MESA REDONDA CON ESPECIALISTAS

Salud y medios de comunicación: un debate necesario

 

 


El 9 de octubre, en el marco del primer Congreso Argentino de Salud Pública y Epidemiología, se desarrolló una mesa redonda con la intención de tratar y analizar la manera en que los medios masivos de comunicación se acercan a la salud. La actividad se llevó a cabo en el Círculo Oficiales de Mar y fue organizada por el Centro de Estudios de Políticas Públicas en Salud (CEPPSAL)

 

“Hay que tener claro qué se quiere trasmitir”, afirmó el Dr. Cormillot

 

La fuerte presencia en la televisión de programas como Cuestión de peso, y el interés que despiertan en el público los segmentos dedicados a la salud en los noticieros, requieren de un permanente debate alrededor del buen manejo de la información que consume el público. De allí, la saludable iniciativa del Centro de Estudios de Políticas Públicas en Salud. Para participar de la mesa “Medios de comunicación y salud” fueron convocados el reconocido Dr. Alberto Cormillot; el Dr. Guillermo Capuya, médico urólogo, columnista de Radio Mitre y conductor del programa “Intelexis” por Canal Metro; y el Lic. Paulino Rodríguez, politólogo y periodista de Radio Rivadavia. Con la coordinación del Lic. Alberto Muney, los panelistas recorrieron diversas aristas de esta problemática.

En su intervención, el Dr. Guillermo Capuya se refirió a la relación existente entre la política de trasplantes de órganos de la Argentina y los medios de comunicación. Describió tres grandes dilemas éticos: “El primero es la presión que se ejerce sobre la opinión pública para incrementar la donación de órganos. Si bien es un tema que genera interés, es importante que se trate con la responsabilidad necesaria teniendo como primer objetivo concientizar a la población sobre la posibilidad de donar sus órganos. El segundo dilema es el de las campañas individuales de petición de órganos. ¿Se puede condenar a alguien por buscar ayuda de todas las maneras posibles? Es una discusión que los medios aún se deben, qué tratamiento se le da a la angustia de una familia que hace lo que puede para salvar a un ser querido”.

Por su parte, el Lic. Paulino Rodríguez habló de la manera en que se trata a la salud en el marco de la industria informativa: “Lo primero que puedo recomendar desde lo informativo es la necesidad de contar cada cosa de la manera más clara posible. La comunicación no puede ser un área desconocida para los médicos, deben interiorizarse de los códigos porque es la manera más fácil de que el mensaje llegue de forma clara”.

 

El caso de la obesidad

El Dr. Alberto Cormillot, en tanto, expuso sobre medios y legislación de salud. Con vasta experiencia en el tema, Cormillot, en los últimos dos años, fue uno de los principales impulsores desde la televisión, de la ley que logró que la obesidad sea una enfermedad que las obras sociales deben reconocer. “En la Argentina, cerca del 50% de las personas sufre algún tipo de obesidad -puntualizó Cormillot-; si estos números siguen aumentando, en 2040 el 85% de la población será obesa. La obesidad es una enfermedad social, tiene mucho que ver con la educación y con el nivel socioeconómico. A menor ingreso, menor posibilidad de tener una dieta equilibrada; a menor educación, menor conocimiento de los alimentos que debe incluir la dieta. Si bien hay un componente genético, no hay que perder de vista esta dimensión socio-educativa”.

 

Ética y libertad de prensa

A modo de cierre, tanto los panelistas como el moderador de la mesa, dejaron sus reflexiones sobre los medios masivos y su relación con la medicina. Cormillot aportó una mirada introspectiva: “Tenemos que tener en claro la información que queremos transmitir, e incluso diseñar la manera en que lo vamos a hacer”.

El Lic. Alberto Muney centró las palabras finales en el desafío que tienen por delante los profesionales de la salud: “La comunicación, que aparentemente es un don natural que se tiene o no se tiene, no es tan simple. Se puede adquirir y se puede perfeccionar, como toda técnica; de esa manera podemos evitar la llegada de charlatanes a la televisión que desprestigian a la medicina.”