Reportaje a:

Lic. Daniel Giacomino, Director del Laboratorio de Hemoderivados De la Universidad de COrdoba

“Solidaridad con eficiencia del Estado

 

El Laboratorio de Hemoderivados es una industria farmacéutica dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba dedicada a la elaboración y comercialización de medicamentos derivados del plasma humano. En este reportaje que Mundo Hospitalario realizó al Lic. Daniel Giacomino, director ejecutivo del laboratorio, el porqué del éxito de una gestión estatal, eficiente y solidaria

El Laboratorio de Hemoderivados funciona como una estructura dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba, pero su gestión es autónoma: la organización de la producción, las áreas administrativa y comercial, y las inversiones en desarrollo de productos son independientes.

Se dedica a la elaboración y comercialización de medicamentos derivados del plasma humano. Se creó en 1963, y en los últimos 10 años experimentó un importante crecimiento. La planta funcionaba con el 100% de subsidio de la Universidad y producía el 15% de lo que produce actualmente, lo que le generaba a la institución una gran carga en su presupuesto. El gran cambio fue abrir el laboratorio al mercado: hoy todo lo que se produce se comercializa y este dinero ingresa al laboratorio. Su director ejecutivo, el Lic. Daniel Giacomino, explica cómo se multiplicó por seis la producción: “Incorporamos herramientas de gestión al laboratorio y la comercialización de productos, e iniciamos una estrategia para salir a buscar plasma. En la década del ´80 contábamos con 10.000 a 12.000 kilos de plasma por año. Cada kilo de plasma son cinco donantes, hoy tenemos 60.000 kilos. Salimos a negociar, entre comillas, este plasma con los bancos de sangre: logramos que los servicios de hemoterapia no tiraran el plasma sino que lo mandaran a nuestra industria. Y así se multiplicó por seis la producción”.

Industria nacional, la clave para que los precios bajen

El laboratorio produce inmunoglobulina G endovenosa (líquida y liofilizada), gamma-globulina T, gamma anti-rho, gamma antitetánica y albúmina sérica humana. La planta tiene 2.750 metros cuadrados, de los cuales 280 son cámaras frías destinadas al procesamiento y almacenamiento del plasma. El Lic. Giacomino analiza también los factores económicos que incidieron para que la producción del laboratorio encuentre nuevas salidas. “Fuimos ganando mercados al elaborar productos que, de no existir producción nacional, se importan. El mercado existía, lo que nosotros hicimos fue sustituir el producto importado, bajar los precios y hacer también que aquellos que vendían en el país a precios exorbitantes tuvieran que bajarlos. Los precios de los productos hemoderivados, en este momento, están mucho más acordes a los de Europa o a los de Estados Unidos; la albúmina y la gammaglobulina endovenosa son nuestros productos líderes. Nosotros empezamos con esta política en 1991 y, a lo largo de los 10 años de estabilidad, la albúmina bajó su precio a la mitad. Y en el caso de la gamma-globulina, a menos de la mitad. Cuando en promedio los medicamentos en la Argentina subieron más del 90%, en los hemoderivados bajaron más del 50%”.

La industria farmacéutica se caracteriza por la fuerte competencia. Y en el proceso de crecimiento del laboratorio, no todo fue color de rosa. “Nos ha tocado pelear con compañías que lo primero que hacen es desprestigiarnos –recuerda Giacomino-. Nosotros no vendemos medicamentos de consumo masivo, como podría ser un antibiótico; vendemos un medicamento que es de mercado restringido: lo usan neurólogos, oncólogos, inmunólogos, hematólogos; especialidades donde los tratamientos son muy caros pero restringidos. Los competidores desprestigian nuestro producto y, obviamente, nuestra planta es mucho más chica que las de las empresas europeas o americanas. Ellos les dicen a los profesionales ¿cómo pueden confiar en un producto nacional y hecho por el Estado, frente a un producto hecho por una gran corporación?”.

Por un lado, la respuesta se encuentra en los estrictos controles de calidad que se ejercen sobre la producción. Y por otro, en el mercado donde se insertan los productos: el laboratorio cordobés le vende a siete países de Latinoamérica, un 25% de las ventas es al extranjero. Las normas para la producción de hemoderivados en Argentina son tomadas de la FDA (Food and Drugs Admi-nistration) de Estados Unidos y de la farmacopea europea.

Para el final, el Lic. Daniel Giacomino deja una reflexión que, a primera vista, puede parecer pasada de moda, pero que ciertamente no lo es: “Lo que nosotros queremos transmitir es que no se es eficiente o ineficiente por estar en el ámbito estatal o en el privado. La posibilidad de hacer las cosas bien no es patrimonio de lo privado. Hemos podido demostrar en estos últimos 10 años que generamos una empresa que es del Estado, que hace los medicamentos al menor costo posible porque no lucra, y que los hace con las mejores normas de calidad que existen. Ser eficientes y poder cumplir con un rol social fue el motivo por el que se creó esta planta en 1963. Es posible combinar las dos cosas: solidaridad con eficiencia del Estado”. ¨

Javier Rubel


PRODUCIR GENERICOS

En el laboratorio está en pleno desarrollo un proyecto para la elaboración y comercialización de genéricos. Se trata de una línea de 22 productos, algunos inyectables y otros comprimidos. Para ello, decidió invertir 600 mil pesos en la ampliación y modificación de la planta, de cara al 2003. “En la discusión sobre genéricos se cuestiona la calidad que puedan tener. Nosotros los vamos a hacer con las normas que se exigen aquí y en el mundo, y a un costo sensiblemente más bajo que las multinacionales”, cuenta Giacomino.


Ficha Personal

38 años - Casado, 3 hijos.

Lic. en Química Farmacéutica (1987).

Magister en Dirección de Empresas.

Egresado de la Universidad Nacional de Córdoba.

Director del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba desde 1991.


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