DR. ROBERTO SICA, PREMIO AL MÉDICO DEL AÑO 2003

 “El reconocimiento es para los que trabajamos al servicio de la sociedad”

Entre 16 candidatos fue galardonado como el médico del año 2003 por la revista Gracias Doctor. El Dr. Roberto Sica, de reconocida trayectoria internacional, desarrolla su tarea científica y asistencial en un hospital público, el Ramos Mejía

En una ceremonia realizada en el Teatro Coliseo, la revista Gracias Doctor consagró al médico del año 2003. En el orden nacional, y sobre la base de una selección entre 16 candidatos, el galardón fue para Roberto Sica, jefe de la división Neurología del hospital Ramos Mejía y Profesor Titular de Neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. El Rector de la UBA, Guillermo Jaim Etcheverry, saludó la distinción y aseguró: “Es el reconocimiento a la tarea que los médicos desarrollan en ese teatro de batalla que son los hospitales públicos de nuestro país, en los que, pese a las dificultades, a los sinsabores, a los malos momentos, se siguen encontrando las grandes escuelas médicas argentinas”.

“La distinción recibida es, sin duda, un halago y un honor. Significa el reconocimiento a una trayectoria médica con 42 años de actividad hospitalaria durante los que desarrollé tareas asistenciales, docentes y de investigación que han alcanzado alguna repercusión en el ámbito de la Neurología. De todas formas, mi interpretación es que, más que al mérito personal, el premio está dirigido al médico del hospital público cuya labor diaria está destinada al servicio de la sociedad; fundamentalmente a la más necesitada de apoyo por las carencias que padece. El premio es de todos los que hacemos este tipo de medicina desde el comienzo de nuestras vidas en la profesión”. Así analiza el Dr. Roberto Sica el premio recibido.

Actual miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Mundial de Neurología, el Dr. Sica aprovecha la oportunidad para analizar el devenir de la profesión médica desde que se recibió, a inicios de la década del ´60: “Vista la profesión desde su condición humana, no me parece que haya cambiado la actitud del médico desde Hipócrates hasta nosotros. Esto significa que la vocación de servicio por los otros se ha mantenido y constituye la justificación mayor de su existencia. Desde el ángulo técnico, las adquisiciones de nuevo conocimiento han cambiado sustan-cialmente la conducta médica en beneficio del paciente. Es muy probable que el médico del futuro inmediato deba ser experto en biología molecular y en fisiología, información que deberá sumar a la clínica cuando pretenda brindar soluciones a las patologías que se le presenten”.

El hospital

Dirigir un servicio hospitalario durante más de 15 años genera sentimientos y emociones particulares. En tal sentido, recibir un premio es casi hacerlo en nombre de un equipo. Y así lo entiende el Dr. Roberto Sica: “Quien dirige un servicio adquiere la responsabilidad de brindar a la comunidad lo mejor de lo que sabe hacer. Ello implica la organización de un grupo de trabajo, integrado por médicos, enfermeras, técnicas y secretarias, que adquiera sentido de su papel social y la suficiente idoneidad que permita asegurar, a quien demande su ayuda, la mayor excelencia posible en el servicio que presta. Esto supone primero, capacidad de guía, para establecer las pautas; segundo, permanente actualización de conocimientos; tercero, transferencia de conocimientos y experiencias a los más jóvenes. Esta es la labor docente que no puede soslayar el hospital público porque así se garantiza la continuidad de una medicina de jerarquía puesta al servicio de la sociedad”. ¨


FICHA PERSONAL

Datos personales

64 años

Casado - 3 hijos, 7 nietos

Datos profesionales

Egresado de la Facultad de Medicina de la UBA en 1961.


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