DRA. ELSA MORENO

 

Una heroína de verdad

 

En diciembre de 2002, la Organización Panamericana de la Salud festejó sus primeros 100 años de vida y distinguió a once profesionales de la salud de diferentes países como héroes de la salud pública del continente. Una única mujer mereció el reconocimiento. Es argentina, tiene 74 años y da clases en la Universidad Nacional de Tucumán. En esta entrevista, qué piensa y cómo ve la salud argentina una luchadora incansable, la Dra. Elsa Moreno

La Dra. Elsa Moreno nació en Chaco, Argentina. Sus padres hicieron lo imposible para que estudiara medicina, ya mudados a Tucumán. Desde que egresó con el título de médica han pasado 45 años. Recorrió las Américas como consultora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y fue funcionaria en diferentes provincias argentinas. Pero volvió al pago. Hoy, con 74 años, dirige la Maestría en Salud Pública de la Universidad Nacional de Tucumán, es jefa de cátedra y docente. Soltera y sin hijos, quizá porque dedicó toda su vida a la medicina y a intentar mejorar las condiciones sanitarias de aquellos lugares por los que pasó.

De aquella pediatra de sus inicios en San Miguel de Tucumán queda la misma convicción por priorizar las patologías que afectan a la niñez. Pero pronto comprendió que no quería dedicarse sólo a sus pacientes, sino a poner la mirada sobre las políticas sanitarias: 45 años de carrera merecen un balance respecto de qué paso con la salud en el continente durante este tiempo. La Dra. Moreno enfatiza: “Realmente en los últimos cincuenta años han habido grandes cambios en la medicina, sobre todo en lo que hace al control de muchas enfermedades infecciosas. Muchos países de América tuvieron mejoras en los indicadores de salud; sobre todo en el área materno-infantil, en la que trabajé mucho, tuve la satisfacción de ver importantes progresos en Latinoaméri-ca. Por supuesto que también hubo altibajos, sobre todo en la última década, en un continente empobrecido con indicadores deteriorados. Pero no me olvido de que cuando yo me recibí lo primero que aprendí fue a hidratar intravenosamente a los niños que tenían diarrea; y ahora eso está totalmente abolido, simplemente con los sobres de hidratación oral se solucionan las dia-rreas”.

Su carrera profesional incluye cargos jerárquicos provinciales, nacionales y hasta en la misma sede de Washington de la OPS, entre 1976 y 1989. Antes, en 1966 había sido subsecretaria de Salud de Tucumán y en 1970, de Neuquén. Allí, fue convocada para organizar el sistema público de salud; cuando llegó, la tasa de mortalidad infantil en Neuquén era de 110 por mil nacidos vivos. Con su gestión, una década más tarde, la cifra se reducía a la mitad. El Estado empezó a encargarse de la salud de la población más allá de los hospitales: “Agentes sanitarios salieron a recorrer la provincia y ello permitió el control de las embarazadas, la ins-titucionalización de los partos y la detección precoz de las enfermedades infantiles”, explica Moreno.

Entre 1973 y 1976 se trasladó al Ministerio de Salud de la Nación, donde estuvo a cargo del área de salud materno-infantil. Publicó 140 trabajos científicos y once libros.

En la década de 1990 alcanzó, quizás, una de sus utopías: tras décadas de esfuerzo conjunto, tuvo el honor de firmar junto a otros especialistas del continente, el acta de suspensión de la transmisión del virus de la polio. “Tuve el gran placer, porque realmente fue un placer, de participar en aquel proceso –recuerda la Dra. Moreno con una sonrisa instalada en el rostro- porque dependía de mí el Programa de Inmunizaciones en la OPS. Y lo vivimos intensamente porque la tarea había comenzado a principios de los ´80 y fuimos el primer continente que logró erradicar el virus. Como en cualquier emprendimiento exitoso no es posible hablar de una causa única. Hubo voluntad política en todos los países de la Región, hubo liderazgo y conocimiento médico al servicio de la causa, y organizaciones dispuestas a desembolsar grandes cantidades de dinero para que la erradicación fuese posible”.

Recorrió Latinoamérica durante años, hasta que llegó a la sede de la OPS en Wa-shington, donde promovió que más mujeres accedieran a cargos en los que podían tomar decisiones.

El cierre de 2002 le deparó la gran alegría. Para festejar su centenario, la OPS la designó Heroína de la Salud Pública de las Américas. “Primero me sorprendí –se sincera la Dra. Moreno-, le preguntaba a mis amigos qué significaba ser una heroína. Para mí fue una grata sorpresa, algo que no me esperaba; haber sido seleccionada entre tantas personas de Latinoamérica por haber contribuido en la última centuria a la salud de las Américas es un orgullo enorme”.

Vio morir niños en sus brazos, ocupó cargos de importancia, sigue creyendo en la docencia y en la necesaria concepción sanitarista que todo médico debe tener. Y mantiene intacta su esperanza de una salud mejor, igualitaria y accesible: “Creo que la mejoría económica es necesaria –analiza la Dra. Elsa Moreno-, porque tenemos una gran masa de la población sumida en la pobreza y ello supone una serie de barreras al acceso y a la calidad de los servicios. Pero también hay un desafío de eficiencia, de buen uso de los recursos. En este momento incluso, desde el Ministerio de Salud de la Nación se han tomado determinaciones importantes, pero yo creo que no son suficientes. Todavía hay una barrera entre los servicios de salud y la población; hay barreras culturales, educativas y de acceso geográfico. Y eso es lo que tenemos que romper, para lo cual hace falta un trabajo fuerte, organizado y sostenido en la atención primaria; o sea, en ese espacio existente entre los centros de salud y los hogares”. ¨

Javier Rubel


LA DESNUTRICION EN TUCUMAN

“Mejoró, pero muy poco”, se lamenta la Dra. Elsa Moreno cuando se le consulta sobre la evolución de la desnutrición en su provincia. Hace no mucho, los medios de comunicación nacionales reflejaban la cruda realidad de niños muertos por falta de alimentación. “Ahora sabemos cuántos desnutridos tenemos, pero sigue habiendo desnutridos de tercer grado e incluso muertes por desnutrición. Yo diría que hay menos muertes, pero no se ha solucionado el problema. Han habido incluso estudios que demuestran que familias que han perdido un niño, hoy todavía siguen con problemas estructurales que el Estado no ha resuelto. Yo diría que estamos en presencia de un sistema provincial de salud que está quebrado y que, además de ser carente de recursos, es también ineficiente”.


FICHA PERSONAL

Datos personales

Nació el 27 de enero de 1929 en Sáenz Peña, Chaco.

Soltera, sin hijos.

Datos profesionales

Egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán en 1958.

En 1966, subsecretaria de salud de Tucumán.

En 1970, subsecretaria de salud de Neuquén.

Entre 1973 y 1976 directora del área de salud materno-infantil, Ministerio de Salud de la Nación.

Consultora en Honduras, Costa Rica, Guatemala, Centroamérica, Panamá, Brasil, México y Washington.

Actualmente, consultora en enfermedades prevalentes en la infancia de la OPS.


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