|
|
|
|
|
|
|
Se
cumplieron 100 años desde que se lo bautizó como “Dr. Juan Antonio
Fernández”. En ese momento fue incluido oficialmente en el sistema de
hospitales de la Ciudad La
historia de esta centenaria institución se remonta a 1888, cuando en razón
de la importante epidemia de enfermedades de transmisión sexual, la
Comisión de Higiene del Concejo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires
creó el Dispensario de Salubridad y el Sifilocomio Municipal, destinando
una importante suma de dinero para la construcción de un edificio, aún
cuando en la práctica y por largos años, se utilizó un antiguo
frenocomio privado ubicado en la actual manzana del hospital. El
sifilocomio funcionó varios años, hasta que comenzó a ser utilizado
como hospital general, sin otra relación con el primitivo uso que la de
tener una sala destinada a enfermedades venéreas. En 1893, bajo la
intendencia del Dr. Don Miguel Cané perdió su primitivo nombre, pasándose
a llamar Hospital del Norte. Por esa época se lo describía como “un
edificio misterioso, chato y oscuro, apartado del centro de la ciudad y
escondido en un barrio solitario de calles cortadas, sin pavimento alguno,
con grandes baldíos, viviendas miserables e isletas de sauces
llorones(...) destinado exclusivamente a la cura y reclusión de mujeres
sin hogar, sin nombre y sin honor, víctimas de contagios abominables”. Entre
1891 y 1897, se construyeron nuevas salas, en la medida que aumentaba su
capacidad asistencial, y el 28 de octubre de 1904 se lo incluía
oficialmente en el sistema de hospitales generales de la Municipalidad de
la Ciudad de Buenos Aires, imponiéndole el nombre de “Dr. Juan Antonio
Fernández” en honor al ilustre médico salteño (1786-1855), llamado el
Hipócrates argentino por sus alumnos, fundador y primer secretario
de la Academia Nacional de Medicina, profesor de clínica médica y primer
presidente (equivalente en esa época a decano) de la Facultad de
Medicina, hasta su muerte. Entre
1907 y 1910, se realizaron diversas mejoras, especialmente la construcción
de las salas de cirugía, maternidad y niños. En 1915 se habilitaron tres
nuevas salas, con lo que el establecimiento alcanzó las 300 camas. En años
posteriores se inauguraron nuevas dependencias: sala de operaciones de la
maternidad, servicio de rayos X, etc., superando en un quince por ciento
la capacidad ya instalada. Finalmente,
el 23 de diciembre de 1937 se autorizó por ordenanza la reconstrucción
total del viejo hospital, las obras comenzaron el 30 de septiembre de
1939. Años más tarde, en las décadas del 70 y 90, se completaron
grandes reformas y equipamientos, hasta desarrollar el importante complejo
actual, de excelencia tanto en la asistencia, como en la docencia y la
investigación. ¨ Extraído de Historia del Hospital Gral. de Agudos Prof. Dr. Juan A. Fernández. Lemus, J y Lucioni, M. Cátedra Historia de la Medicina, Departamento Humanidades Médicas, Facultad de Medicina (UBA), 2004 |
|