Reportaje a:

Dra. MIRTA ROSES, CANDIDATA A LA DIRECCION DE LA OPS

"ARGENTINA PODRIA TENER MEJORES RESULTADOS SANITARIOS"


En septiembre, la OPS elegirá nuevas autoridades para los próximos cinco años. La Dra. Mirta Roses, actual Subdirectora de la entidad, es argentina y la primera mujer en ser candidata a dirigir la entidad. En este reportaje, presentamos una radiografía de su pensamiento y sus ideas

Cuando en septiembre la Organización Panamericana de la Salud (OPS) festeje en Washington sus primeros 100 años, los 39 países miembro elegirán una nueva conducción. Y por primera vez una mujer es candidata a dirigir la organización. Se trata de una argentina de 56 años, médica cirujana egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, diplomada en Salud Pública. Desde principios de los ‘80 ocupa diferentes cargos en la OPS, donde en la actualidad es Subdirectora. Ha recibido un gran número de reconocimientos, homenajes y condecoraciones nacionales e internacionales; y fue distinguida como profesora Honoris Causa por varias universidades de América Latina y el Caribe. Resulta interesante, entonces, conocer sus análisis sobre diferentes problemáticas sanitarias.

“Hace ya un tiempo –explica la Dra. Mirta Roses- que la teoría del rebosamiento, es decir, la que defiende que una vez que se produzca el crecimiento económico habrá recursos para mejorar la calidad de vida y el nivel de salud, ha sido rebatida. Es posible que en los momentos de acumulación, en las economías de los países europeos y del norte se hayan generado excedentes que permitieron la inversión social; pero eso no ha vuelto a repetirse. La reciente publicación del reporte de la Comisión de Macroeco-nomía y Salud, convocada por la Directora General de la Organización Mundial de la Salud, es muy reveladora en este sentido. Si bien el ingreso alto se asocia fuertemente con buen nivel de salud individual, lo inverso puede también darse: sectores de ingresos medios, y aún bajos, con excelente nivel de salud. Cuando se miran los países y sus indicadores de salud, como revela el estudio anual del Instituto Karolinska de Suecia, hay países altamente eficientes (los que consiguen más salud con menos gasto) y otros en posiciones desfavorables en la relación costo/beneficio”.

“En determinadas condiciones demográficas, con reducción de la mortalidad y de la natalidad y aumento de la proporción de los grupos en edades productivas, una fuerte inversión en educación y salud, por decisión política, como ocurrió en los llamados tigres asiáticos, derivó en un proceso de tremendo crecimiento económico. En tal sentido, el nivel del gasto público y privado dedicado a salud en la Argentina históricamente, al igual que su abundante infraestructura física y de recursos humanos calificados, pueden dar mucho mejores resultados, medidos por los indicadores tradicionales: tasas de morbilidad, mortalidad general, infantil y materna, y expectativa de vida”, afirma Roses.

“La situación argentina es muy preocupante y dolorosa”

Como buena candidata, la Dra. Mirta Roses se muestra propensa al diálogo y a la construcción de consensos; es por eso que, aún reconociendo la existencia de intereses muy poderosos en el ámbito de la salud, sostiene: “La existencia de presiones de grupos específicos es algo con lo que se coexiste en todas las sociedades; el arte de la política consiste en articular los distintos intereses de grupos en torno a un interés superior, que se pueda visualizar como beneficioso para la mayoría de los actores sociales. Para ello es necesario crear una fuerte visión colectiva con claras metas y promoción de la participación social en procesos de consenso, y hay ejemplos de que es posible: las conferencias sanitarias en Brasil, que llevan ya más de 15 años, y el debate nacional de los canadienses sobre sus metas de salud 2010 y 2020”.

Sin embargo, a la hora de analizar el modelo de salud argentino, el tono de la Dra. Roses pasa de la esperanza a la preocupación. “La situación actual es extremadamente preocupante y dolorosa, ya que representa un colapso brusco de las instituciones y redes de prestaciones y de contención sanitaria, que principalmente se manifiesta en una caída violenta y repentina de la disponibilidad de insumos críticos, en sistemas complejos con poblaciones que envejecen, en la prevalencia de enfermedades crónicas, lo que implica depender de servicios continuos cotidianos. El modelo de salud argentino está fragmentado, es ineficiente, con un excesivo desarrollo de los niveles de máxima complejidad, altamente consumidor y dependiente de energía e insumos; la red de atención primaria, con un desarrollo desparejo entre y dentro de las distintas provincias ha tenido serias dificultades para sostener una protección básica, y se ve desbordada. La comunidad internacional carece de instrumentos para reaccionar rápidamente en ayuda a esta crisis y, a pesar de los enormes esfuerzos realizados y de la solidaridad de individuos y grupos dentro y fuera del país, no ha habido la magnitud y la oportunidad de respuesta que el país necesita”.

Una médica argentina viviendo en Washington, con cargos ejecutivos y en contacto permanente con la comunidad científica internacional, puede hacer un análisis certero sobre cómo son considerados los profesionales argentinos en el exterior. “Creo que seguiremos viendo una tendencia exporta-dora de los recursos humanos del continente –explica la Dra. Roses– por dos razones: una es la creciente libertad de circulación y de trabajo en búsqueda de mejores condiciones, lo cual es común a la mayoría de las profesiones. La otra es específica, el costo de producción de personal de salud en los países desarrollados es alto y cada vez tienen mayor avidez, en especial en algunos rubros como enfermería”. Roses es consciente de la degradación de las condiciones laborales de los médicos argentinos: “En primer lugar, debemos reconocer que no es sólo el trabajador de la salud el que padece esta situación de deterioro sino el conjunto de los trabajadores argentinos, pero también hay un fenómeno común en toda Latinoamérica: a los modelos de salud se han ido agregando intermediarios, empresas de prestadores y aseguradoras, con objetivos de lucro, y que determinan sus propias modalidades y condiciones de contratación, con escasa regulación gubernamental”.

La OPS tiene por primera vez una mujer candidata a la dirección. Con ideas, capacidad de liderazgo y objetivos claros. Y es argentina. ¨

Javier Rubel


UN MENSAJE PARA LOS MEDICOS ARGENTINOS

Mirta Roses: “Nunca está más oscuro que al acercarse el amanecer. El insumo más importante y crítico del sistema de salud es el recurso humano, y lo tenemos en abundancia. Seamos propositivos y recuperemos las banderas de la gloria sanitaria argentina: el hospital público, los programas preventivos, la acción social organizada, el voluntariado y el sentido de la dignidad y la ética del servicio público”.


FICHA TECNICA

. Argentina – 56 años

. Egresada de la Universidad Nacional de Córdoba - Diplomada en Salud Pública.

. Subdirectora de la OPS - primera mujer candidata a ocupar la Dirección de la OPS.


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