| REPORTAJE | |
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Las propuestas sanitarias de los candidatos |
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La AMM consultó a los candidatos a Jefe de Gobierno Daniel Filmus, Mauricio Macri y Jorge Telerman acerca de los puntos más salientes de sus propuestas en salud CUESTIONARIO 1- Teniendo en cuenta que las actuales estructuras hospitalarias están caducas ¿qué política se llevará a cabo con respecto a su adecuación? 2- ¿Qué opinión le merece la Atención Primaria de la Salud (APS)? ¿Piensa desarrollar niveles de complejidad creciente en el sistema público de salud? 3- Considerando que las listas de espera son un problema candente, ¿qué medidas considera que serían las adecuadas para disminuirlas? 4- ¿Profundizaría la política de implementación de turnos vespertinos que permita poner en funcionamiento un “hospital de todo el día”? 5- ¿Qué política de recursos humanos llevará a cabo? (nombramientos, capacitación, CyMAT) 6- ¿Piensa debatir e implementar una política de salud de Estado a largo plazo? DANIEL FILMUS Frente para la Victoria
1. Nuestra propuesta toma en cuenta la necesidad de adecuación de las actuales estructuras del sistema de salud porteño en su totalidad. Es imprescindible un cambio de paradigma para la organización de los servicios y pasar del paradigma de la reparación y la curación al modelo de promoción, participación, prevención, detección precoz e inter-vención.Tomando en cuenta que las estructuras hospitalarias fueron desarrolladas hace años y que tanto el perfil epidemiológico de la Ciudad como el aporte científico-tecnológico de ciencias vinculadas a la salud han presentado importantes avances y logros, resulta imprescindible ponerse a pensar entre todos, cómo y cuándo se deberán llevar adelante las adecuaciones estructurales de los efectores de salud. Invertiremos lo necesario para contar con hospitales eficaces para resolver los problemas, eficientes en su gestión institucional, integrados plenamente al sistema y, sobre todo, amigables con quienes necesiten de su atención.
2. El fortalecimiento del accionar de la APS, será uno de los pilares de nuestro accionar. Implementaremos una estrategia que incluye como componente destacado la promoción y la prevención asociada a los factores de riesgo y la detección precoz del daño asociado de acuerdo al perfil epidemiológico predominante en nuestra sociedad. Los programas a desarrollar harán eje en la interacción de la comunidad con los equipos interdisciplinarios de salud. Dotaremos a los efectores de APS del equipamiento necesario para que se pueda dar resolución a los problemas dentro de ese primer nivel. El desarrollo de un sistema de salud con niveles de complejidad creciente debe iniciarse, con una importante mejora resolutiva en el primer nivel dotándolo de herramientas para la resolución de problemas de bajo nivel de complejidad, con el objeto de evitar la concentración de este tipo de problemas a nivel hospitalario; continuar con las mejoras hospitalarias necesarias para poder contar con un segundo nivel de excelencia fuertemente articulado con el primer nivel y con mayor capacidad de resolución de las patologías que requieren de complejidad diagnóstica y terapéutica; y finalizar con un tercer nivel que pueda contar con la tecnología más avanzada para la resolución de problemas de alta complejidad tanto en la atención como en el diagnóstico.
3. Es evidente que la obsolescencia de equipamiento médico y la inadecuada política de recursos humanos que se viene desarrollando, aportan en conjunto la mayor parte de la causalidad de estas demoras. Más allá de implementar mejoras de gestión -por ejemplo desarrollar un Sistema de Información de Salud, capaz de permitir un Registro de Historias Clínicas Únicas y una gestión centralizada para el otorgamiento de turnos ambulatorios y quirúrgicos- será necesario garantizar mejores niveles de accesibilidad universal, inmediata, con equidad y eficiencia. Para alcanzar esta meta desarrollaremos una política activa de mejora de gestión administrativa institucional, tanto en planificación de servicios y prestaciones, como en actualización de equipos y tecnología administrativa junto a la incorporación y capacitación de recursos humanos.
4. Además, de fortalecer el accionar de APS, garantizaremos la atención médica curativa a los sectores de la población que necesitan acceder a la atención y a los que el sistema tiene la responsabilidad de dar respuesta. Para ello, proponemos cambiar el concepto de la guardia de 24 horas, pasando de “la guardia del hospital” al “hospital de guardia”. Nuestro objetivo a largo plazo es el “hospital de tiempo completo”. La construcción del nuevo hospital de Lugano al margen de adoptar un perfil acorde a enfermedades prevalentes y a las necesidades emergentes de la realidad socio-epidemiológica de la zona Sur funcionará como hospital de tiempo completo y será utilizado como modelo referencial.
