Reportaje a:

DRA. ANA DI LONARDO, DIRECTORA DEL BANCO NACIONAL DE DATOS GENETICOS

"EL GENOMA HUMANO SUPONE CAMBIOS NOTABLES EN MEDICINA"

 

Dirige desde 1984 el Banco Nacional de Datos del hospital Durand. Piensa que el proyecto Genoma Humano tiene profundas implicancias médicas y económicas. Con preocupación, Ana Di Lonardo señala que en nuestro país se conoce muy poco sobre el tema

Mientras en nuestro país el debate apenas parece insinuarse, el presidente norteamericano Bill Clinton anunció hace días la inminente publicación del mapa del genoma humano. Un tema con profundas implicancias médicas, económicas y morales que puede cambiar el curso de muchas enfermedades por ahora inabordables. Mundo Hospitalario dialogó sobre el tema con la Dra. Ana Di Lonardo, directora del Banco Nacional de Datos Genéticos que funciona en el hospital Durand.

"El proyecto Genoma Humano se inicia en 1985, por encargo de la Dirección General de Energía Atómica de los Estados Unidos al descubridor del ADN. En octubre de 1990 se lanza como programa nacional. El tema -explica la Dra. Di Lonardo- era secuenciar la totalidad del genoma, es decir identificar a cada uno de los genes que responden a un determinado encadenamiento de los 4 nucleótidos fundacionales que son la adenina, la timina, la citocina y la guanina. Cada individuo encadena los ‘ladrillos’ de su edificio en forma diferente. Hay sólo 2 posibilidades para que 2 personas tengan la misma estructura genética: que un óvulo fecundado se parta en 2 y nazcan gemelos, o la clonación.

En las últimas semanas, distintos medios especializados coincidieron en señalar la trascendencia de este descubrimiento desde la perspectiva médica. La Dra. Di Lonardo subraya: "Esto va a suponer un cambio notable en la medicina. Porque va a cambiar la manera de diagnosticar. Ya el diagnóstico se hace en forma prenatal. Todas las tecnologías que derivaron de este proyecto permiten que sepamos qué enfermedades tiene y cuáles puede llegar a tener un paciente que todavía está en el vientre de la madre. El tema de la accesibilidad pasa después por lo económico, pero ya está demostrado en laboratorio. Y desde el punto de vista del tratamiento, el ADN se ha transformado en un medicamento, porque se puede reemplazar un gen enfermo por uno sano". Sin embargo la especialista hace una salvedad: "Si realmente queremos hacer profilaxis de una determinada enfermedad que tenga que ver con lo biomédico, esta medicina predictiva es la única que va a ayudar a tratar de raíz, al suplir un gen enfermo por otro sano, lo que todavía ni siquiera llegó a manifestarse".

La Dra. Di Lonardo manifiesta su preocupación por el escaso conocimiento sobre el tema en nuestro país: "Los médicos no se dan cuenta de lo que esto significa. En nuestros países la comunidad médica recién ahora está reaccionando un poco gracias a las declaraciones de Clinton, otro poco gracias a la clonación u otras noticias efectistas, pero no porque se haya investigado el tema. Y la consecuencia puede ser muy grave. Porque quienes hicieron este descubrimiento nos lo van a querer vender. Y si vamos a comprar tenemos que tener conocimiento de causa. Y tenemos que tener legislación. Acá no tenemos nada y ya hace diez años, desde 1990, que existen terapias génicas en el mundo".

"Para prevenir y tratar la diarrea infantil nunca hubo plata, pero cuando hubo que comprar tomógrafos la plata apareció. ¿Por qué habríamos de pensar que con el proyecto Genoma Humano la cosa va a ser muy diferente? -se pregunta la Dra. Di Lonardo-. Tendremos una terapia génica por habitante y seguirá la diarrea infantil y la falta del vaso de leche en la escuela. Eso es lo que ocurre en nuestros países: snobismo y desconocimiento".

Tema vinculado a la ética y la moral como pocos, la genética despierta amores, esperanzas y también rechazos categóricos. Sin embargo, la Dra. Di Lonardo advierte: "El tema es cómo la sociedad discute, qué es lo que va a aceptar y qué es lo que no va a aceptar. Es siempre la misma historia: el hombre y sus limitaciones. Einstein dijo alguna vez que no hubiera ideado la fórmula de la energía si hubiese imaginado que iba a ser la base para la construcción de la bomba atómica. Pero también fue la base para los aceleradores lineales que curan el cáncer. Entonces siempre el tema está en el hombre. En cómo se va utilizar ese beneficio. Si decimos que se van a salvar vidas. Si vamos a poder hacer trasplantes cuando el chico todavía está en el vientre materno. Si podemos tratar un hipotiroideo desde que nace porque le hicimos un diagnóstico prenatal y ese chico va a ser un chico normal. Si pensamos en todo eso, podemos pensar que esa herramienta también puede servir para hacer daño. Por eso la clave está en el individuo y en las reglas que le fija la sociedad".

"En Argentina hay proyectos pero sin discusiones públicas -continúa Di Lonardo-, siempre proyectos privados de legisladores con asesores privados. Entonces generalmente se quedan afuera las sociedades científicas de la especialidad que ni siquiera son convocadas. Puede entonces aparecer una ley loca. Porque hasta ahora yo no he registrado una convocatoria ni a la comunidad científica ni a las asociaciones de enfermos, como sucede en otros países del mundo. Pero no hablaría de culpables. No podemos ser tan facilistas. Es un problema de conjunto, conformado por una sociedad preocupada por otras cosas, preocupada por poder comer. Y por personas que manejan la información, pero como creen que la información es poder, no la dan".


return.gif (2346 bytes)