herramienta tecnológica, se inicia La Colifata, que con el tiempo pasó a ser una radio”, explica Laura Gobet, licenciada en Psicología y coordinadora terapéutica de La Colifata.
Los colifatos Gracias al interés de la comunidad y del lugar que generaron los oyentes en otras radios, los colifatos ganan espacios. Lalo Mir, uno de los padrinos de LT 22, fue quien solidariamente dedicó un lugar en sus programas cuando todavía se grababa en casete y se editaba en un doble casetera. “Lalo quedó fascinado con la idea –agrega la Lic. Gobet- de que con algo tan precario se pudieran hacer ediciones de dos o tres minutos, que eran los microprogramas que se hacían para retransmitir en otras radios. Primero fue Lalo, después fueron otros y hoy en día son muchas radios las que retransmiten La Colifata; que, además, emite en vivo los días sábados entre las 14:30 y las 19:30 desde los jardines del hospital”. La verdadera llegada de la radio, queda dicho, supera y en mucho a las treinta cuadras a la redonda que logra la emisión en vivo. Las grabaciones se trasmiten en numerosas programaciones del país y también del extranjero, como por ejemplo en España, Chile, México y muchos otros lugares que han tomado el modelo, tanto en neuropsiquiátricos como en otras instituciones vinculadas a lo sanitario. “Hoy en día –amplía la Lic. Gobet- se ha difundido mucho esta idea que esperemos sirva para desestigmatizar la locura”.
Premios y reconocimientos La Colifata recibió premios a nivel nacional e internacional; muchos reconocimientos a su labor terapéutica, como un espacio de tratamiento para quienes padecen sufrimiento mental en su camino de recuperación como sujetos y su reinserción en la sociedad. Ha sido distinguida también con muchos premios periodísticos, por el mérito de articular los medios de comunicación con la salud mental y con la salud colectiva. Por citar sólo algunos ejemplos, recibió el premio Broadcasting, distinciones de entidades vinculadas a la psiquiatría y homenajes del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y de la Legislatura porteña, que destacaron su labor cultural.
Problemas de financiación La Lic. Gobet explica que no todas son rosas en el camino de La Colifata: “El mayor problema que tenemos para funcionar desde hace catorce años es el económico. Siempre hubo donaciones esporádicas, durante tres años tuvimos financiación, pero ya no. Seguimos esperando y apostando a la idea de que algún organismo se encargue de ayudarnos. Siempre ha sido la comunidad de manera voluntaria quien nos sostiene, pero creemos que tenemos que seguir haciendo apuestas porque cada vez se nos hace más difícil mantenernos. La radio recibió reconocimientos por su trabajo, pero el más importante fue el de la comunidad, que fue construyendo el proyecto junto a nosotros y a los pacientes, que son quienes, en definitiva, hacen activamente la radio. La coordinación lo que hace es darle forma a esos programas que se desarrollan desde la subjetividad de cada uno de los participantes”. La Colifata funciona como un dispositivo abierto a la comunidad y a todos los que quieran participar. Por lo general, quienes se acercan empiezan colaborando desde el lugar de oyentes, después piden la palabra para mandar un saludo, y a partir de ahí se trabaja para su inclusión en el armado de programas propios.
El hospital y la radio El Dr. Alejandro Jorge, médico psiquiatra, jefe de Guardia del hospital Borda desde 1984 y presidente de la filial de la AMM señala: “Los pacientes que participan en la radio son aquellos que están más conectados con la realidad, en recuperación o estabilizados en su cuadro. A algunos otros se les puede dar un lugar, pero depende de su poder de adaptación y de que entiendan ciertos parámetros que hay que respetar para poder hacer un programa y poder intervenir. Los pacientes tienen libre elección de participar y como las transmisiones se hacen desde el jardín del hospital, pueden hacerlo como público; si el paciente demuestra interés, se va incorporando de a poco, interviniendo en la programación de la radio; aunque eso ya depende de los organizadores de la emisora. Pero ningún médico del hospital les va a negar la posibilidad de participar”. La Lic. Laura Gobet analiza con mucha claridad la relación entre la radio y el hospital. “Siempre consideramos que era un espacio necesario en el que había que generar algo de comunicación, sobre todo en relación a romper los muros, a prestar un micrófono para que hubiera una comunidad que escuchara eso que muchas veces es marginado y excluido de la sociedad. Hoy en día, la relación con la institución es de articulación, sobre todo con aquellos pacientes que todavía están internados. Hacemos intercon-sultas, trabajo en conjunto, intentamos que los profesionales del equipo de salud vengan a la radio para ver cómo podemos seguir trabajando en el proceso de rehabilitación del paciente. Nuestra apuesta es la de hacer pensar acerca del mito del loco insensato y peligroso. No es así. Si se lo puede escuchar, eso puede generar una pregunta”. Y en La Colifata, la respuesta la dan los verdaderos protagonistas.¨ |
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