5. Nuestra política se basa en la premisa de transformar a los recursos humanos en humanos con recursos y nuestra proposición en remotivar y promover un nuevo protagonismo en todos y cada uno de los integrantes del sistema, mejorando las condiciones de trabajo y desarrollando políticas de incentivos. Implementaremos estrategias de capacitación permanente de administrativos, técnicos, enfermeros y profesionales de la salud, involucrando a la totalidad de las instituciones formadoras de recursos humanos en salud. Al mismo tiempo es imprescindible agilizar el sistema de nombramientos y concursos. Garantizar condiciones, ámbitos y elementos de trabajo que proporcionen seguridad, bienestar, confort y confiabilidad, será nuestro objetivo, ya que, al margen de ser una obligación impostergable y un derecho de los trabajadores, estamos convencidos de que los beneficios obtenidos serán tanto para trabajadores como para pacientes
6. Nuestras propuestas están y estarán en debate permanente, en pos de mantenerlas constantemente actualizadas. La salud será una cuestión de Estado y nuestros objetivos se sintetizan en tres grandes ejes: 1) curar a los enfermos; 2) mantener sanos a los sanos y evitar que se enfermen y 3) asumir plenamente el papel del Estado como rector del sistema de salud, articulando entre jurisdicciones y ejerciendo la autoridad sanitaria a pleno. Nuestra propuesta conlleva redefinir el papel del GCABA en salud al considerarla como un bien de interés público; incorporar plenamente la intersectorialidad entre salud y otras áreas; redefinir el papel del Ministerio de Salud, pasando de Ministerio de los hospitales públicos a Ministerio de los ciudadanos y ejerciendo la rectoría del sistema sanitario en su conjunto; recuperar el papel regulador y fiscalizador del Estado, desarrollando capacidad institucional para una real conducción del proceso normativo y el ejercicio pleno de la fiscalización sanitaria; encarar las políticas de salud con el criterio de Área Metropolitana Buenos Aires; procurar la descentralización del sistema de salud y la articulación y coordinación entre los subsectores para la aplicación de programas nacionales involucrando al conjunto de los efectores y, finalmente, consensuar políticas de integración de un Sistema Único entre los gobiernos de la Nación, CABA, Prov. de Buenos Aires, PAMI y obras sociales. MAURICIO MACRI Compromiso para el Cambio - PRO
1. Coincido en la caducidad de las actuales estructuras hospitalarias. Varias de las estructuras actuales de los hospitales mantienen su diseño desde la década de 1980 sin contemplar la inclusión de nuevas tecnologías, especialidades y necesidades epidemiológicas. Nosotros venimos trabajando sobre esta problemática desde 2003. Fruto de dicho trabajo es que hemos presentado en la Legislatura de la Ciudad, en 2004, un proyecto de ley que promueve la definición de nuevas estructuras organizativas donde se determine la misión, objetivos y funciones de cada uno de los hospitales dentro del sistema sanitario y funcione como sustento para la determinación posterior de los puestos de trabajo, tanto de conducción, como en un segundo momento, de ejecución.
2. Nosotros consideramos que la protección de la salud es un derecho fundamental del que gozan todos los ciudadanos y que requiere para su garantía de una importante labor en la prevención y coordinación de todos los sectores del Estado que están involucrados directa o indirectamente en el proceso salud/enfermedad. Es el Estado quien debe asegurar un medio ambiente adecuado, una vivienda digna, garantizar la calidad de las aguas y de los alimentos, promocionar hábitos de vida saludables, prevenir enfermedades y mejorar la calidad de vida de los porteños. Por todo ello la Atención Primaria de la Salud es el eje central de nuestro Plan Estratégico. Pero bien, para que la APS no quede solamente en el terreno de lo discursivo, es nuestro compromiso lograr su fortalecimiento real, implementado políticas y acciones concretas y congruentes con su desarrollo, mayor inversión y asignación de recursos adecuados. Por otro lado, vamos a adecuar el acceso al sistema sanitario según crecientes niveles de complejidad. Es necesario generar un proceso de reordenamiento de la demanda asistencial. Para dar sustento a esta estrategia, vamos a mejorar la accesibilidad y la capacidad resolutiva del primer nivel de atención y, en forma simultanea, trabajar en el fortalecimiento de nuestros hospitales. Los hospitales deben estar acondicionados para recibir los pacientes referidos por el primer nivel. Sino caemos en una incongruencia interna. Hay que definir una política seria de mantenimiento, actualización y modernización del equipamiento médico diagnóstico y terapéutico, identificar el rol que cada hospital debe ejercer dentro del sistema y en consecuencia definir sus objetivos asistenciales y la estructura necesaria para llevarlos adelante.
