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Atención oncológica en el hospital Penna Médicos reclaman por un espacio adecuado para la atención |
![]() " No contamos con un espacio físico adecuado",señalan los profesionales"
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El trabajo de los profesionales del hospital Penna es
constante y, a pesar de que no cuentan con la infraestructura necesaria,
la calidad se ve reflejada en los logros obtenidos. Un ejemplo es el caso
de una paciente de 35 años que en agosto de 2005 llegó al hospital con un
avanzado cuadro de cáncer de cuello de útero. A pesar de esa delicada
situación, los médicos le realizaron una novedosa intervención, denominada
traque-lectomía radical, que le permitió a la mujer mantener la
fertilidad, a tal punto que pudo ser mamá nuevamente. El Dr. Ernesto Castro Nessim, a cargo de la sección
Ginecología Oncológica del hospital Penna, explica: “Una de las
particularidades de esta afección es la carencia de síntomas, razón por la
cual su detección sólo puede llevarse a cabo mediante la realización de
exámenes pélvicos, pruebas de Papanicolaou (PAP) o colposcopías.
Históricamente, el cáncer de cuello de útero se ha tratado con cirugía
radical oncológica, con lo cual la mujer pierde la posibilidad de ser
madre. Pero en la actualidad, contamos con una nueva herramienta que ya
está siendo utilizada en diversos países del mundo: la traquelectomía
radical por vía vaginal, una intervención que puede realizarse bajo
determinadas circunstancias pero cuya principal potencialidad radica en la
posibilidad de volver a tener hijos. Este fue el procedimiento que
utilizamos en el caso de esta paciente y obtuvimos excelentes resultados”. El Dr. Javier Vidaurreta, ginecólogo oncólogo del Penna,
agrega: “La intervención se concretó el 9 de septiembre de 2005 y
realmente fue un logro para nosotros, porque fue la primera vez que se
hizo algo de tal magnitud en un hospital público. En el Penna disponemos
de un servicio de Ginecología Oncoló-gica desde hace ya diez años, pero a
veces no podemos abarcar cada uno de los casos, dado que la
infraestructura no nos lo permite. No hay que olvidarse que una paciente
con cáncer no puede estar tres horas esperando un turno en una sala de
espera o venir hasta el hospital a las tres de la mañana para ser atendida
a primera hora. Son mujeres que necesitan contención, comodidad y
facilidades”. Carencias estructurales Para comprender la situación, basta con citar un
ejemplo del entorno en el que trabajan los médicos del hospital Penna: la
atención de quimioterapia se realiza en un cuarto que no tiene baño ni la
estructura necesaria para desarrollar este tipo de tratamiento. Al
hospital Penna concurren por año aproximadamente dos mil pacientes con
cáncer (hema-tológicos, clínicos y ginecomamarios) para su recuperación.
Sin embargo, a pesar de la alta demanda y de los importantes logros, las
actuales condiciones para los enfermos y el personal especializado son
inapropiadas. Castro Nessim remarca: “No disponemos de un lugar físico
adecuado y necesario para el confort del paciente que debe recibir el
tratamiento, sin considerar que el Hospital de Día está dentro del
servicio de Clínica Médica de Mujeres, donde el ingreso de hombres es
complicado. La atención en consultorios externos, primer contacto del
paciente con el equipo, es tormentosa, ya que no contamos con el espacio
correspondiente para atender al paciente y a sus familiares, considerando
además que en todos los casos el equipo de psicólogos está presente en la
entrevista”. Más allá de todas las carencias, los profesionales
quieren dejar en claro que brindan atención de alta calidad. Clelia Vico,
oncóloga clínica, agrega: “Las cirugías ginecológicas que se hacen en este
hospital son de las más prestigiosas. El equipo tiene una muy buena
preparación, es algo que me llena de orgullo y que siempre lo remarco”. La psicóloga Graciela Fernández, subraya la necesidad
del equipo multidisciplinario: “Nuestro trabajo básicamente es acompañar a
las pacientes desde el primer momento, pero carecemos de lugares
necesarios para poder mantener un acompañamiento concreto”. El equipo se completa con las doctoras Olga Cohen y
Josefina Pino. Además, la Dra. Gra-ciela Breccia, jefa del departamento
Materno Infantil y la Dra. Mónica Colussi, jefa de la división
Tocoginecología, colaboran permanentemente con el grupo de ginecología on-cológica. Un proyecto superador Castro Nessim destaca: “Nosotros tenemos un gran
desarrollo en formación docente, investigación científica y en atención a
la comunidad pero no contamos con los medios necesarios. Atendemos en un
solo consultorio, con todas las dificultades que eso conlleva. Desde hace
mucho tiempo, estamos bregando para conseguir que se construya en el
hospital un centro destinado a la atención oncológica”. Según el proyecto presentado por los médicos, entre
otros requerimientos, el centro debería contar con un Hospital de Día
apropiado para la atención de pacientes ambu-latorios y cuatro
habitaciones para internación destinadas a personas que por su
inmunodepresión deben estar en condiciones de aislamiento. Además, de una
oficina de Enfermería -con la ventilación correspondiente y adecuada para
el manejo técnico de los fármacos que se utilizan-, un laboratorio
hematólogo y seis consultorios que permitan brindar la atención
multidiscipli-naria que la especialidad requiere. En los tratamientos
participan médicos, psicólogos, nutricionistas, enfermeras, asistentes
sociales, entre otros profesionales. Este proyecto se construiría en el predio del hospital,
en un área en la cual, no hay hasta el momento nada edificado, y tiene un
costo aproximado de 280.000 dólares. El Dr. Vidaurreta sintetiza la importancia de esta iniciativa: “La
realización de este proyecto no sólo redundaría en beneficio del paciente,
sino que nos integraría a todos los profesionales que ya de hecho
trabajamos activamente pero en un espacio físico que no es acorde a
nuestro esfuerzo y tarea” |
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