Las invasiones bárbaras 


Una película del director Denys Arcand, tan rica en ideas como en emociones. La historia se desarrolla en la clase media intelectual de Canadá. La inteligencia, los sentimientos, el drama íntimo y la sátira social son la esencia de los diálogos

Aunque la historia transcurre alrededor de una muerte que se sabe inminente, la película es una afirmación de la vida asentada en principios de amistad inalterables. Se apunta en distintas direcciones, con un criterio crítico o burlón, sobre temas extensos y variados: el sistema de salud pública en Canadá (con carencias que parecen incomprensibles para quienes lo imaginamos como un modelo a alcanzar); la corrupción del poder sindical, similar a muchos de los que criticamos entre nosotros; el cuestionamiento a la Iglesia y algunas de sus figuras más destacadas; el análisis de la problemática de los jóvenes alrededor de la falta de ideales; el abandono de la práctica de la lectura y de la ambición por alcanzar una intelectualidad sana; la instalación de un imperio dentro de un mundo globalizado donde todos los que están más allá son bárbaros.

En Las invasiones bárbaras interesa más el peso de las palabras y la profundidad de los diálogos que la riqueza visual. El equilibrio entre humor, inteligencia y sentimiento por medio de personajes cálidamente humanos, hace que esta película sea necesaria, en especial para aquella generación que décadas atrás pensó en un mundo mejor, en una sociedad más justa que no logró alcanzar.

La película evoca la nostalgia al mismo tiempo que sirve para replantearnos problemas, lecturas y diálogos que posiblemente hayamos perdido. ¨                                                                                

Monal