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“El objetivo estratégico es contar con más graduados universitarios”
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En esta nota concedida a Mundo Hospitalario, el Rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Guillermo Jaim Etcheverry, destaca la importancia de la universidad pública para el desarrollo del país y la solución de problemas sociales concretos. Señala la necesidad de presupuesto adecuado para la UBA y enfatiza que a pesar de los intentos de desprestigiarla, sigue siendo altamente valorada por la sociedad argentina
¿Cuál considera que es hoy la principal virtud de la UBA y cuál el principal déficit a corregir? Guillermo Jaim Etcheverry: La principal virtud de la Universidad de Buenos Aires radica en la calidad de sus docentes. Un importante porcentaje de la investigación científica del país se genera en sus laboratorios y gabinetes, lo que se traduce en el elevado nivel de enseñanza que brinda. Sin embargo, la UBA es hoy un mosaico de realidades diferentes y, tal vez, el principal desafío sea consolidarla como institución que ofrezca verdadera formación universitaria y no sólo profesional.
Destaque y explique tres objetivos que la UBA haya alcanzado durante su gestión y por los cuales se siente orgulloso GJE: El objetivo principal que me propuse es el de fortalecer la imagen de la UBA como la importante institución cultural argentina que en realidad es. Un patrimonio a resguardar, porque encierra una promesa para el futuro. Creo haber avanzado en ese camino. El mejoramiento de la administración de nuestros recursos, con la explicitación de los fondos con que cuenta la universidad ha sido otro objetivo que, no sin tropiezos y resistencias, estamos llevando adelante. También pienso que hemos logrado instalar en la sociedad la idea de que las universidades nacionales, también la nuestra, están dramáticamente subfinanciadas, lo que pone en peligro su subsistencia.
¿Cómo posicionaría a la UBA en el mapa de las universidades públicas a nivel nacional e internacional? GJE: No me parece oportuno establecer comparaciones poco simpáticas. Pero no caben dudas acerca del hecho de que la UBA es una de las universidades más prestigiosas del continente americano. Varios estudios recientes así lo confirman, ya que la UBA comparte los primeros lugares en el ámbito americano con la Universidad Nacional Autónoma de México y con la de San Pablo en Brasil. Esto resulta aún más meritorio cuando se consideran las diferencias presupuestarias: las universidades de México y San Pablo reciben 10 y 6 veces más presupuesto, respectivamente, que la UBA para una cantidad menor de estudiantes.
¿Cómo ve la relación universidad-comunidad en la actualidad? GJE: A pesar de los reiterados y permanentes intentos de desprestigiar a la universidad pública, sigue siendo altamente valorada por la sociedad argentina. Gradualmente, se está comprendiendo la importancia que para el desarrollo del país reviste contar con buenas universidades. No sólo surgen de ellas los ciudadanos que contribuirán a la construcción del país, sino que las universidades cuentan con las posibilidades de colaborar en la solución de numerosos problemas concretos que afectan a la sociedad.
¿Cuál es su opinión en torno al eterno debate: ingreso restricto vs ingreso irrestricto? GJE: Se trata de una cuestión cuyos numerosos matices escapan a una respuesta breve que no caiga en el esquematismo. Tal vez deberíamos poner especial atención en la educación media pues si elevamos su calidad, recibiremos estudiantes mejor capacitados. No debemos perder de vista que el objetivo estratégico de la Argentina es contar con más y no con menos graduados universitarios. Lo que hay que lograr es que, además, ellos estén más capacitados como profesionales y como ciudadanos, sin olvidar la generosa tradición que en materia educativa ha tenido el país.
Hace algunas décadas era muy común escuchar hablar del nivel internacional de los médicos argentinos, ¿sigue siendo así? ¿Sigue siendo de excelencia la formación recibida por nuestros médicos? GJE: Se trata de una cuestión muy difícil de analizar con seriedad pues carecemos de datos precisos y nos basamos en sensaciones imprecisas. En general se tiende a ver como mejor lo que sucedió en el pasado y, posiblemente, lo haya sido también en este campo que no escapa a la decadencia de nuestra educación. En todo caso, formamos profesionales de muy buena calidad y otros con serias deficiencias. Resolver este problema constituye el mayor desafío a futuro. La cuestión central es lograr que el tema de la formación médica se encare a nivel nacional con la seriedad que merece, por las implicancias sociales que tiene. Debe haber una correspondencia entre la cantidad de graduados y la posibilidad que estos tienen de completar su formación en las residencias médicas, el sistema que ha demostrado ser el más efectivo.
¿Podría evaluar someramente el plan de normalización de la planta docente que se está llevando a cabo? GJE: No hay ninguna excusa para que no se normalice en el menor plazo posible la planta docente de la universidad mediante el sistema de concursos. Por eso, hemos iniciado un agresivo proceso de impulso a esos concursos docentes. En algunas de nuestras unidades académicas, el porcentaje de los cargos concursados es muy bajo.
¿Qué aspectos de su trabajo cotidiano disfruta y qué otros sufre? GJE: Estoy seguro de que mi percepción cambiará cuando me aleje de la tan exigente experiencia diaria. Sobre todo, disfruto el gran honor que para mí significa el representar a una de las instituciones culturales más importantes de la Argentina. Comprobar los éxitos de nuestros profesores y de nuestros estudiantes, constituye un motivo de muy especial satisfacción. Sufro las dificultades que surgen para concretar muchos de los proyectos que considero importantes como, por ejemplo, la consolidación de un espíritu universitario centrado en el desarrollo de los aspectos académicos de nuestra labor. La crisis económica nos desvía a menudo de esos que deberían ser los problemas centrales que ocupen nuestra atención.
¿Cuál es su opinión en torno a los conflictos gremiales desatados en los hospitales públicos en los últimos tiempos? GJE: Resulta indudable que la situación salarial del personal de los hospitales, como así también la de quienes trabajan en las universidades, se encuentra muy postergada. Es necesario realizar un esfuerzo concertado para llamar la atención de la sociedad acerca de la inviabilidad de su desarrollo, si no se realizan las inversiones imprescindibles en la salud y la educación. ¨ Lic. Javier Rubel BREVE BIOGRAFIA Actual rector de la Universidad de Buenos Aires, el Dr. Guillermo Jaim Etcheverry obtuvo el título de doctor en Medicina en 1972, habiendo merecido su tesis de doctorado el premio Facultad de Medicina a la mejor Tesis en Ciencias Básicas. Dedicado en forma exclusiva a la docencia y la investigación en el campo de la neurobiología, aún hoy se desempeña como investigador principal en el Conicet. Ocupó todas las posiciones docentes en el departamento de Biología Celular e Histología de la Facultad de Medicina (UBA). Entre 1986 y 1990 fue decano de esa Facultad. Realizó estudios de pos-grado en Basilea, Suiza y, entre otras distinciones, obtuvo la beca de la John Simon Guggenheim Memorial Founda-tion que le permitió trabajar en el Salk Institute de La Jolla, California. En 1999 publicó La tragedia educativa que recibió el premio al mejor libro de educación del año otorgado por las X Jornadas Internacionales de Educación. En 2001 recibió el premio “Maestro de la medicina argentina”. En mayo de 2002 fue elegido rector de la Universidad de Buenos Aires. |