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Tras 33 años
de carrera hospitalaria y como jefe de la división Clínica del hospital
de Niños Ricardo Gutiérrez, el Dr. Eduardo López acumula experiencia
asistencial, excelencia docente, compromiso con el sistema público de
salud y capacidad de análisis sanitario. Dialogó con Mundo
Hospitalario sobre el hospital, sus recursos humanos y los desafíos a
futuro En
1971 egresó como médico de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Buenos Aires. De inmediato ingresó como
residente al hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Y aún sigue allí.
Es parte del hospital y el hospital es parte de su vida. Pocos como él,
para reflexionar sobre la actualidad hospitalaria. “En los hospitales
de la ciudad de Buenos Aires ha aumentado notoriamente el caudal de
pacientes -explica el Dr. Eduardo López-; y en segundo lugar, se están
ampliando las distintas especialidades dentro de la Secretaría de Salud
para ofrecer una mejor atención a los pacientes. En el hospital de niños
prácticamente estamos trabajando a pleno, con todas las camas ocupadas, y
además estamos ofreciendo muchas especialidades que anteriormente no
ofrecíamos, a pesar de que muchas de ellas no están incluidas en el
organigrama”. En el análisis
del Dr. López aparecen sistemáticamente los puntos a favor y también
los negativos: “Tenemos un organigrama viejo, no actualizado; los
organigramas de los hospitales municipales se hicieron hace más de
treinta años, cuando había un tipo de medicina y ahora hay otro. En
segundo lugar, sufrimos una enorme demora en el reemplazo de los cargos,
de gente que se ha jubilado o que ha fallecido. Falta un plan de salud
integral en el gobierno de nuestra ciudad”.
Las Dras. Lilian Teston y María Marta Contrini junto al Dr. López ¿Por qué
el organigrama no responde a las necesidades actuales del hospital?
La respuesta es sencilla. “No figuran especialidades que hoy son
comunes -agrega el Dr. López-; por ejemplo inmunología no está incluida
en nuestro hospital, y hoy es una de las especialidades más frecuentes de
consulta; por otro lado en el organigrama se privilegian especialidades
que funcionan como compartimientos estancos y no por programas; o
sea, son organigramas por área y no por programas, que es lo que debería
haber: en otras palabras, intercomunicación. Muchas veces se hacen redes
que son muy buenas conceptualmente, pero que en la práctica no se
cumplen. En el caso concreto de pediatría, por ejemplo, todavía falta
una real integración entre los hospitales generales con servicio de
pediatría y los hospitales especializados de pediatría”. El Dr. Eduardo López defiende a capa y espada el
rol formador del hospital y destaca, sin dudarlo, la vital importancia del
sistema público de salud de la ciudad de Buenos Aires: “Tomando como
base los 33 hospitales, es el sistema más importante en Argentina sin
ninguna duda; probablemente uno de los sistemas más fuertes de América
Latina y por qué no, del mundo; es altamente infrecuente que una ciudad
tenga 33 hospitales, y esto es lo que hace muy importante al sistema. El
gran problema que tiene es que hubo una etapa, la década de 1980 y la de
1990, en que parecía que los sistemas privados que estaban emergiendo
iban, lentamente, a reemplazar a un sistema médico que estaba basado en
la salud pública. La realidad es que, tras la crisis, hubo una enorme
transferencia de pacientes del sistema privado hacia el hospital público,
con la consecuente realidad de que el hospital público tiene una demanda
insatisfecha, esto es innegable. Esa transferencia de necesidades de parte
del ciudadano de la Capital, del conurbano y del interior del país, no
tuvo su correlato en el crecimiento hospitalario, no sólo en recursos
humanos sino en recursos de equipamiento que son importantes, si bien
muchas veces se ha tratado de solucionar con medidas paliativas. Desde
este punto de vista, yo creo que todavía hoy en día el rol de la salud pública
es crucial, es absolutamente importante, en el área preventiva y también
en el área reparativa; es evidente que en la Argentina el sistema privado
no ha solucionado los problemas de salud pública, incluso los que creían
que iban a poder hacerlo”.¨ “La
Argentina la tiene olvidada; tenemos el triste privilegio de haber tenido
más de cien mil casos de hepatitis A denunciados en los últimos cinco años
al Ministerio de Salud; y si bien el Ministerio los reconoce como reales,
tienen muy poca difusión en los medios”. El Dr. Eduardo López no logra
entender la desatención de funcionarios y medios de comunicación al
respecto. “En el año 2002 hubo cerca de 20.000 casos, en 2003 alrededor
de 38.000 y en lo que va de 2004 tenemos más de 28.000 casos; quiere
decir que si seguimos en esta curva, estamos ya prácticamente en el número
de casos del año pasado. El otro dato importante es que el incremento de
casos se da en casi todos los lugares del país, lo que significa
claramente que es una enfermedad que ha crecido, una enfermedad
emergente. Es posible que se haya dado porque las condiciones socioeconómicas
lo han permitido; se trata de un virus que es de transmisión fecaloral,
persona a persona, con alimentos y agua contaminadas. Por otro lado,
realmente la hepatitis A tiene mecanismos de prevención a través de
vacunas; hay en el mercado argentino cuatro vacunas y es difícil que en
las condiciones actuales solamente con información mediática se
aborten los casos de hepatitis A de la noche a la mañana. Es una
enfermedad como olvidada y parece un hecho fatalista que tengamos más de
30.000 casos por año de hepatitis A; habiendo medidas de prevención es
lamentable que no se implementen”. Trabajos realizados en el
hospital Garraham confirman lo que cualquier profesional podría intuir:
el costo de vacunación ronda el 50 % del costo de reparación. “Por
tanto –explica el Dr. Eduardo López- desde el punto de vista del costo,
del beneficio económico, aspecto que tanto les interesa a los economistas
que trabajan en salud, está ampliamente justificada la vacunación
contra la hepatitis A. Sin embargo...”. FICHA TECNICA Datos personales
58 años. Casado, 5
hijos. Datos profesionales
Jefe de la
división Clínica - hospital de Ni-ños Ricardo Gutiérrez. Director de la Carrera de Especialista de
Infectología Pediátrica, Facultad de Medicina (UBA). Profesor de
Pediatría - Univ. del Salvador. Egresado 1971, Facultad de Medicina (UBA). |