FUNDACION ACCADI

Cuando lo que importa no es la diferencia


Nacida para dar respuesta a las necesidades de integración social de chicos con discapacidades motoras y sensoriales, la Fundación ACCADI propone como estrategia, actividades de recreación que no impliquen competencia. Recurre al juego como factor integrador

Integración. Ese es el objetivo que persigue la Fundación ACCADI -Actividades Comunes a Capacidades Diferentes-, una entidad dedicada a fomentar la participación de los niños y adolescentes con discapa-cidades motrices y sensoriales en la vida social, por medio del juego y el deporte. Y a lograr la interacción de todos los miembros de la comunidad mediante la práctica de actividades no competitivas, deportivas, recreativas y culturales, tendiendo a disminuir las diferencias que alejan a las personas y a fortalecer la igualdad de oportunidades.

A pesar de algunos intentos concretos de integración y de la protección que brinda la legislación, a diario las personas con disca-pacidades (o capacidades diferentes) atraviesan innumerables obstáculos en la búsqueda cotidiana de su inserción en la comunidad. Múltiples factores las condicionan: lesiones corporales congénitas, adquiridas, transitorias o permanentes. A las que se suma el sufrimiento por el rechazo o la marginación, ese factor psicológico es sin duda uno de los inconvenientes más fuertes para una posible recuperación.

El denominador común de las actividades que organiza ACCADI no es la discapacidad sino la niñez y la adolescencia. Es compartir entre niños con distintas capacidades y potencialidades un objetivo común, más allá de las diferencias y las vulnerabilidades. En este sentido, la directora médica de esta entidad, Dra. Patricia Cudeiro, explica: “La verdadera integración no es la que se establece por ley, sino aquella que hace que el que no tiene ciertos problemas sienta que necesita a quien sí los tiene, porque puede ofrecerle cosas muy valiosas, que se concretan al compartir un tiempo vinculado con la recreación. Con el yo juego, yo me divierto, un área muy descuidada en la rehabilitación y que permite integrar sin recurrir a situaciones forzadas”.

Orígenes y vida de ACCADI

La Dra. Cudeiro es especialista en Ortopedia Infantil del servicio de Cirugía y Ortopedia del hospital de niños Pedro de Elizalde y cuenta emocionada como surgió ACCADI: “Por demanda de los chicos del hospital y de sus papás que querían participar de experiencias similares a las que organizamos en 2000 con los pacientes operados de tumores óseos malignos con los que hicimos una expedición al Aconcagüa. Los chicos con problemas físicos querían sumarse y entonces con Mónica Sibila, técnica en ortesis, y el papá de una paciente, instructor de buceo, nos propusimos hacer algo con estas características, algo que implicase una aventura”.

“Observamos que había muchas actividades en sillas de ruedas, como el alto emprendi-miento deportivo, pero que había muy poca experiencia en recreación, sin competencia, destinada a integrar chicos sin discapacidad con otros con discapacidad motora o sensorial”, continúa Cudeiro.

Así surgió en agosto de 2000 la Fundación, con la premisa de que las actividades de tiempo libre constituyen un aspecto descuidado de la rehabilitación física y social. Y con la propuesta de utilizar el potencial lúdico sin presiones ni obligaciones terapéuticas.

La búsqueda se orientó a disciplinas no competitivas, hacia deportes inclusivos. Con esa firme consigna, se organizaron encuentros de buceo, ski, natación y montañismo. “Es posible hacer ski para un parapléjico con soportes especiales, lo mismo para quienes quieran hacer montañismo. Se puede. Tuvimos enormes satisfacciones porque se logró una verdadera integración. Por ejemplo, en las clases de ski se caían más los chicos sanos, entre comillas, que los que tenían alguna dificultad”, agrega Cudeiro.

Para incorporar a los chicos a los diferentes programas, ACCADI realiza un relevamiento del potencial del aspirante, de las indicaciones terapéuticas, de los informes pedagógicos, de las adaptaciones ortoprotesicas y del equipamiento deportivo necesario. El staff está integrado por deportólogos, profesores de educación física e instructores. Todos trabajan ad honoren. ACCADI no tiene sede ni presupuesto y encara cada proyecto buscando financiación y ayuda externa.

Los chicos que participan son en su mayoría de muy escasos recursos y provienen de hospitales públicos. Oscilan entre 30 y 50 de acuerdo a la disciplina y al estado de salud. Las actividades están dirigidas a niños mayores de tres años porque a partir de esa edad ya tienen el juego socializado. Durante todo el año, los sábados por la tarde, se realizan planes de entrenamiento basados en el juego y la recreación. A mitad o a fin de año se organiza una salida. “En los ejercicios simulamos accidentes donde los más lesionados son los chicos sin discapacidad, es sorprendente ver cómo los chicos con problemas motrices se desenvuelven para buscar ayuda y socorrer a sus compañeros, supuestamente lastimados”, dice Cudeiro.

Estas observaciones y trabajos permitieron hacer investigaciones y diseñar equi-pamiento de ortotesis especial. Esto le valió a ACCADI una invitación para participar en el Congreso Internacional de Ortesis y Prótesis, que se llevará a cabo en Hong Kong durante agosto. “Los alemanes, que presiden este evento, quieren mostrar nuestro trabajo para decir al mundo que a pesar de los escasos recursos, con ingenio se pueden hacer cosas maravillosas”, concluye Cudeiro. ¨

Las fotos son gentileza de ACCADI


AYUDAR A ACCADI

ACCADI atiende a chicos con discapacidades motrices o sensoriales, no mentales. Para participar o brindar ayuda hay que dirigirse a. www.accadi.org.ar  - informes@accadi.org.ar  - Tel.:4903-1251/ 4566-4737. Dirección postal: Parral 115, piso 1º “D”- CP: 1405, Ciudad de Buenos Aires.

La fundación ha sido declarada de interés por: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Secretaría de Turismo y Deportes de la Nación y los Ministerios de Salud, Justicia, Seguridad y Derechos Humanos y Desarrollo Social de la Nación y la Prefectura Naval Argentina. Estos reconocimientos permitirán en un futuro acceder a la financiación de organismos internacionales.