REPORTAJE


DR. JORGE TARTAGLIONE

“E-24 muestra lo mejor del hospital público”
 


Es médico cardiólogo. Desde hace tres años es director de contenidos de E-24, un programa de TV que transmite desde las guardias hospitalarias. En ese espacio Tartaglione se propone revalorizar al hospital público y destacar la labor de sus trabajadores. Además de emitir mensajes que logren concientizar sobre la importancia de la prevención

El Dr. Jorge Tartaglione está a cargo desde hace cuatro años de la dirección de contenidos médicos de la productora Cuatro Cabezas, que realiza E-24, un programa de televisión que en su tercera temporada a manera de reality show, filma guardias hospitalarias y las emite luego de una cuidadosa edición.

“E-24 comenzó en la Sociedad de Cardiología. Queríamos llegar a la comunidad y nos planteamos que el clásico programa con dos médicos hablando en una mesa no funcionaría. Buscábamos algo más dinámico. Comenzamos con un programa de radio (El recetario, por Radio Cultura) con el Dr. Martínez Martínez. Y por una relación de amistad de muchos años con Mario Pergolini, le pedí ayuda. Luego hicimos con él un programa que salió por América TV que se llamó Código de tiempo. Analizábamos temas específicos en cada programa: infarto, cáncer, trasplantes, fobias y el último fue traumas y lo grabamos en el hospital Fernández. Ahí surgió la idea de E-24. El primer año lo hicimos en el Fernández, el segundo incluyó al Santojanni, Zubizarreta y Fernández y este año nos centralizamos en el Argerich y en el Santojanni”, explica Tartaglione.

Más allá de ciertos cuestionamientos, el programa se propone revalorizar al hospital público y destacar la actuación de sus trabajadores, especialmente de los profesionales de la salud: “Apostamos al hospital público. También apostamos a la rejerarquización de la profesión médica, a mostrar cómo se trabaja y a rescatar el aspecto solidario del sistema. Como agregado en cada emisión enviamos un mensaje de prevención para concientizar a la gente”, agrega Tartaglione.

E-24 ha recibido varios premios: Luchemos por la vida lo distinguió por su labor en la prevención de accidentes de tránsito. Además, el programa fue postulado como de interés nacional por los diputados de la ciudad de Buenos Aires. El formato ha sido exportado, y hoy se emiten versiones en Chile, España e Italia.

Sin embargo, más allá de estos reconocimientos, en sus inicios el programa sufrió resistencias entre la comunidad hospitalaria: “En primera instancia la recepción en el público fue muy buena porque logramos 26 puntos de raiting en el primer programa. Con los médicos al principio tuvimos algunos problemas, pensaron que íbamos a buscar lo malo de ellos y nuestro fin es todo lo contrario, queremos rescatar lo bueno que hace el hospital y ayudar en lo que podemos. Pero es como todo, al principio nadie quería salir, era difícil filmarlos pero luego todos querían participar”, explica Tartaglione.

 

E-24, un minucioso trabajo

¿Quién resuelve lo que se muestra y lo que no? “En realidad al principio todo era mucho. El primer parto que mostramos produjo un gran revuelo y decidimos pasar uno cada año. Nunca tocamos el tema de la muerte en forma directa. Recién el año pasado abordamos el caso de una persona que falleció. Con el tema de los transplantes también tratamos de hacer la mayor difusión posible. En esta temporada vamos a tratar el caso de un chico que estuvo esperando un corazón durante meses, no llegó y se murió. Y lo vamos a mostrar porque se debe saber qué pasa si no se donan los órganos y de esa forma hacer una concientización de la importancia de la donación”, responde Tartaglione.

Un complejo mecanismo de autorizaciones se pone en marcha cada vez que se emite un programa. Tanto los pacientes como los trabajadores del hospital que aceptan participar, deben firmar un consentimiento para la emisión de las imágenes. Y Tartaglione destaca con orgullo: “En los tres años nunca tuvimos un inconveniente, el que no quiere no sale”.

