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DR.
ELBIO NESTOR SUAREZ OJEDA
“Muchos
colegas comienzan a incorporar el concepto de resiliencia”
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El Dr. Elbio Suárez Ojeda dirige en nuestro país
el Centro Internacional de Estudios de Resiliencia (CIER). Se trata de una
entidad con sede en varios países, que funciona por convenio entre una
fundación holandesa y universidades nacionales situadas en áreas problemáticas
de cada país. Con más de quince años dedicados a esta problemática, Suárez
Ojeda analiza en esta nota las claves del concepto de resiliencia
que, de año en año, se abre paso en el abordaje profesional de los médicos
más jóvenes. ¿Qué
es la resiliencia? “Pensar
en resiliencia -explica Suárez Ojeda- es pensar en los elementos
positivos que tenemos todos los seres humanos, aún aquellos que están en
las peores condiciones de vida imaginables. Se trata de encontrar los
elementos positivos de cada persona para modificar determinada
situación y transformarla; implica un concepto dinámico, tanto en lo
individual como en lo colectivo. De manera que lo que pensamos que puede
ayudar a alguien a superar una enfermedad, puede aplicarse también a
organizaciones sociales más complejas. Entramos aquí en terreno de lo
que denominamos resiliencia comunitaria”, señala Suárez Ojeda. El especialista tomó contacto con este concepto
hace más de 15 años, en Washington. Y desde 1990 le ha dedicado la mayor
parte de sus investigaciones y estudios. Pero la resiliencia es una idea
que tiene sus retrac-tores que consideran que es un concepto voluntarista,
una suerte de ingenuo optimismo. Suárez Ojeda aclara que no se trata
sólo de quedarse a ver lo positivo y sonreir: “Tiene que ser un
optimismo realista y con fuerza; hay autores europeos, que incluso se
reconocen como marxistas, que insisten sobre este punto con mucha
claridad. De ninguna manera estamos hablando de conformarse, sino de
buscar fortalezas para modificar las situaciones adversas. Siempre
que surge la idea de posible conformismo debemos aclarar que sobre lo que
intentamos trabajar es precisamente sobre las capacidades de modificación”. El concepto de resiliencia se está incorporando
lentamente a todas las ciencias de la salud. En la Universidad de Lanús,
sede del CIER en Argentina, se trabaja en las carreras de Enfermería,
Trabajo Social y Educación Física. Y en la maestría de Salud Pública
de la UBA es uno de los temas preferidos por los alumnos para sus tesis. Sin embargo, entre los profesionales del equipo de
salud existe todavía cierto recelo con relación a esta nueva
perspectiva. “Con justa razón -admite el Dr. Suárez Ojeda-, la buena
medicina y la buena ciencia no aceptan inmediatamente las cosas; las
analizan a la espera de investigaciones y resultados. Pero para dar una
idea de cómo ha crecido el interés por la resiliencia, hoy en día se
están produciendo más de cien artículos en el mundo sobre este tema;
cada mes aparece un libro, la mayor parte obviamente en inglés, pero el
material más importante se publica en francés”. La resiliencia es un concepto en función del cual
se desarrolla un nuevo enfoque con relación a la salud y a la
posibilidad de trascender más allá de la medicina: “Se pone mucho énfasis
en la pedagogía y en la sociología. En este momento los aportes más
grandes, y su mayor aplicación, están en el campo de la pedagogía. En
EE.UU. hay programas que involucran a más de 50.000 docentes, que
incorporan el concepto en su trabajo con niños”. Un
concepto que crece
El concepto de resiliencia se ha expandido en forma
sorprendente. En Argentina en particular, ha alcanzado gran difusión: los
especialistas locales no dan abasto con la demanda para conferencias,
reuniones y proyectos de investigación. En el campo de la medicina, el
concepto se ha ido incorporando en forma más lenta; ha sido tomado
fundamentalmente por profesionales de la salud mental y de la pediatría.
Pero también, sobre todo en esta última etapa, hay un fuerte movimiento
entre los gerontólogos, que se han interesado mucho en los elementos
positivos que trae esta concepción, a la que algunos denominan
esperanzadora. El Dr. Elbio Suárez Ojeda se entusiasma cuando se
refiere a experiencias de universidades norteamericanas, que han integrado
a la resiliencia como contenido de algunas materias. Algo que también
sucede en la Universidad de Santiago de Chile. “Confiamos -cierra Suárez
Ojeda- en que puede suceder lo mismo en nuestro país”. ¨ Javier Rubel LA ETIMOLOGIA El término
resiliencia tiene su origen en el latín, más precisamente en el verbo rebotar.
Intenta graficar el efecto rebote, por el cual una persona arrojada hacia
abajo, alcanza luego una altura mayor. En el mundo científico, la primer
inclusión del concepto se dio en el campo de la ingeniería para
caracterizar a ciertos materiales antisísmicos. También existen
antecedentes en la literatura: el propio William Shakespeare definió como
resilientes a los personajes de sus obras, que podían cambiar el rumbo de
sus vidas a pesar de las dificultades. “Dulces son los caminos de la
adversidad”, escribió el dramaturgo inglés. FICHA PERSONAL Datos personales: 67
Años - Casado, 2 hijos, 2 nietos Datos
profesionales: egresado diploma de honor (UBA)- especialidad:
pediatría - consultor OPS y OMS en Chile, Brasil y Washington - Docente
de la Maestría de Salud Pública (UBA) |