| Reportaje a: DR. FLOREAL FERRARA "EN ARGENTINA, EL SECTOR PRIVADO PERTURBA EL DESARROLLO DE LA SALUD" |
| Ex ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, el Dr. Ferrara es un conocedor de la administración pública de la salud. En esta nota, habla del modelo sanitario imperante en la Argentina de fin de siglo D os veces ministro de Salud de la Provincia de Buenos (1973/4 y 1987/8) el Dr. Floreal Ferrara conoce como pocos los entretelones de las decisiones sanitarias en nuestro país. Profesor universitario en La Plata y en posgrados de administración de salud, acaba de publicar su último libro con un título para nada ambiguo: Una teoría para la salud y la corrupción. En diálogo con Mundo Hospitalario repasó distintos aspectos del modelo de salud imperante en la Argentina de fin de siglo."El capitalismo tiene en el fenómeno de la corrupción, el dato más claro de que podemos estar frente a una decadencia muy significativa del sistema en los próximos 100 años. La salud no escapa a esta situación de corrupción -arranca Ferrara-, se da con mucha frecuencia y con mucha intensidad en todos los países. Y más cuando interviene el sector privado. Aunque la burocracia estatal también tiene sus cosas, así como siguen existiendo las burocracias sindicales en el manejo de las obras sociales". Sin embargo, en términos de Ferrara "el éxito o el fracaso del sector salud no depende de la corrupción. La corrupción contribuye. El sector salud tiene situaciones muy conflictivas que hacen que se confunda el concepto salud y se lo transforme en precio y mercancía. Ahí está el problema capital del sector salud. Es decir, cuanto más capitalista es la sociedad y cuanto más capitalista es el manejo del sector, más posibilidades hay de que no se responda a los intereses auténticos que tiene el pueblo respecto de su salud". Desde el punto de vista sanitario, el Dr. Floreal Ferrara es de los que inscriben el sector salud en el contexto social de un país: "En una situación social determinada, el proceso de salud acompaña inexorablemente al período histórico, por lo que en este punto participo de la idea: corregimos el sector social, y prontamente se corregirá el sector salud. Pero mientras tanto hay que hacer algo. El problema de la salud no se puede medir de ninguna manera por el dinero que cuesta o por el presupuesto que implica. Porque eso sería ir aceptando antes de empezar que el método con el que nos estamos rigiendo es el correcto. Que todo consiste en fijarnos una eficiencia económica del sistema. Y no es así. El sistema de salud en la Argentina no va a estar mejor porque tengamos más dinero, más costo, más presupuesto o más producto bruto referido a la salud. El sistema tiene que pensarse en otras variables sostenidas en algunos elementos clave: la salud es siempre un acontecimiento público. Y como tal es, seguramente, una rama inexorable e imperdible del Estado". "Cuando el sector privado más ha intervenido en las políticas sanitarias, la salud que el pueblo recibió fue peor. Decididamente el sector privado ha perturbado el desarrollo de la salud. Es el responsable de cantidades infinitas de errores que el sector salud ha cometido. Lo cual no significa que los sectores públicos y semipúblicos no hayan tenido responsabilidad en esos errores.El Estado siempre ha sido cómplice de esos errores, pero en términos generales, aún con sus errores, el Estado siempre ha sido mejor que el sector privado. Y esta es una afirmación definitivamente cierta para nuestro país. Estoy hablando de un país que no entiende cómo se debe manejar la salud porque la ha transformado en una mercancía. Y gran parte de los que trabajamos en esta área, somos a veces mercaderes del mismo negocio", explica. Ferrara descree de la posibilidad inmediata de un cambio importante. "Esta situación es perfectamente revertible y a corto plazo -se sincera- pero ninguna de las dos fuerzas políticas más poderosas está hablando de una transformación del sector. Lo máximo que se escucha es cómo van a reacomodar los tantos. Significa ni más ni menos que mantener este sistema prestacional que tenemos". A pesar de su pertenencia justicialista, cuando de criticar gestiones se trata, Ferrara no se anda con chiquitas: "No me parece oportuno hablar personalmente del ministro Mazza. Habría que hablar de la gestión del menemismo en el campo de la salud. Mazza, en este sentido, ha sido fiel a una decisión que tomó el menemismo: adherir al Banco Mundial; cuya bajada a los países emergentes produjo la situación sanitaria en la que nos encontramos. Específicamen-te, el desarrollo de la libertad de mercado, el descrédito del hospital público y el surgimiento de los hospitales de autogestión, que es una de las variantes de la privatización". "Si me nombraran ministro de Salud en estas condiciones, -fantasea Ferrara-, lo primero que haría es buscar el consenso público, tendiente a producir realmente un cambio sustancial. El primer cambio sería hacer pasar al frente al Estado. Hay que construir la salud pública a partir de un Estado sólido que sea capaz de manejar la salud que la gente necesita, para lo cual hace falta planificar. Planificación que de todas maneras no alcanza si no hay vocación política. Realmente de lo que se trata es de producir un programa alterativo y transformador: o se consolida el Estado como responsable de la salud y se liquida como un hecho clave al sector privado, o el país no cambia". "Mi vocación es la defensa irrestricta del hospital público -concluye el Dr. Floreal Ferrara-. Espero que sea la de los propios médicos que trabajan en este campo. Y es muy importante que los médicos entiendan que solos no van a salvar al sistema. Que es necesaria la integración del equipo de salud detrás de una vocación noble y defensora del hospital para construir un modelo de salud diferente". Javier Rubel |