3. Las experiencias de otros sistemas públicos de salud respecto a las listas de espera, nos muestran que la variable crítica a mejorar no es el número de personas que la integran sino el tiempo de espera hasta la resolución de su problema de salud. Nuestro objetivo, por ello, será disminuir el tiempo de espera medio y máximo. Para ello vamos a optimizar nuestra oferta sanitaria, incrementando la actividad hospitalaria vespertina, disminuyendo su capacidad ociosa y promoviendo el desarrollo de la cirugía ambulatoria. Por otro lado, debemos trabajar sobre la demanda generando un modelo consensuado, con los profesionales responsables, de priorización de pacientes.
4. Por supuesto. Debemos profundizar el modelo del “hospital de todo el día”. Pero debemos hacerlo con seriedad, garantizando los recursos necesarios para llevar adelante este proceso y no como un anuncio de campaña, desvistiendo un santo para vestir otro.
5. Es importante considerar a la salud como una prioridad pero que se refleje en un verdadero compromiso político, en desarrollar actuaciones públicas, en destinar los recursos financieros necesarios para mejorar los procesos de formación profesional, en alcanzar niveles adecuados de compensación, estimulación e incentivos. Vamos a eliminar los excesivos procesos burocráticos de designación de personal. Actualmente son 21 ventanillas administrativas las que debe seguir un expediente, entre el Ministerio de Salud y el de Hacienda. Existen cientos de profesionales que han ganado concursos en cargos de conducción y aún están a la espera de la resolución administrativa y presupuestaria. Por otro lado, vamos a asegurar el cumplimiento de las normas de seguridad e higiene laboral. Debemos cuidar a quienes cuidan de nosotros. Hoy en día los trabajadores del sistema se exponen permanentemente a condiciones de trabajo insalubres, con riesgos vinculados a las malas condiciones de higiene e infraestructura en los que se encuentran todos los efectores, sin excepción.
6. Si ha habido una característica en el manejo del área ha sido la falta notable de decisión política, expresada por la carencia de visión de largo alcance, la falta de un Plan Estratégico y la ausencia de un modelo de salud participativo, que haya logrado el consenso de sus usuarios directos, los porteños, sus organizaciones intermedias y del resto de los actores que intervienen en el proceso de atención sanitaria. Nosotros vamos a poner en marcha la salud de la ciudad, vamos a activar un proceso de fortalecimiento del Sistema Público de Salud de la Ciudad de Buenos Aires. Para ello vamos a generar un espacio participativo, de opinión y debate, donde todos los actores relevantes del sistema se sientan partícipes activos del cambio. De esa mesa deberá surgir la base del Plan Estratégico de Salud para la Ciudad de Buenos Aires de los próximos diez años. Debemos mirar hacia delante, volver a discutir en términos de salud y no de enfermedad. Entender al Estado como garante de la salud de los porteños, y al equipo médico asistencial como actor fundamental en la resolución del proceso de atención. JORGE TELERMAN Alianza Frente + Buenos Aires
1. Es importante destacar que existen dos tipos de estructuras hospitalarias: las edilicias y las orgánicas. En cuanto a las edilicias estamos encarando un plan de reciclado, modernización y refuncionalización de 150.000 metros cuadrados de los 600.000 que comprende el Sistema de Salud porteño, con un presupuesto de 158 millones de pesos (y con la supervisión del Instituto de Tecnología Industrial -INTI- en materia de seguridad e higiene). Este plan incluye reformas en los hospitales monovalentes y distintas obras en hospitales generales de agudos y centros de Salud y Acción Comunitaria. La estructura orgánica, involucra a su vez una estructura formal y otra real que se ha ido desarrollando a lo largo de los años en la modalidad de suplencias de guardia. Esto implica, como sabemos, una precarización laboral. Pero es en este punto donde se está trabajando fuertemente desde el Ministerio de Salud para la adecuación real de estas necesidades.
