PROGRAMA DE SALUD ESCOLAR EN EL ZUBIZARRETA

MEDICINA PREVENTIVA Y COMUNITARIA

El trabajo del hospital en las escuelas incluye el seguimiento de los programas de vacunación y la tarea de educación para la salud. En esta nota, los responsables del programa hablan de esta importante función pero subrayan los serios inconvenientes que deben enfrentar

El hospital Zubizarreta está emplazado enfrente de la plaza principal de Devoto, uno de los pocos barrios de clase media que sobrevive -no sin apremios- al embate del ajuste económico. El servicio de Área Programática, por las características de la zona y por el personal asignado, se dedica fundamentalmente al desarrollo del programa de Salud Escolar. Con más de 30 escuelas a cargo, tiene bajo su protección a 13.000 chicos en edad escolar en los niveles inicial, primario y secundario, y a un grupo importante de chicos de escuelas de educación especial.

Mónica Pagano, coordinadora del programa, señala: “Con todos estos chicos cumplimos una tarea epidemiológica de control de enfermedades, denuncias obligatorias de enfermedades y seguimientos de familias, esta tarea incluye a las escuelas privadas aunque no estén bajo programa”. “Estar bajo programa” significa realizar una revisación integral de los alumnos de las escuelas públicas en sala de cinco; primer grado; cuarto y quinto grado para los chicos que hacen natación; séptimo grado; segundo año secundario.

“Es una revisación para control en salud: seguimientos de las vacunas, estado físico del chico con el objetivo de detectar patologías que son inaparentes. Nuestra tarea incluye charlas de orientación con los padres y/o los chicos”, dice Pagano. Entre otros temas, las charlas versan sobre educación sexual, cuidados bucales, drogadicción.

Menos vacunas

Los resultados de estas revisaciones arrojan algunos datos que preocupan a los especialistas: “En general la gente ha perdido la obra social, la prepaga y el acceso a los hospitales es, entonces, cada vez más difícil por la enorme demanda. Lo que se nota en los últimos años es una mayor falta de control de los padres sobre el cronograma de vacunas de sus hijos. Notamos que tenemos que mandar más chicos a vacunarse porque no se los ha vacunado en su momento. También se registran problemas en odontología: es muy notable la cantidad de caries que presentan los alumnos, por eso uno de nuestros énfasis está puestos en la educación bucal”, agrega Pagano.

Problemas de recursos

También se registran problemas de violencia durante los recreos, y un mayor número de denuncias por abuso sexual y maltrato infantil. “En una sociedad cada vez más violenta, la escuela es un fiel reflejo de esto”, dice Pagano. Sin embargo, desde hace un par de años  Área Programática dejó de contar con los servicios de una abogada especialista en violencia infantil: “Disponíamos de los servicios de una abogada que coordinaba un equipo para trabajar sobre esta problemática, pero venció su contrato y no le fue renovado, así el trabajo perdió el rumbo”, explica la Dra. Susana Crea, jefa de Área Programática. Y comienza así el relato sobre una larga lista de problemas que hacen al funcionamiento del servicio que dirige.

“Tenemos muy pocos recursos. No contamos con psicóloga infantil ni fonoaudióloga. Algunos programas como el de Procreación Responsable están integrados por un solo profesional. A la hora de destinar un recurso se prioriza la atención y no la prevención. En el hospital no hay cabida para un consultorio de salud escolar. Una escuela nos facilita un lugar en un subsuelo con una rampa de ingreso muy peligrosa, era el sitio destinado a la compactación de basura del colegio. La oficina donde funciona área programática, como verán, es inapropiada”, señala la Dra. Crea. Y no miente: un reducido espacio en donde un par de armarios, en los que se arrumban las historias clínicas, hacen de pared y dividen la improvisada oficina del sector Planeamiento y de un ruidoso pasillo. “Parece imposible que estemos en el año 2000 y los archivos estén en cajas apiladas sobre armarios. No tenemos un ámbito privado para hablar con una directora de escuela de un caso, por ejemplo, de abuso sexual”, explica Crea.

Comunidad y hospital

“Quizás porque no tenemos una villa en nuestra área se cree que no somos necesarios, sin embargo llevamos adelante una importante tarea de prevención con los chicos y además aunque algunos no lo crean, en Devoto hay pobreza encubierta: casas tomadas y familias que viven hacinadas son una realidad cotidiana”, concluye Susana Crea.

En tiempos de crisis la intervención del hospital es cada vez más importante, así lo demuestra el trabajo que Salud Escolar hace en los colegios en donde detecta enfermedades y problemas sociales, hace cumplir con el cronograma de vacunas y brinda educación para la salud. Es decir, practica una medicina preventiva y comunitaria. Una medicina que trabaja con las necesidades de la gente. Sin embargo, los reclamos del servicio de área programática del hospital Zubizarreta todavía no han sido escuchados.