Reportaje a:

ING.ARMANDO BERTRANOU      PRESIDENTE DEL CONICET

NUESTRO SISTEMA CIENTÍFICO ES LA MITAD DE LO QUE DEBIERA SER

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Presidente desde hace un año del CONICET, Bertranou destaca que para que la Argentina pueda entrar a lo que se llama el mundo del conocimiento, el sistema científico debe desarrollarse por lo menos un 50% más. Sin embargo, cree que en los últimos tiempos las cosas se han hecho mejor, aunque reconoce que no alcanza para evitar la "fuga de cerebros"

El ingeniero Armando Bertranou preside desde hace un año y medio del directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). En diálogo con Mundo Hospitalario recorrió distintas problemáticas vinculadas a la institución y destacó el empeño que se pone, aunque a veces resulte insuficiente, para evitar la "fuga de cerebros" de nuestro país.

"El CONICET tiene un programa de becas que tradicionalmente ha sido muy importante. Pero hoy lo hemos reactivado en el sentido de disponer de más fondos para favorecer la generación de nuevos investigadores que alimenten nuestra carrera de investigador científico-tecnológico", señala el Ing. Armando Bertranou, que enseguida expone su primer motivo de orgullo: "Este llamado a becas en los últimos 3 años se ha realizado regularmente y permitió incorporar más de 1.200 becarios a lo largo y ancho del país, es decir, aprovechando orientaciones específicas que hemos brindado sobre áreas temáticas regionales. Se ha hecho además sobre vacíos temáticos, y hemos logrado ampliar la participación de chicos recién egresados de las universidades. Creo que el país tiene que seguir haciendo un esfuerzo para hacer crecer su sistema científico-tecnológico. Nosotros decimos que nuestro sistema, hoy, es la mitad de lo que debiera ser para ponerse a niveles competitivos mundiales, si pretendemos que Argentina ingrese definitivamente en lo que se ha dado en llamar el mundo del conocimiento".

El significativo número de investigadores argentinos que trabajan con éxito en el extranjero fue motivo de análisis por parte del Ing. Bertranou: "¿Qué pasa con nuestros profesionales que salen a estudiar afuera? Es normal que un muchacho que está por hacer sus estudios post-doctorales tenga interés en perfeccionarse afuera. Y esto nosotros en cierta forma lo alentamos, para que se mantenga en la frontera del conocimiento. De todos modos siempre existe la posibilidad de que este profesional se nos quede afuera. Afuera están en contacto con mejores equipamientos y mejores condiciones para el investigador. Yo creo que ese es un riesgo conocido. Lo que tenemos que hacer es seguir fomentando nuestro sistema para que los investigadores tengan la posibilidad cierta de volver al país, a un país donde haya un ambiente propicio para generar ciencia y tecnología".

El presupuesto del CONICET en 1998 apenas superó los 190 millones de pesos. En este sentido, Bertranou reconoce: "El aspecto presupuestario es muy importante pero en esto tiene que ver la sociedad en su conjunto. Hay que ver qué piensan nuestra sociedad, nuestros políticos, nuestros profesionales y nuestras empresas frente a la incorporación del conocimiento. ¿Cuál es su actitud ante la posibilidad de acercarle al ciudadano común los beneficios de la investigación científica? El presupuesto desde luego tiene que ver. Si tenemos más presupuesto vamos a tener mejores condiciones. Y en este sentido tenemos que seguir persuadiendo a los distintos estamentos políticos. Pero creo que además, al mismo tiempo, necesitamos ser más eficientes en el uso de los recursos y ser más audaces en lo que hace a las modificaciones que son todavía necesarias para lograr un sistema más abierto, más transparente, más competitivo. En definitiva, un sistema que ponga a la investigación al servicio de toda la sociedad argentina".

Del total de proyectos ejecutados a lo largo de 1998 en el marco del CONICET, 643 pertenecen al área de las Ciencias Biológicas y la Salud, lo que representa un 34% del total. Del total de investigadores, un 30% pertenecen a la misma área. Y dentro de este grupo de investigadores, casi la mitad están vinculados a las Ciencias Médicas.

"Hace mucho tiempo que en Argentina no se realiza un trabajo como el que estamos haciendo en el CONICET –advierte Bertranou-. Tratamos de diseñar un plan de desarrollo científico-tecnológico.

Hoy ese plan existe y en él figuran las áreas temáticas prioritarias en las que se debe perseverar para generar una masa crítica. Por ejemplo, hoy el plan prioriza áreas como el mar argentino, la minería o la forestación. Temas sumamente estratégicos para el país".

Finalmente, el Ing. Bertranou agrega: "En todo el país existen potencialidades realmente importantes que no se debieran desaprovechar, tanto desde el punto de vista académico como productivo. El CONICET tiene 3.600 investigadores y 1.800 becarios repartidos. Y además tiene 2.000 técnicos que prestan su apoyo a la investigación. Un potencial que se complementa con más de 100 centros de trabajo en todo el país".

Javier Rubel

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