2. En cuanto a la Atención Primaria de Salud la estrategia va a seguir profundizándose mediante la apertura de nuevos efectores en las modalidades que se vienen desarrollando desde hace unos años (cerca de ocho) que incluyen: los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC); los Centros Médicos Barriales y el Plan Médicos de Cabecera, ofreciendo más prestaciones a los vecinos de la ciudad y al mismo tiempo descongestionando los consultorios externos de los hospitales. Otro punto tiene que ver con la implementación de los consultorios vespertinos, que trabajan de forma conjunta con los efectores que necesitan una mayor complejidad. Otra aspiración del Ministerio de Salud en la Atención Primaria de la Salud es que se trabaje más con la prevención, que el 50% de nuestra actividad esté focalizada en eso. Los costos a corto plazo pueden ser mayores pero los beneficios a futuro son muy grandes. La Atención Primaria es un área de acercamiento al vecino, a sus problemas, a sus necesidades. Lo ideal es trabajar de manera interrelacionada con la educación y el deporte e insertar sus actividades en la cultura.
3. La medida más fuerte que se implementó desde el Ministerio a fin de disminuir las listas de espera en la atención clínica y quirúrgica de los vecinos fue la implementación de los hospitales vespertinos. Esta disposición, que se impuso en marzo de este año en cinco hospitales porteños (Tornú, Piñero, Penna, Ramos Mejía y Udaondo), estuvo fundamentalmente destinada a reducir los tiempos de espera en consultorios y laboratorios y en las cirugías programadas. El objetivo principal de la atención vespertina es facilitar la accesibilidad al sistema de salud durante la tarde a las personas sin cobertura que residen en la Ciudad de Buenos Aires. La incorporación de este servicio forma parte de una política de recuperación del espacio público destinada a mejorar la calidad de atención para los vecinos. Esta medida generará un cambio cultural en la asistencia sanitaria de la Ciudad, cumpliendo con la Constitución porteña que pone a la salud como derecho para todos. Por otro lado, entre personal técnico, médico y administrativo, significó la inclusión de 800 agentes sanitarios.
4. Para un segundo periodo de gestión se prevé extender la atención vespertina a todos los hospitales generales de agudos (Álvarez, Argerich, Durand, Fernández, Pirovano, Rivadavia, Santojanni y Vélez Sarfield). Es necesario que este proyecto se realice de manera ordenada con el consenso de toda la comunidad hospitalaria y acompañando el equipamiento y el apoyo administrativo y técnico que requiera.
5. Impulsar las designaciones pendientes, relevando las necesidades del sistema. Nosotros asumimos en un momento que fue crucial en la política de recursos humanos en salud y en pocos meses logramos agilizar nombramientos que estaban frenados hacía mucho tiempo. Al día de hoy podemos decir con orgullo que se realizaron 4.228 nombramientos, aunque todavía hay mucho por hacer, se nombraron: 165 médicos de guardias; 150 jefes de servicio; 315 profesionales de planta; 1.410 suplentes; 278 administrativos; 274 camilleros; 1.197 enfermeros; 79 instrumentadores quirúrgicos; 249 técnicos; 44 radioperadores; 50 chóferes y 17 asistentes.
6. Consideramos que todas las políticas públicas, incluidas las de salud, tienen que ser sustentables en el tiempo y deben tener un mecanismo de modernización y corrección para que se correspondan con la realidad. La salud es algo dinámico, que requiere cierta flexibilidad para adecuarse a las necesidades del momento. De todas formas, las políticas estructurales en salud deben ser previamente consensuadas con los actores intervinientes: la oposición, los vecinos y los gremios. La política de salud está y estará centrada principalmente en: Atención Primaria de la Salud (que incluye un contacto fluido con el vecino), la prevención como política de estado, la modernización edilicia y técnica de los hospitales y la constante capacitación del personal. El plan de Infraestructura de Obras 2007, así como también los anuncios en materia de recursos humanos y la implementación de los hospitales vespertinos, son el resultado sustancial de la voluntad política de brindar una solución de manera planificada y definitiva a las consecuencias provocadas en el Sistema de Salud por los procesos de desinversión de las crisis sociopolíticas que se vivieron en el país y en la Ciudad de Buenos Aires. |