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CENTRO DE ARRITMIAS CARDÍACAS DEL Hospital RAMOS MEJÍA Tecnología de punta para atender las arritmias cardíacas |
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El centro cuenta con tecnología de avanzada para asistir las arritmias cardíacas. El servicio es único en el GCBA
El hospital Ramos Mejía cuenta con tecnología de primer nivel para tratar las arritmias cardíacas; el servicio se brinda a través de su centro de Arritmias Cardíacas. El Dr. Pablo Chiale, jefe de la unidad de Internación de la división Cardiología y codirector del centro, cuenta la tarea que desarrolla junto a un equipo multidisciplinario: “Hace ocho años se creó el centro, que constituye un ámbito de referencia para los pacientes con arritmias, ya que recibimos derivaciones de todos los hospitales porteños, del conurbano, del interior del país y de países limítrofes. La actividad asistencial es muy importante y realizamos estudios de altísima complejidad, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de arritmias. También realizamos intervenciones para la colocación de dispositivos an-tiarrítmicos, como marcapasos, cardiodesfi-briladores y resincronizadores cardíacos. Este último es un tratamiento nuevo para las personas con insuficiencia cardíaca, que en un porcentaje significativo de los casos mejoran su sintomatología, su capacidad para el esfuerzo y hay estudios que demuestran que también prolonga la supervivencia”.
Tecnología de punta El sistema ENSITE permite traducir información de la actividad eléctrica generada en el corazón en imágenes tridimensionales, que sirven como guía diagnóstica para el tratamiento de una diversidad de arritmias de severidad variable, algunas de ellas potencialmente mortales. El sistema permite la construcción, mediante un complejo software, de una imagen tridimensional del corazón a partir de los impulsos eléctricos generados por el mismo músculo cardíaco, casi sin emplear rayos X, ni medios de contraste químicos. Es un dispositivo único que permite literalmente navegar con suma facilidad por las cavidades del corazón y emplazar los catéteres necesarios con mínima radiación, mediante la punción de las venas femorales. “El tratamiento de las arritmias por el método de cateterismo tradicional implica el uso de rayos X, a veces con exposiciones prolongadas, y eso trae implícitos ciertos riesgos, tanto para el paciente como para los profesionales que realizan estas prácticas. Por otra parte, la localización anatómica de los sitios que es necesario abordar para obtener la curación de ciertas arritmias no es tan precisa cuando su búsqueda se realiza con la ayuda de la radioscopia. Esta tecnología permite minimizar riesgos y lograr una eficacia mayor en el tratamiento. El aparato que utilizamos se llama ENSITE, que tiene dos versiones: NAVX y ARRAY, cada una de las cuales se aplica teniendo en cuenta las características individuales del paciente y su problema arrit-mológico. Ellas permiten observar, en vistas tridimensionales, el sitio de origen y el trayecto que sigue el impulso eléctrico en el corazón y llevar un catéter-electrodo para liberar en esos lugares, una corriente de radiofrecuencia que coagula el tejido miocárdico y elimina el trastorno. Esta práctica es única en los hospitales públicos de nuestra ciudad y de vital importancia para el tratamiento curativo de las arritmias”, dice Chiale. El centro atiende alrededor de 320 pacientes por mes y también realiza una intensa actividad de docencia e investigación. El Dr. Hugo Garro, encargado del laboratorio de Electro-fisiología Invasiva, y el Dr. Rubén Sánchez, cocoordinador del centro de Arritmias Cardíacas, remarcan la importancia de los tratamientos que brindan. Garro destaca: “Diariamente controlamos los marcapasos, resincro-nizadores y cardiodesfibriladores implantados en los pacientes, que sirven parar tratar las taquiarritmias potencialmente letales en pacientes con riesgo de muerte súbita y se realizan entre diez y doce procedimientos semanales de diagnóstico y tratamiento por ca-teterismo. Desde ya que cada paciente recibe un seguimiento constante y multidiscipli-nario”.
Más recurso humano La calidad en la atención y la tecnología de avanzada son dos aspectos que enorgullecen al hospital público. Más allá de la alta capacitación de los profesionales y el destacado servicio que brindan a la comunidad, también el centro de Arritmias vive la realidad de la mayoría de los servicios de los hospitales porteños: falta de nombramientos y necesidad de más recurso humano. Chiale describe la situación: “El personal de que disponemos es insuficiente para satisfacer la demanda creciente de atención especializada. Necesitamos más nombramientos. Por lo menos tres médicos electrofi-siólogos con un alto grado de experiencia y conocimiento de las nuevas herramientas de diagnóstico y terapéutica invasiva. Contamos con un programa de entrenamiento que dura dos años y capacita a médicos que alcanzan un alto grado de especialización. Además, debe resaltarse la tarea de investigación, tradicionalmente reconocida como de excelencia en los ámbitos académicos nacional e internacional, con publicaciones en revistas de la máxima jerarquía en la especialidad”. |
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