La titular del INADI analiza los
resultados del mapa de la discriminación en la Argentina que está elaborando
el instituto. Asegura que la discriminación por diferentes enfermedades es
uno de los temas en los que están trabajando fuertemente
Según los datos de una encuesta realizada por el Instituto Nacional contra
la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), en la Ciudad de Buenos
Aires, el 84% de los entrevistados cree que existen prácticas
discriminatorias en la Argentina. En cuanto al grupo más discriminado, el
62,3% piensa que son los bolivianos. Y, aunque el 71,1% dijo nunca haberse
sentido discriminado, el 54,6% presenció una situación de discriminación. En
lo que se refiere a los ámbitos en donde más se discrimina, figuran en
primer lugar los boliches bailables, las empresas y los comercios.
Cuando se le preguntó a los encuestados qué es la discriminación el 71,3%
respondió: “una falta de educación” y el 47,3% , “una violación a los
derechos humanos”. Por otra parte, el 14,5% dijo haber presenciado
discriminación por la nacionalidad, el 13,5% por obesidad y el 9,1% por
discapacidad.
Con respecto a los hospitales porteños, el 29,8% considera que se discrimina
“poco”, el 23,7% “nada” y el 22,8% “bastante”. Sobre cuáles son los grupos
más afectados por la discriminación, el 55,9% dijo que los inmigrantes
bolivianos, el 31,9% los gays, lesbianas y travestis y el 28,3% las personas
con discapacidad.
El estudio se realizó sobre una muestra de 350 mujeres y varones de entre 18
y 74 años. Con este tipo de encuestas el INADI está elaborando el Mapa de la
Discriminación en la Argentina. María José Lubertino, presidenta del
instituto, responde en esta nota sobre los resultados de la investigación y
detalla el trabajo que está realizando el INADI para erradicar la
discriminación.
La encuesta marca un alto grado de discriminación con respecto al tema de
los travestis, gays y lesbianas. ¿Qué es lo que ustedes perciben?
Siempre hubo dificultades, problemas y obstáculos vinculados a este tema. En
primer lugar, debemos considerar que son personas con una identidad que no
se identifica con su cuerpo, llegan a los hospitales con un nombre y un sexo
en el documento y los tratan de poner en el pabellón de varones y en
realidad deberían tener un lugar en el de mujeres o un sitio determinado.
También para una persona transexual, es complicado que no le permitan
realizar el cambio de nombre en el documento. Se dictó un fallo que le
permitió hacerlo a una persona, pero se tendrá que cambiar la mentalidad de
los registros civiles.
Hay un porcentaje considerable de discriminación por obesidad y
discapacidad. ¿Cómo se pueden revertir esas cifras?
Estamos constituyendo un foro contra la discriminación en el ámbito de la
salud y vamos a tomar como ejes prioritarios de trabajo el tema de obesidad
como sobrepeso y la obesidad como enfermedad. En ese sentido, estamos
impulsando una ley sobre trastornos en la alimentación. Por otro lado, con
el tema de las personas con discapacidad, ya existe un foro de integración y
pretendemos que se logre la unificación y el reconocimiento de los
certificados de discapacidad por parte de todas las provincias. Pero acá
también nos parece que hay todo un tema de prevención de discapacidades en
el que es posible trabajar. Es necesario avanzar en ese tema para que se
eliminen los prejuicios en relación a las discapacidades y enfermedades. La
encuesta marca que también es alto el porcentaje de discriminación en
relación a personas con diabetes y otras enfermedades.
El 61.3 % considera que la discriminación es producto de la falta de
educación. ¿Cómo puede enfocarse este punto?
La educación en este tema es fundamental. Por eso estamos convencidos de que
uno de nuestros objetivos es poder prevenir nuevas situaciones de
discriminación y por otro lado, desmitificar los prejuicios que existen en
relación a las personas con alguna enfermedad o discapacidad. En ese sentido
nos parece que hay que trabajar mucho con los propios médicos y con los
efectores del sistema de salud porque en muchos casos este grupo es una capa
y reproduce los prejuicios.
Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial

Fue proclamado el 21 de marzo por la Organización de las Naciones Unidas
(ONU) a partir de un acontecimiento ocurrido en 1960 en Sharpeville,
Sudáfrica. Un grupo de policías abrió fuego contra una manifestación
pacífica en contra del apartheid. En esa fecha trágica se reclama por una
igualdad de credos, religiones y origen étnico. La Convención para la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (Nueva York, 13 de
julio de 1967 y aprobada por la República Argentina por la ley 17.722)
describe como discriminación racial a "toda distinción, exclusión,
restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen
nacional o étnico, que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar
el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los
derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política,
económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública”.
EL INADI
Los actos discriminatorios encuentran una suerte de conceptualización en el
artículo 1º de la Ley Nacional 23.592 como aquellos que están determinados
por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión
política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres
físicos.
La Ley 24.515 en su artículo 1º crea al Instituto Nacional contra la
Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, luego la reforma de la Ley 25.672
modifica este artículo y dispone que el Instituto dependerá del Poder
Ejecutivo. El artículo 2º expresa su objeto de: elaborar políticas
nacionales y medidas concretas para combatir la discriminación, la xenofobia
y el racismo, impulsando y llevando a cabo acciones a tal fin.
Por lo tanto, en forma descentralizada, el Estado reafirma el principio de
no discriminación e igualdad del acceso a las garantías inherentes a las
personas, mediante este organismo que debe atender de manera integral y
gratuita a personas, grupos discriminados o víctimas de xenofobia o racismo,
proporcionando un patrocinio gratuito. También le incumbe informar a la
opinión pública sobre actitudes y conductas discriminatorias, xenófobas o
racistas especialmente en las áreas de educación, salud, acción social y
empleo, sea que provengan de establecimientos públicos o privados.
