AREA PROGRAMATICA DEL HOSPITAL PIÑERO

EN CONTACTO CON LA COMUNIDAD


En tiempos de crisis socioeconómica abundan las voces que proponen reforzar la atención primaria y las políticas sanitarias de prevención. En este sentido, las áreas programáticas de los hospitales se convierten en un potencial extraordinario para incrementar el contacto directo con la comunidad. Aquí, una contundente demostración

Cuando la realidad económica indica que muchos no pueden afrontar el costo de trasladarse a un hospital, los centros de salud y el trabajo extramuros adquieren una visible importancia. El área programática del hospital Piñero es una clara muestra de ello: atiende una población de 300.000 personas, distribuidas en 35 kilómetros cuadrados, es decir la quinta parte de la superficie total de la ciudad de Buenos Aires. Y a la vez, cubre el 52% de las villas de la Capital Federal. Una población especial que demanda tomar recaudos en la organización. La Dra. Norma Aprigliano, jefa del Área Programática del hospital Piñero, explica: “Por ejemplo en el Centro 20 estamos trabajando hasta las 12 del medio día por falta de seguridad: los médicos sufrieron ataques con itakas dentro del centro. Podríamos ampliar el horario hasta las 16:00 pero tenemos que abrir cuando hay un agente de la Policía Federal que vigila el lugar. De hecho, hace ya seis meses que no tenemos ningún ataque, y para ello influyó mucho el cuidado que la propia gente hace de su centro de salud; porque la gente necesita y quiere a su centro”.

Por el momento, la adecuada provisión de medicamentos y de leche permite un buen funcionamiento del programa de control de niños sanos, como así también del programa de control del niño desnutrido de familias de alto riesgo. En ambos casos, los profesionales a cargo realizan un estricto seguimiento de los planes de vacunación.

El Dr. Marcelo Pardini es tocoginecólogo y  miembro de la filial de la Asociación de Médicos Municipales y de la Subcomisión Gremial encargada de la problemática de áreas programáticas. A su turno explica: “Una de las claves consiste en hacer una buena educación para la salud, y eso es lo que estamos tratando de hacer; estamos empeñados en tener a la familia bajo control; para eso está trabajando el servicio social y los agentes de salud; cuando una persona deja de venir, tratamos de localizarla. A veces, sucede ante tanta falta de trabajo, que muchos se han mudado o han vuelto a su país.

EL AREA PROGRAMATICA Y HOSPITAL

Del área programática del Piñero dependen siete centros de salud: el 20 (Villa 11114), el 18 (Lugano), el 6 (Soldati), el 19 (Villa de Cobo y Curapaligüe) y el 24 (Mariano Acosta y Castañares), el 14 (Villa de Escalada y Ricchieri) y el 13 (Parque Avellaneda). Y cuenta además con una unidad de servicio (el centro número 36, del barrio Illia) en la que se atiende la demanda espontánea con médicos de cabecera.

La Dra. Aprigliano destaca la buena relación existente entre el área programática y los referentes de los distintos servicios del hospital “Se trata de que no haya problemas –explica-; y cuando los hay, o se genera un malentendido, se intenta solucionar de inmediato; tratamos de que la gente que está viviendo cerca de un centro de salud sea atendida en el lugar correspondiente, para que los que pasen a un nivel hospitalario sean realmente los que tienen un problema que no se pueda resolver en atención primaria”.

Los miércoles se realiza una reunión con el director del hospital, con los jefes de pediatría, de tocoginecología, de ginecología, y con la asistente social. Allí se analizan los problemas de las mujeres embarazadas que no se hacen los controles, los partos prematuros, o los embarazos de alto riesgo; y también se realiza el seguimiento de pacientes en combinación con el Centro de Salud; una mecánica que funciona muy bien: cuando hay seguimiento del paciente disminuyen los problemas de morbimortalidad.

Los profesionales que trabajan en los centros de salud reclaman más oportunidades de capacitación. Sin embargo, en la actualidad es bastante problemático: al no existir reemplazos, dejar un centro de salud es dejar de atender. Entonces la responsabilidad de los profesionales prioriza la atención de gente que, las más de las veces, no tiene para viajar o para comprarse un medicamento. Desde hace tres años, cada jueves, el centro 13 ofrece módulos de capacitación para distintas especialidades.“La capacitación es absolutamente insuficiente; por otro lado, es importante la posibilidad de la concurrencia voluntaria de los profesionales del centro de salud al hospital, como medio de acercamiento e integración”, señala Pardini.

Con relación a la demanda, la problemática materno-infantil ocupa un lugar importante, pero también se trabaja con adultos en áreas que van desde detección de tuberculosis, patologías respiratorias o un programa especial de testeo del vih.

La Dra. Norma Aprigliano disfruta de su trabajo: “Yo elegí educar a la población y las satisfacciones son enormes; aprendés muchísimo, aprendés de la gente; no es sólo lo que uno da sino lo que se recibe, la gente retribuye permanentemente lo que uno entrega; realmente he sido muy feliz en mis 30 años de servicio”.

El valioso trabajo que llevan adelante los médicos en los centros de salud debería ser suficiente para que se jerarquice su rol y se los reconozca, como sí lo hace la comunidad.