Los 150 años del hospital Dr. Braulio Moyano


Nacido para albergar a las mujeres con problemas de salud mental, hoy es referente en psiquiatría y atiende más de cien mil consultas al año

La historia nos cuenta que en época de la Colonia, las personas afectadas en su salud mental, si eran los llamados “locos mansos”, vivían en el último cuarto de los caserones de la época y si eran los “furiosos”, se los engrillaba y conducía al Cabildo. Si eran mujeres de clase alta, podían tal vez ser alojadas en el Monasterio de las monjas Catalinas. La Hermandad Hospitalaria se dedicaba muchas veces a la contención de los alienados, pero subsistían las condiciones inhumanas de los muy perturbados, cuyo único tratamiento eran las cadenas.

En 1854 la Sociedad de Damas de Beneficencia, alentadas por el Dr. Bernardino Rivadavia, proponen la creación de un espacio para albergar a las mujeres afectadas en las llamadas Lomas de la Convalecencia, zona topográficamente alta, a semejanza de las barrancas de Belgrano o de Parque Lezama. Ese año se inaugura allí el “Patio de Dementes”: un gran pabellón con una residencia para religiosas y una capilla anexa. Tenía capacidad para sesenta internas (actualmente ese pabellón ya no existe).

La continuación del proyecto queda sin efecto durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, que disuelve la Sociedad de Damas de Beneficencia; en esos tiempos la Convalecencia fue ocupada por la Mazorca, comandada por Cuitiño. Luego de la caída de Rosas, se reorganiza la Sociedad de Damas y se relanza el proyecto, conducido con mano maestra por la genialidad del Dr. Ventura Bosch, presidente de una Sociedad Filantrópica y primer director del establecimiento. Se inicia la construcción de pabellones rodeados de una hermosa parquización, los primeros se terminan de construir hacia 1890, los más jóvenes son el pabellón Tomasa Vélez Sarsfield y el Hostal (hoy hospital de día y de noche).

En 1967 se impone al hospital nacional neuropsiquiátrico de mujeres el nombre del Dr. Braulio A. Moyano, como homenaje al eminente anatomopatólogo.

Insignes directores como Ventura Bosch, Alfredo Eguía (1860-1890), Piñero, José Estévez, Noguez, Estévez Baladoy prestigiosos médicos, algunos de bajo perfil cuyo trabajo luminoso ha quedado en sombras y otros, estrellas brillantes como Jacob (1866-1956) y su discípulo Moyano (1906-1959), que vivió y murió en este hospital, dedicado a la investigación y a la ciencia.  En tiempos más cercanos, Copello y en la actualidad Goldar y el Dr. Néstor Marchant, que hace veinte años dirige este hospital.

El siglo veinte trajo, por un lado, la revolución psicoanalítica y en la década del cincuenta, la revolución psicofarmacológica, que permitió mejor acceso psicoterapéutico de los pacientes y generó los tratamientos integrados y/o interdisciplinarios (terapias grupales, comunidades terapéuticas, familiares, de pareja y rehabilitación y reinserción social como culminación de todo tratamiento).

En la actualidad, el hospital Moyano tiene más de mil quinientas pacientes internadas y atiende más de cien mil consultas externas anuales, tanto de pacientes de Capital Federal, provincia  de Buenos Aires, otras provincias e incluso de países limítrofes. Se ha convertido en un importante referente científico y académico (con cátedras de psiquiatría de la UBA y  facultades privadas), brindando excelencia, profesionalismo y calidad de atención hospitalaria, que le han valido un reconocimiento, tanto nacional como internacional. ¨

Nota: material aportado por la Dirección y Subdirección del hospital Moyano.