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FALTA DE RECURSO HUMANO Y PROBLEMAS EDILICIOS |
Dres. Pedrouzo y Benegas: “La guardia está desbordada” |
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Las demoras en los nombramientos y las deficiencias edilicias ponen en riesgo la atención. La situación se agrava con el aumento sostenido de las consultas La cantidad de consultas en las guardias de los hospitales porteños creció un 77% en los últimos diez años. Concretamente se atendieron 1.170.000 pacientes más que en 1995. En ese año se recibieron 1.520.314 consultas mientras que en 2005 la cifra ascendió a 2.694.171. Este aumento, impulsado por la crisis de 2001 y por el importante número de personas que no pudo sostener sus prepagas, tiene un dato que suma más gravedad: el plantel médico sigue siendo prácticamente el mismo. Un ejemplo claro de esta problemática es la guardia del hospital José María Penna.
Reforma edilicia y nombramientosEl presidente de la filial de la AMM del hospital Penna es el Dr. Francisco Pedrouzo, neumonólogo de planta de atención primaria de la salud y conocedor de la situación: “Desde 2001, la guardia ha sido receptora de la crisis socioeconómica que se vivió. Nosotros sostenemos que no alcanza con exponer la gravedad del tema sino que hay que brindar soluciones. Nuestra guardia es antifuncional, carece de los espacios básicos para atender la gran demanda que existe y no cuenta, además, con un sector de trauma. Sólo tenemos diez camas para el promedio de 30 pacientes por día que necesitan internación. El reclamo se centra en la reforma edilicia y el aumento del personal. Necesitamos un tercer pediatra, un traumatólogo y un kinesiólogo más”. Actualmente, el sector cuenta con cuatro camas para la atención previa a las internaciones ubicadas en las salas generales y seis camillas para observación; aunque en la práctica, por la falta de camas disponibles se destinan finalmente a estadías prolongadas. Una situación que se ubica muy lejos de los estándares sanitarios: más allá de la buena voluntad y el esfuerzo de todo el personal, esas camas carecen de los requerimientos médicos, el confort y la ventilación necesarios para las internaciones de largo plazo. Pedrouzo agrega más datos: “Tenemos un problema estructural en la guardia por el que no podemos hacer frente a la demanda de la población. Esto lo venimos planteando desde 2002, a través de distintas entrevistas con funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la respuesta todavía no llegó. También en abril hicimos una presentación ante la Defensoría del Pueblo de las Ciudad de Buenos Aires. Por ejemplo, en las dos áreas destinadas a la atención de pacientes, los baños ventilan hacia los consultorios y en el pasillo de entrada a la guardia hay dos cámaras asépticas. En este hospital hace casi quince años que no se invierte un peso en reformas edilicias”. Las dos camas de Shock Room no alcanzan y no disponen además de espacio suficiente ni de un sector específico para la atención de los enfermos politrauma-tizados. Frente a los 480 pacientes que se atienden diariamente, las necesidades aumentan día a día y la guardia general del hospital, diseñada para otra realidad social, está desbordada. Situación límiteOtro tema problemático es la falta de espacio y personal para atender los embarazos. El 25% de las madres son adolescentes y el 78% es carenciada. Por lo tanto, se presentan con mucha frecuencia casos de desnutrición, hipertensión y diabetes. Además, la mayoría de las futuras madres que se asisten están anémicas, con un gran retardo de crecimiento intrauterino. Por otro lado, el 20% de los bebés nace con bajo peso. El Dr. Néstor Rodríguez Benegas, tocogine-cólogo del hospital Penna y secretario de la filial AMM, sostiene: “La cantidad de consultas por guardia se triplicó con el agravante de que recibimos fundamentalmente personas de asentamientos con muchas carencias, por lo tanto aumenta la presencia de patologías asociadas. Nuestra maternidad es la tercera en la Ciudad en número de partos, el año pasado asistimos 3.598. Nuestro reclamo concreto es la construcción de un centro obstétrico acorde a las necesidades de la población. Por ejemplo, un bebé que necesita estar en neonatología debe pasar por la sala de espera, luego por la vigilancia, entrar a un pasillo y recién puede ingresar al sector de neo. Es decir, que la estructura es inadecuada con respecto a la funcionalidad”. La situación llegó al límite cuando debieron suspender las internaciones en maternidad por falta de personal de enfermería neonatal. Benegas lo explica claramente: “Los recursos humanos, tanto médicos como de enfermeros sufren retrasos injustificados en los nombramientos. Hace dos años que se pidieron ocho enfermeras y todavía no se nombró ninguna”. Finalmente Pedrouzo remarca: “La demora en las respuestas por parte del Ministerio de Salud porteño demuestra la falta de decisión para encarar un proyecto definitivo en la construcción de una guardia nueva, que integre el centro obstétrico para mejorar la atención maternal. Esto nos pone alertas como trabajadores de la salud al ser vulnerado nuestro derecho de brindar una mejor calidad en la atención, y nos precipita a convivir con las fallas del sistema. Todo esto también lleva a que los médicos de guardia sufran más enfermedades y aumente el ausentismo debido al estrés que produce esta situación”. ¨ EL HOSPITAL EN NUMEROS (2005)
Consultas externas: 600.000 (promedio diario de 2.300). Urgencias: 480 consultas por día. Cirugías: 13.501. Partos: 3.598 (a razón de 8 por día). El 25% corresponde a madres adolescentes. |
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