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FUMADORES PASIVOSLos niños, víctimas indefensas del tabaco |
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En la Argentina se mueren 40.000 personas al año por causas relacionadas al tabaco. Muchos son fumadores pasivos y los niños representan una gran porción de ellos El 31 de mayo se celebró el día mundial sin tabaco bajo el lema Tabaco: mortífero en todas sus formas (ver edición del Boletín Temas de Salud). Según datos de la OMS, mundialmente se mueren por año cinco millones de personas por causas relacionadas con el tabaquismo. La Argentina aporta 40.000 muertes a esa cifra. Pero hay un dato que alarma aún más: 6.000 de las víctimas son personas que no fuman, pero se ven perjudicadas por ser fumadores pasivos. Y los principales afectados son los niños, ya que el 70% de ellos absorben el humo de los adultos cuando sus organismos aún no desarrollaron sistemas de defensas. Los niños que están constantemente expuestos al humo de cigarrillo suelen tener en los primeros años de vida enfermedades o infecciones del aparato respiratorio. Los chicos cuyas madres son fumadoras padecen a menudo bronquitis crónica, traqueítis y laringitis. La Dra. Silvia Jakimczuk, médica del servicio de Alergia del hospital Argerich e integrante del grupo de trabajo Tabaco o Salud, explica: “El problema principal es con los niños asmáticos que por efecto del tabaco incrementan la hiperactividad bronquial, por lo tanto son chicos que hacen bronquitis en repetición, sufren dificultades respiratorias y tienen que ser asistidos en los casos de urgencia en un hospital”. El hábito de fumar comienza generalmente en la adolescencia y rápidamente el joven se vuelve adicto a la nicotina. En ese sentido Silvia Jakimczuk destaca: “Es necesario informar acerca de los riesgos de fumar y actuar para que se abandone ese hábito. Lamentablemente, las cifras son alarmantes: el 4,6% de los alumnos del último año de las escuelas primarias fuman y esa cifra aumenta al finalizar la escuela secundaria al 42%”. Con respecto a los niños fumadores pasivos Jakimczuk rescata: “La gran mayoría de los niños con alergias o asma viven en casas donde la familia fuma. Entonces, a partir de esta situación hay que empezar a trabajar y concientizar para que sus padres dejen de fumar en los hogares. Si no pueden o no están decididos, por lo menos que sepan los peligros que corren su hijos si conviven con el humo ambiental del tabaco. Por más que estos chicos estén constantemente en tratamiento no van a avanzar nunca”. El Dr. Daniel Colombaro es alergista y neumonólogo del hospital Argerich y destaca: “El fumador pasivo se expone a igual o mayor riesgo que el fumador activo padeciendo las mismas patologías tabaco-dependientes, sobre todo: asmas, rinitis, bronquitis crónica y enfermedades cardiovasculares. El 28% de los fumadores se inicia en la etapa de la niñez y la lucha es permanente y constante para tratar de bajar esas cifras y entender las consecuencias gravísimas que trae el tabaquismo”. En relación con las edades de los chicos que atienden en el servicio del hospital, Colombaro remarca: “Son chicos desde los 3 hasta los 11 años. Con respecto a los adolescentes, siempre pasa lo mismo: si están con un familiar adulto niegan el habito aunque luego, lo reconocen”.
Los jóvenes y el cigarrillo Cada día, 80.000 jóvenes en el mundo empiezan a fumar corriendo riesgo de convertirse en adictos a la nicotina. En esa etapa de la vida se subestiman los peligros y aunque según algunos estudios, los jóvenes no admiten que la publicidad influye en su adicción, fuman las marcas más promocionadas. Mundialmente, se desarrollan campañas antitabáquicas y se impulsan leyes que apuntan a restringir el uso del cigarrillo. La Dra. Jakimczuk remarca cuáles son las medidas que se deberían disponer para enfrentar esta problemática: “Serían útiles disposiciones como aumentar los impuestos al tabaco, prohibir su publicidad, restringir su consumo y aplicar medidas informativas que adviertan con claridad sobre los problemas que trae el consumo de cigarrillos y elaborar programas educativos en escuelas y centros de atención primaria. Es necesario que se tome conciencia de la gravedad de este problema”. En relación con la cantidad de chicos fumadores pasivos que atienden en el Argerich, Jakimczuk explica: “Tenemos aproximadamente cincuenta pacientes y eso es mucho para un servicio de alergia de un hospital. Además vienen niños de derivación de pediatría, de otorrinolaringología y de neumo-nología. Uno los atiende por alergia pero empieza a actuar sobre ellos ya que son cincuenta potenciales fumadores en el futuro”. ¨ GLADIADORES CONTRA EL HUMO El 31 de mayo el grupo de trabajo Tabaco o Salud del hospital Argerich organizó una jornada de concientización sobre la problemática de los niños fumadores pasivos. La actividad se desarrolló en el hall central del hospital y contó con la participación de treinta alumnos de séptimo grado de la Escuela N° 8 del barrio de la Boca. De ellos, dieciséis son fumadores pasivos: en sus casas, los adultos de la familia fuman. Los chicos participaron de una breve charla sobre las consecuencias del hábito de fumar y los efectos nocivos que padecen las personas expuestas al humo del tabaco. Luego, coordinados por la maestra de plástica de la escuela, realizaron dibujos vinculados a los fumadores pasivos. Finalmente, los profesionales de la salud, les entregaron un certificado a cada uno de los alumnos como socios fundadores de los Gladiadores contra el humo, con el compromiso de transmitir a sus amigos y sus familiares, tanto adultos como niños, todo lo que aprendieron en esa jornada acerca del alto grado de peligrosidad del tabaco para la salud de todos (fumadores o no). TABACO O SALUD El grupo de trabajo Tabaco o Salud del hospital Argerich es multidisciplinario y está integrado por cardiólogos, neumonólogos, alergistas, psicólogos y voluntarios. Mabel Kurchin es una de las psicólogas del equipo y cuenta cómo trabajan: “Nos reunimos una vez por semana. De acuerdo a la motivación de cada persona para abandonar el hábito de fumar, se decide a qué grupo va a concurrir (el de motivación, el de cesación o el de seguimiento). Generalmente, llegan derivados por otros colegas del hospital. El mayor porcentaje de derivación es de neumonología y cardiología y el objetivo concreto es incitar al paciente para que deje de fumar”. El equipo está integrado por los médicos Silvia Jakimczuk, Daniel Colombaro, Edgardo Schapachnik y Oksana Kaczmar; y las psicólogas Mabel Kurchin y Mónica Angione. Grupo Tabaco o Salud del hospital Argerich |
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