REPORTAJE


 GIANNI TOGNONI

INTERVENCION A UN HOSPITAL PUBLICO

“Democratizar el conocimiento”

 

El prestigioso sanitarista italiano visitó el mes pasado la Argentina. Destacó la importancia de crear una cultura donde la medicina ponga en evindencia lo que desconoce


E
n su visita a Buenos Aires, el reconocido sanitarista italiano Gianni Tognoni destacó la importancia de la investigación y la necesidad de crear una cultura donde la medicina ponga en evidencia lo que aún desconoce.

El 16 de marzo brindó una conferencia en la Sociedad Argentina de Pediatría. Allí destacó la importancia de invertir en investigación, dio un claro panorama de la situación de los niños en el mundo y remarcó la necesidad de entender que los diagnósticos globales no pueden ser aplicados en situaciones específicas.

“Es una necesidad que todo lo que se sabe en el área pediátrica se divulgue para que la gente pueda utilizarlo en la toma de decisiones. Poner en evidencia, también a nivel de la conciencia colectiva, cuáles son las prioridades para saber dónde se deben hacer inversiones en investigación que posibiliten la disminución de la brecha entre las áreas donde existe mayor conocimiento y las que han sido postergadas”, señaló Tognoni.

 

Los niños muertos por omisión

Hay millones de niños que mueren en el mundo por causas evitables. Es necesario que cada país haga una evaluación muy específica sobre cuál es efectivamente el número de niños que pierden la vida por estas cuestiones, porque también existen diagnósticos tardíos o mal hechos. “En la víspera de la primera guerra del Golfo, todos los recursos que se habían prometido para los niños se gastaron en el conflicto bélico. Los niños pasaron a engrosar los números de muertos de guerra por omisión. En este caso ingresaron en la lista de muertes por olvido y esto se ha repetido a lo largo de los años. En el caso de los niños, la prevención es prioritaria y se sabe que es difícil específicamente por falta de recursos pero sobre todo por la inexistencia de una cultura de la prevención, que indique cuáles son los caminos para planificar de una manera acertada”, dijo el especialista.

 

Comunicar en salud

Tognoni remarcó enfáticamente la necesidad de comunicar los conocimientos de tal manera que sean accesibles a toda la población y puedan así transformarse en una herramienta para mejorar la vida de las personas. “Hay una disociación entre el diagnóstico y la práctica, evidentemente hay que comprometerse a mediano y largo plazo y cambiar el concepto de investigación para poner toda la práctica médica en un proyecto de larga duración, en el sentido de buscar, experimentar y  organizar la asistencia, de forma tal que se puedan evaluar realmente los resultados. Pero cuántos son los profesionales que pueden dar cuenta de lo que hacen de una manera que permita aumentar los conocimientos y no sólo documentarlos. Hay una práctica asistencial que se puede describir como una metodología administrativa donde se detallan las visitas, los recursos y la falta de estos. Producir cifras de esta manera termina por ocultar el destino de las personas. Por eso se debe organizar la asistencia con procedimientos que aumenten los conocimientos y la comunicación de ellos, aun cuando se vea que los resultados no correspondan con las expectativas. Concretamente se podría catalogar el proyecto de investigación como la traducción de los conocimientos en herramientas que sirvan para modificar el contexto de las personas”.

 

Democratizar el conocimiento

“Los conocimientos científicos deben aplicarse a la mayoría de las personas porque de lo contrario la práctica se transforma en una violación de los derechos. Y no es un problema de culpabilidad, sino que es una cuestión de omisión. La omisión de socorro en términos culturales, es igual a una omisión de socorro en términos clínicos”, explicó Tognoni.

Finalmente, abordó la relación entre las sociedades científicas, la investigación y la importancia de que los tratamientos sean accesibles para toda la población: “Una sociedad científica que se identifica como una sociedad tiene procesos que cumplir: uno de los más importantes es la epidemiología de la transferencia de los conocimientos. Sería importante remarcar, como primera estrategia, la posibilidad de documentar si los tratamientos esenciales son garantizados a la mayoría de los que los necesitan. Es importante crear un mapa de los problemas que no tienen respuestas satisfactorias porque la medicina está basada en la evidencia de todo lo que conocemos, como consecuencia, lo que no se sabe desaparece. Y en este sentido la medicina se está acostumbrando a poner en evidencia sólo lo que confirma su poder para solucionar problemas; es importante crear una cultura donde la medicina ponga también en evidencia lo que aún no conoce. Porque es normal difundir lo que se sabe, pero sería muy importante poner en evidencia la ignorancia. Porque es trascendente para la construcción ética de la identidad, ya que disminuye el sentido de poder de la ciencia y acerca la medicina a las personas. Hay que tener en claro que necesitamos la participación de los otros para poder encontrar soluciones a los diversos problemas que, muchas veces, no pasan por conocimientos científicos”.

Tognoni deslizó una alternativa: “Sería destacable que las sociedades científicas, una vez al año, por ejemplo, pusieran en conocimiento el listado de los problemas para los cuales no tienen solución. Así se permitiría la discusión en el ámbito público, porque si no somos como los políticos, que tienen miedo de remarcar las problemáticas que no solucionan. Todo esto se puede traducir en una construcción de protocolos para no dejar huérfano de atención a ningún sector de la población”.


GIANNI TOGNONI

Gianni Tognoni llegó a la Argentina invitado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología (SeCyT) y la Cátedra Libre de Salud y Derechos Humanos de la Facultad de Medicina de la UBA. Durante su paso por el país, dio una serie de charlas en Buenos Aires y Córdoba. El prestigioso profesional es director del Instituto de Farmacología Mario Negri de Milán, especialista de reconocida reputación internacional en epidemiología comunitaria, farmacología y cardiología. También es consultor permanente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) e integró el Comité de Expertos en Farma-cología que confeccionó el Listado de Medicamentos esenciales de esa organización. Además, preside el Tribunal Permanente de los Pueblos.


“LA MEDICINA COMO NEGOCIO”

Tognoni no ahorró críticas al hablar de la medicina y su vínculo con la especulación económica. Aseguró: “La profesión se ha transformado en una actividad tecnológica muy desarrollada que se ha acercado al sector de la economía mucho más que al de los derechos humanos. Se ha impuesto una imagen de la medicina que puede contribuir a la salud de las poblaciones con un enfoque puesto en las necesidades de las minorías privilegiadas, olvidando a los que económicamente significan una minoría en las ganancias pero  de hecho son numéricamente la mayoría”.

También abordó el tema de los laboratorios y los privilegios de los países más poderosos: “El proceso de privatización de la medicina, junto con el monopolio del desarrollo del conocimiento de los países más ricos, pone los derechos económicos de los grandes laboratorios por encima de los derechos de la población.

La medicina no toma más como elemento de juicio a los que tienen más necesidad, sino a aquellos que pueden contribuir económicamente al mantenimiento del sistema de salud. Los estados más ricos tienen el privilegio y el monopolio del desarrollo de los conocimientos”.


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