Durante once meses periodistas, productores y camarógrafos filman, editan e investigan en los hospitales públicos para emitir E-24 durante tres meses. En equipo se clasifican y evalúan las imágenes. “Nos pasó de estar en guardias y que no pase nada fuera de lo común. Así como hemos vivido situaciones límites, con hechos paralelos. Cada caso se filma, luego se lo visualiza en la productora, se lo digitaliza, se hace el guión, después pasa al editor, al sonidista. Es un minucioso trabajo que lleva meses”, explica Tartaglione. Una vez finalizado el producto, se remite a la Secretaría de Salud para que lo apruebe; en general se designa al Director del hospital para que dé el visto bueno final.

El espíritu del programa es mostrar la realidad social y su impacto en el sistema sanitario. “Nos gustaría el año próximo filmar en el hospital Piñero, porque ahí se ve realmente lo que pasa. Es el lugar en donde más experiencia tienen con heridas de arma blanca y de bala. Y eso la gente lo tiene que saber, que hay un hospital que quizá no está en las mejores condiciones edilicias, pero que tiene una calidad profesional excepcional. La tarea de los profesionales de ese hospital es titánica y hay que mostrarla. Trabajan con la violencia, con la indigencia, la pobreza”, señala Tartaglione.

 

Mostrar el lado humano

“Nunca me imaginé que E-24 iba a tener el impacto que tuvo. Ni tampoco que el programa se iba a exportar al exterior. Y los médicos también están contentos porque primero dicen que no pero luego les gusta y quieren salir. Además, nosotros fuimos mejorando. Yo no quería médicos que actuaran y al principio quizá nos pasó eso. Pero también es necesario mostrar que el médico es humano y que tiene momentos de distensión, porque televisivamente es necesario que la gente también se distienda. Pasar un programa donde constantemente se sufre es muy duro. Hay que tener en cuenta que los médicos duermen, comen, se relajan, necesitan de eso para soportar todo el dolor que enfrentan y eso también creemos que es necesario mostrarlo”, concluye Tartaglione.¨


EMERGENCIAS 24 HORAS

“E-24 es una propuesta diferente donde la cámara registra en ocasiones, la delgada línea que existe entre la vida y la muerte. Una guardia médica es el escenario donde todo puede suceder. Una emergencia médica puede ocurrir en cualquier momento e involucrar a cualquier persona, tanto en el ámbito familiar, laboral o social, generando situaciones de riesgo que ponen en peligro la vida de un individuo. Una realidad que nos concierne a todos. Protagonistas múltiples, pacientes, médicos, enfermeras tras un objetivo común: salvar vidas” (extraido de la web www.emergencias24.com).


INFORMAR PARA PREVENIR

“Comunicar en forma sencilla y clara, hacer fácil lo difícil, tratar de llegar a los medios de comunicación masiva, transmitir de forma amena y cordial con un formato diferente.

El desafío de E-24 es dar un mensaje de salud con un alto contenido científico y evidencia médica, de forma fácil y accesible. Los pacientes, con sus testimonios, le permiten a los televidentes sentirse identificados y comprender de esta manera los mensajes. Mostramos la realidad del hospital público y tratamos de reflejar los casos que emanen un mensaje de prevención. Los objetivos son: revalorizar la sanidad pública, mostrar el sistema de salud, divulgar y revalorizar el trabajo del personal del hospital, hacer prevención de las enfermedades y accidentes, colaborar con campañas, mostrar el funcionamiento del hospital y tener un objetivo solidario. La mejor prevención es una buena información”, explica Jorge Tartaglione a la hora de sintetizar la finalidad de E-24.


Dr. Jorge Tartaglione

FICHA PROFESIONAL

- Médico cardiólogo. Fue jefe de residentes en el hospital Churruca.  Actualmente, se desempeña allí como jefe del servicio de Prevención y Calidad de Vida.

- Es Director del Consejo de Prevención y Epidemiología de la Sociedad Argentina de Cardiología y ex vicepresidente de la Fundación Cardiológica Argentina.

- Está a cargo del área de Contenidos Médicos de la productora de TV Cuatro Cabezas.


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