TOXOCARIASIS

Plazas y niños en alerta

 

 

Un estudio reveló una alta incidencia de parásitos en materia fecal canina en los paseos públicos de la Ciudad. Esta zoonosis afecta principalmente a menores de cuatro años y requiere de un enfoque desde la salud pública para evitar su contagio

 

Un estudio reveló la presencia de huevos de Toxocara canis en materia fecal recolectada en paseos públicos de la ciudad de Buenos Aires: se halló el parásito en el 36,9% de las 184 muestras analizadas. Este dato evidencia la necesidad de enfocar el tema desde la salud pública y difundir el problema entre la población para evitar el contagio.

 


Dra. Rivas del hospital Gutiérrez

La toxocariasis humana es una zoonosis parasitaria causada principalmente por Toxo-cara canis, nemátode de caninos que accidentalmente infecta al hombre. Se presenta en todos los continentes, en las áreas de clima templado y tropical y constituye un  riesgo para la salud humana, con impacto en los grupos ciudadanos más carenciados. Se trata de una enfermedad de alta frecuencia en América Latina, reconocida a partir de la década de 1950. La Dra. Noemí Rivas, jefa de Infectología, unidad 9, del hospital Ricardo Gutiérrez, subdirectora de la Carrera de Infectología Pediátrica y miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica, explica: “Es una infección que se da con prevalencia en chicos menores de cuatro años, asociada al hábito de pica, cuando los chicos comen tierra, juegan en areneros o están en contacto con cachorros de perros y, en menor medida, de gatos”.

 

Cómo afecta a los animales


Dr. Lencinas, director del Pasteur

La toxocariasis canina o felina es producida por la infección de los animales domésticos (y otros caninos salvajes) con Toxocara. Este parásito se encuentra alojado en el intestino de los perros, principalmente en los menores de un año. El Dr. Oscar Lencinas, médico veterinario, director del Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, describe las vías por las que un animal puede adquirir la infección: “Infección prenatal debida a la migración trans-placentaria de larvas; infección durante la lactancia como resultado de la migración transmamaria; infección por ingestión de huevos infectantes; infección por ingestión de hospederos paraténicos como roedores, aves o insectos”.

La infección aguda se observa en cachorros de pocas semanas; se manifiesta a través de desórdenes digestivos, diarrea, flatulencia y pérdida de vitalidad y puede provocar la muerte en perros de dos o tres semanas de vida muy parasitados con infección prenatal. Los cachorros pueden eliminar huevos con la materia fecal desde la 3ª semana hasta aproximadamente los seis meses de edad, si no son tratados con las drogas antipara-sitarias correspondientes.

“Desde el Instituto Pasteur -agrega Oscar Lencinas- se trabaja para disminuir la prevalencia de distintas enfermedades zoonóticas, entre ellas las parasitosis, reduciendo la población de animales de compañía a través del concepto de tenencia responsable y la castración de perros y gatos, tanto hembras como machos, en forma gratuita. Se dan cursos de capacitación a docentes del nivel primario en la problemática de la zoonosis y se realizan estudios y desparasitación gratuita de perros y gatos, tanto dentro del Instituto Pasteur, como en zonas de riesgo”.

 

Síntomas humanos

La gravedad de los cuadros clínicos es variable según el número de larvas y su localización anatómica; por lo general son cuadros leves y los casos fatales son raros. Los síntomas en los niños mayores y adolescentes se caracterizan, en la primera semana, por fiebre, acceso de tos, náuseas, vómitos y disnea, que pueden repetirse durante varios meses.

En los niños menores pueden presentarse en forma más severa con ataques asmáticos, fiebre alta, anorexia, artralgia, mialgias, náuseas, vómitos, hepatomegalia, linfoadenome-galia y algunas veces urticarias y edema angioneurítico; en todos los cuadros se presenta eosinofilia. La forma ocular es la más común (larva Migrans ocular) y es una manifestación más tardía, es unilateral y generalmente no se presenta sintomatología sistemática; a veces causa la pérdida en forma progresiva de la vista y otras veces de manera abrupta.

A su turno, la Dra. Noemí Rivas, recomienda, ante la sospecha diagnóstica: “Realizar el test de Elisa para anticuerpos de Toxocara, método sencillo de alta sensibilidad  y especificidad. El tratamiento se inicia en las siguientes entidades: neumonitis; eosinofilia grave con repercusión sistémica; síndrome de larva Migrans visceral, hepatoesplenomigalia, aumento de la gammaglobulina y fiebre y cuando compromete al sistema nervioso central u ojo. El pronóstico suele ser bueno, con excepción del daño de retina. No se hacen controles rutinarios y los laboratorios para-sitológicos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, realizan los estudios complementarios pertinentes y lo hacen sólo en chicos que presentan síntomas”.¨


MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Para prevenir la infección en animales se deben tener en cuenta los siguientes puntos:

·  Información y educación de la población en el concepto de tenencia responsable; es decir, en la comprensión de que el animal necesita atención veterinaria para un buen control de las parasitosis.

·  Alimentar a los animales de compañía con alimento balanceado, que evita infestación a través de comida con parásitos, bacterias o virus.

·  Impedir que los animales ingieran elementos extraños cuando salen en su paseo por parques o calles.

·   Manejar correctamente la materia fecal para evitar la contaminación del medio.