| Reportaje a: PROFESOR LUIS GONZALEZ MONTANER LA TUBERCULOSIS ES UNA VERGÜENZA MUNDIAL |
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| El Dr. Luis González Montaner es profesor honorario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y profesor consulto de la del Salvador. Es seguramente una de las voces más autorizadas, por conocimientos y experiencia, para hablar de tuberculosis. En diálogo con Mundo Hospitalario analizó el presente y el futuro de la enfermedad a las puertas del siglo XXI "En el mundo se mueren 3 millones de tuberculosos todos los años. Se mueren 4 millones y medio de chicos con neumonía, 1 millón y medio de personas con cáncer de pulmón y 700 mil con bronquitis crónica, dos enfermedades vinculadas al hábito de fumar. Todas estas son muertes evitables. La tuberculosis se puede diagnosticar, tratar, curar y prevenir. La neumonía también. Y además se puede educar a la población para que no fume. Son 10 millones de personas cuyas muertes se podrían evitar", señala el Dr. Luis González Montaner para dejar muy claro que el problema es la falta de prevención en salud.En nuestro país se mueren alrededor de 1.000 personas por año de tuberculosis, aunque González Montaner aclara: "Nuestras estadísticas son relativamente confiables porque hay un infrarregistro de casos. Pero igualmente para nosotros es una cifra alta. Tenemos entre 13.000 y 14.000 infectados nuevos por año. Y un tercio de la población está infectada. Es una situación importante". "Obviamente los países desarrollados tienen una incidencia de la enfermedad mucho menor reconoce González Montaner-. En Estados Unidos por ejemplo tienen alrededor de 20.000 casos nuevos por año, pero 10 veces más de población". ¿Cómo combatir esta enfermedad?, González Montaner sabe bien cuáles son las prioridades: "Si usted mejora las condiciones económicas y sociales de la población, la tuberculosis disminuye un 5% por año. Si usted hace un buen diagnóstico de la enfermedad, es decir busca, encuentra y trata a los enfermos, la tuberculosis disminuye un 8% por año. Si hace un buen proyecto de vacunación y quimioprofilaxis, es decir protege a los que están en contacto con enfermos que contagian, la tuberculosis disminuye menos del 1% por año. De manera que tenemos dos medidas prevalentes que hay que tomar: mejorar las condiciones socioe-conómicas de la gente, hecho sobre el cual los médicos podemos hacer muy poco, y la otra es diagnosticar y tratar. Por eso nuestra insistencia en que la tuberculosis se enseñe en las facultades de medicina y que los médicos sepan cómo tratarla. Y yo sé que hay facultades en el interior y también aquí en Buenos Aires que no tienen esa dedicación a la enseñanza de las enfermedades transmisibles y contagiosas". El especialista advierte también sobre la necesidad de seguir investigando sobre el tema: "Si bien la tuberculosis es una enfermedad de la que se sabe mucho, siempre queda por investigar. Sabemos la patogenia, el diagnóstico, la terapéutica y la profilaxis. Tenemos las medidas, que son baratas, para utilizarlas. Pero se sigue investigando. Hace muy poco se descubrió el genoma del bacilo de Koch. Y eso abre un abanico muy grande de posibilidades para investigar. Necesitamos métodos de diagnóstico más rápidos. Y necesitamos también mejores vacunas y mejores drogas para el tratamiento". Aunque reconoce una necesidad primaria: "Lo que más necesitamos es concientizar a la población y a los funcionarios de la importancia de controlar esta enfermedad". "A corto plazo yo no soy optimista -se sincera González Montaner- porque los últimos gobiernos no le han prestado mayor importancia al tema. Pero a largo plazo, si las condiciones de discusión siguen siendo libres y podemos opinar, creo que podemos terminar con esta vergüenza llamada tuberculosis". TUBERCULOSIS Y POBREZA "La tuberculosis se asocia a la pobreza. Está en América Latina, en Africa y en Asia. Y ahora que ha hecho impacto la combinación con el sida, la explosión de tuberculosos en el sur de Asia y en el Africa es espeluznante. En nuestro país pasa exactamente lo mismo. Donde hay más pobres y marginados, la tuberculosis hace más estragos que en los lugares donde existe un mejor desarrollo económico y social. Pero esto no quiere decir que una buena situación socioeconómica signifique una vacuna contra la enfermedad. Porque la tuberculosis entra al Barrio Norte traída por personas que la arrastran desde su medio ambiente. Hay que tener cuidado con eso porque nadie es inmune a contraer tuberculosis", explica González Montaner. LA TUBERCULOSIS Y EL EQUIPO DE SALUD "Muchas veces los mismos profesionales de la salud subestiman a la tuberculosis. Tenemos ejemplos en la ciudad de Buenos Aires, en el Gran Buenos Aires y en el interior -Córdoba, Mar del Plata, Mendoza- de médicos e integrantes del equipo de salud contagiados por enfermos de tuberculosis. Se ha perdido un poco la responsabilidad de nuestros actos. Creemos que la tuberculosis no nos va a tocar y nos toca. Si estamos al lado de un enfermo que tiene tuberculosis multirresistente, ese sujeto contagia con bacilos resistentes", advierte el profesor González Montaner. |