LOS MEDICAMENTOS EN LA CIUDAD

Del presupuesto de salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el 40% se destina a medicamentos. La Secretaría de Salud inició, a través de la Dirección General Adjunta de Tecnología y Alimentos, un relevamiento de datos de las drogas que usan los hospitales, con el fin último de establecer una terapéutica racional. En este proceso participan los farmacéuticos del sistema, a través de los comités de farmacia. En la actualidad, cada establecimiento maneja su listado con criterios propios y en ese sentido se solicitó a los hospitales que enviaran a esa dirección la nómina de drogas que utilizan. También se inició un relevamiento del material biomédico con el fin de establecer un listado común de normas de calidad. Para el control de calidad, la Secretaría de Salud firmó un convenio con el Colegio de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal.

El director de Tecnología y Alimentos, Dr. Antonio Deluca, explica: "No fue fácil recabar la información, los datos enviados fueron muy variados. El 50% ordena las drogas por orden alfabético, el 15% por forma farmacéutica y el 35% de forma sistemática anatómica y terapéutica. El total de monodrogas y presentaciones utilizadas en los hospitales generales de agudos es de 785 (Ver gráfico). Nos encontramos con la dificultad de que en algunos hospitales el Comité de Farmacia no funcionaba con regularidad".

El objetivo es armar una codificación de fácil acceso para el profesional. Se adoptó la forma ATC, anatómica terapéutica y química, establecida por la OMS.

Luego de recabar la información y analizarla, se revisa con los hospitales para ver si ese análisis se adapta al perfil epidemioló-gico del hospital. La idea no es hacer un vademécum restrictivo ni imponer nada al médico sino que sea él quien decida sobre la base de una metodología que apunte a una terapéutica racional.

"Estamos en una primera etapa muy embrionaria, pero si uno apunta al uso racional del medicamento, el presupuesto tiene que bajar. Y aquí tiene un rol muy importante el farmacéutico, que más allá de dispensar medicamentos debería ser un soporte diario de consulta para el médico. Si al profesional médico le podemos adosar en la sala, en el análisis de la medicación, a la par a un farmacéutico como demuestran las experiencias del Gutiérrez o el Durand, los resultados serán muy positivos".

Pero acá se presenta un problema: la falta de farmacéuticos en el sistema. "Nosotros hemos planteado este problema y hemos producido el año pasado 7 nombramientos. Los farmacéuticos no son suficientes sobre todo si pensamos hacer dosis diaria donde es necesario que el farmacéutico se dedique puntualmente a preparar la medicación y estar en la sala", señala Deluca.