LUIS FIGUEROA ALCORTA (1896-1983)

ACADEMICO DE LEY


“Los hombres de la Medicina y de la ciencia no dejan fortunas. Sus legados están en cada enfermo a que curaron o aliviaron. En cada alumno que aprendió de sus enseñanzas. En cada institución en que trabajaron sin otro interés que el amor al prójimo”, Dr. Vicente P. Gutiérrez  

Luis Figueroa Alcorta nació en la provincia de Córdoba el 5 de diciembre de 1896, hijo de quien fue presidente de la República, José Figueroa Alcorta, y de Josefa Bou-quet Roldán y Luque. Junto a su madre, muy niño, acompañó a su padre a Buenos Aires, quien absorbido por grandes responsabilidades, no pudo evitar que la infancia de su hijo fuera difícil y que la soledad rodeara su juventud. Completó sus estudios en los Colegios Lacordaire y de El Salvador y eligió por vocación la carrera de medicina, ingresando a la Universidad en 1912. El Dr. Luis Agote fue quien certificó su buena salud para poder seguir los estudios.

Por razones familiares continuó sus estudios como alumno libre en la Facultad de Córdoba, y luego regresó a Buenos Aires en 1919, donde decidió vivir como interno en el viejo hospital Rawson. Graduado de médico en 1921, se dedicó de lleno a la Urología; llegó a ser jefe de Urología en la Armada Nacional, el hospital Salaberry y el Rawson.

No se contaba por entonces (1930) con la sonda de Foley, y Luis Figueroa Alcorta diseñó una sonda “tipo Pezzer”, con una vía paralela para hacer el lavado vesical luego de las operaciones de próstata.

Desarrolló su carrera docente en la cátedra de Clínica Génito-Urinaria hasta 1940. Fue designado director del Instituto Municipal de Clínica Uroló-gica, construido en el hospital Durand por legado de Don Rodolfo P. Peracca.

Ingresó en la Academia Nacional de Medicina como sucesor de su maestro Bernardino Ma-raíni, y ocupó el sitial número 32. Se alejó de la práctica profesional para ocuparse de lleno de la Academia Nacional, donde fue designado presidente en 1962.

Fue autor de numerosas publicaciones, entre las que se destacan: “Nomenclador de Patología Urinaria”. En 1980, a los 84 años, renunció a su sitial en la Academia por razones de salud, y fue designado Miembro Emérito. Transmitió su vocación por la medicina a su hijo Luis José Figueroa Alcorta, discípulo de Beterevide y de Goñi.

El médico académico Luis Figueroa Alcorta murió el 31 de diciembre de 1983, a los 87 años.

Bety Sicardi