Reportaje a:

Tulio Huberman, Periodista

"EL SISTEMA DE SALUD DEBILITO LA FIGURA DEL MEDICO"

 

Entrevistó a las personalidades más destacadas de la medicina y de la ciencia argentina. Houssay, Leloir y Milstein contestaron sus preguntas. En esta nota, Tulio Huberman pasa revista a distintos temas de actualidad sanitaria y social

Egresó de la Facultad de Odontología en 1955, pero a los pocos años decidió dejar la actividad asistencial para dedicarse al periodismo científico. Entrevistó a las personalidades más destacadas de la medicina y de la ciencia argentina. Houssay, Leloir y Milstein contestaron sus preguntas. Las radios y los canales de televisión más importantes contrataron sus servicios. En diálogo con Mundo Hospitalario, Tulio Huberman pasó revista a distintos temas de actualidad referidos a salud y políticas sanitarias.

Hoy, con casi medio siglo de periodismo científico a cuestas, puede analizar la realidad sanitaria argentina con conocimiento de causa, luego de más de cuatro décadas desmenuzando el ejercicio de la profesión médica en diferentes ámbitos. Por eso, Huberman sostiene sin dudar: “La medicina argentina cambió para bien y para mal, depende la óptica desde donde se lo analice. Para mal, porque antes el médico era una suerte de confesor del paciente, un consejero. El médico tenía que saber todo de sus pacientes y eso establecía una relación de confianza muy fuerte. Había cariño, respeto y prestigio. Hoy perdimos gran parte de todo aquello, o por lo menos quedó desinflado. El médico de antes tenía en sus manos, en sus ojos y en sus oídos, la tomografía computada y la resonancia magnética de hoy en día. Hoy, sin este tipo de exámenes prácticamente no hay diagnóstico”.

“Pero también hubo un cambio positivo -explica Huberman mientras cambia el gesto de su rostro- gracias al avance de la investigación y de la ciencia: desde una simple radiografía hasta los diagnósticos por imágenes. Estamos hablando de herramientas que permitieron adelantarse a problemas mayores”.

“Hace años -continúa Huberman- había que esperar que un tumor creciera y se convirtiera en una cosa grotesca, hasta que aparecían lesiones irreversibles. Hoy, eso cambió y mucho; hay diagnósticos preventivos y tipos de cáncer curables. Cuando empecé en el periodismo era algo ni siquiera soñado. Hasta teníamos miedo en la radio de usar la palabra cáncer, era una palabra abominable que hacía que la gente cambiara de dial”.

Tulio Huberman conoce la relación entre salud y medios de comunicación al dedillo. Cree un error considerar que los temas sanitarios no le interesan al público y critica la escasa presencia de la temática en los medios masivos de hoy: “Yo llegué a tener muchos puntos de rating con mis producciones sobre salud –ejemplifica-. Los noticieros de los canales 11 y 13, en los cuales trabajé durante años, usaban mis notas como promoción. Y por otra parte, el espectro temático es muy amplio y de gran interés público. Hay lugar para todo. El único secreto, y esa es la responsabilidad de los medios, es hacerlo ameno. Para eso es necesario que aparezcan periodistas con vocación. Eso significa aceptar la posibilidad de correr riesgos. Hay muchas cosas para denunciar pero hay que tener la actitud necesaria para hacerlo, y a eso debemos sumarle que la libertad de prensa no existe. Un periodista no puede escribir lo que piensa si eso no responde a los intereses de la empresa para la cual trabaja”.

Tulio Huberman analiza el actual sistema de salud casi en forma descarnada: “Hay muchas multinacionales trabajando en este sistema. Son empresas que quieren hacer su negocio de cualquier manera y despliegan una estrategia, que llaman marketing, para poder vender. Las empresas necesitan ilustrar y hay una corrupción en los medios que, aunque sea ilegal, lo permite. Incluso hay productos que no pueden ser publicitados y llegaron a ocupar tapas de diarios. En esa ocasión la Asociación Médica Argentina fue la única entidad que publicó solicitadas explicando que aquel era un producto que necesariamente debía recetar el médico. Pero la corrupción anida en todos lados, aun en el periodismo”.

Javier Rubel 


SALUD, DINERO Y AMOR

“El sistema actual debilitó la figura del médico. La mayoría de las obras sociales y de las empresas de medicina prepaga no hace mención de los médicos que integran su staff ni de sus a veces extraordinarios currículums. Toda la promoción gira en torno a las marcas. Son negocios enormes, mucha tecnología y muchos ‘vueltos’ en el camino. Así se perjudicó a la gente (hoy hay que estar muy atentos a qué nos cubre nuestra cobertura y a qué no nos cubre) y al profesional de la salud que en muchas ocasiones no cobra ni cinco pesos la consulta”, dice Huberman.


LA CIENCIA EN ARGENTINA

“Retrocedimos mucho en materia de ciencia y tecnología. Hoy cuesta más encontrar grandes personalidades. La juventud está muy preocupada por solucionar sus problemas económicos, que son reales. Y así no es difícil descuidar lo más importante, que es ganar prestigio. Todavía tenemos grandes maestros de la medicina, la docencia y la investigación, aunque a veces se los desprecie por ‘viejos’. Pero yo soy optimista en cuanto a que se los reconozca y se los valore como corresponde. Creo que en mí hay una mezcla de periodista y de promotor de la salud. Hoy me siento un defensor del médico, y creo que es necesario poner buenos ejemplos en los medios masivos de comunicación, para que se entienda que la medicina no es un negocio. La medicina es una vocación”, afirma Huberman.


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