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19 de octubre, Día Mundial del Cáncer de Mama |
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Concientizar para detectar a tiempo |
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Dr. Carlos Garbovesky, jefe de Mastología del
Hospital Marie Curie Cada 30 segundos se diagnostica un cáncer de mama en el mundo y una mujer de cada ocho que alcance la edad de 85 años, lo habrá desarrollado en el curso de su vida. La detección temprana de esta enfermedad es el factor clave para lograr su curación
El cáncer de mama es el cáncer más común entre las mujeres. Se lo define como el crecimiento patológico de células cancerosas en la glándula mamaria. Pero hay distintos tipos: los que se forman en el conducto y los que se forman en el lobulillo. Y en cuanto a su evolución, puede variar de acuerdo a la carga genética que tenga cada mujer; algunos lo hacen más rápidamente que otros, como ocurre generalmente, en el caso de las jóvenes. Si bien puede afectar a cualquier edad, el grupo de más de 50 años, es el más propenso a contraer la enfermedad.
Síntomas
La mamografía es la manera más precoz de detección El síntoma más común es la aparición de un nódulo. El Dr. Carlos Garbovesky, jefe de Mastología del Hospital Marie Curie, explica: “También hay signos indirectos como retracciones de la piel, derrames sanguíneos por el pezón y lesiones de tipo escamoso a nivel del pezón. Estas son las formas características por las que una mujer puede descubrirlo. Después están los signos radiológicos, que debe diagnosticar el especialista, son signos directos e indirectos de sospecha de un cáncer de mama. La mamografía es la manera más precoz de detección, porque a veces las manifestaciones no son palpables”. La detección precoz modifica el riesgo notablemente. Cuanto más pequeña sea la lesión, el diagnóstico y el tratamiento serán mucho más eficaces y las posibilidades de curación serán mayores. “En tumores de menos de un centímetro, la curación puede ser casi total, se puede hablar de un 90% o 95%. En general no hay un solo tipo de tratamiento, pero el más frecuente es el quirúrgico. Cuando las lesiones son pequeñas, el tratamiento quirúrgico, que inclusive conserva la mama, va seguido de terapia radiante y de alguna terapia, llamémoslo sistémica, que puede ser de quimioterapia o de hormonoterapia. No siempre es necesaria la quimioterapia, hay tumores llamados hormonodependientes, que con la hormonoterapia es suficiente para completar su tratamiento”, asegura el Dr. Garbo-vesky.
Mensaje preventivo A pesar de que está ampliamente difundida la importancia de los controles de mamas, existe en el Hospital Marie Curie una incidencia importante de mujeres que consultan por primera vez con lesiones irreversibles: “Aunque trabajemos en un hospital ubicado en el centro geográfico de la ciudad de Buenos Aires, vemos con frecuencia lesiones de cinco centímetros de diámetro en la primera consulta. Es realmente triste que en plena ciudad, lleguen mujeres con lesiones graves a la primera consulta, cuando ya las posibilidades de curación son menores. Yo me inclinaría a pensar que en más de una ocasión es por temor, porque es imposible pensar que una mujer con un tumor de ese tamaño demore tanto en hacer una consulta”, señala Garbovesky. Para revertir esta situación, las campañas de prevención y la difusión de información son claves: “El objetivo de la prevención debe ser llegar con un mensaje que cree conciencia en la mujer y a la vez ella tiene que tener acceso a un centro mastológico y esto no ocurre en todos lados. Hay que informar pero sin asustar y hay que destacar las posibilidades de curación. La palabra cáncer sigue asustando, pero hoy hay muchos casos con 20 o 30 años de sobrevida y desde el punto de vista médico, esas mujeres se consideran curadas. Aunque, lamentablemente, en nuestro hospital la experiencia mayor son las lesiones grandes”, explica el Dr. Garbovesky. Disminuir la obesidad, comer menos grasas saturadas, consumir fitoestrógenos y té verde, y realizar periódicamente actividad física, disminuyen el riesgo de contraer cáncer de mama. “Es lo que los médicos llamamos prevención primaria y, está al alcance de todas las mujeres”, dice Garbovesky.
Falencias del sistema Existe la tecnología médica apropiada para detectar las lesiones no palpables mediante punciones (un método mucho menos cruento). Este recurso evita cirugías innecesarias, sobre todo si se considera que solo una de cada cuatro microcalcificaciones se manifiesta, luego, como cáncer. “Pero el sistema hospitalario no cuenta con los elementos para hacer un diagnóstico tempranísimo y hay que recurrir a la cirugía para hacerlo. Si existiera un centro en la ciudad de Buenos Aires que dispusiera de un método estereotáxico para diagnóstico, haciendo una punción con una aguja se podría diagnosticar con precisión y evitar así una buena cantidad de intervenciones quirúrgicas”, concluye el especialista.
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