PRAXIS MEDICA

PROTECCION DEL PROFESIONAL

Suplemento del Diario del Mundo Hospitalario

Publicación de la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires

Año 9 . Nº 41 . Octubre de 2005.

Coordinadores: Jorge Gilardi y Jorge Iapichino


Hospital Pedro de Elizalde

MODALIDAD DE INTERNACION

El hospital Pedro de Elizalde enfrenta hoy un vasto plan de renovación edilicia y funcional. La finalización de las salas de internación de clínica se prevén para el último trimestre de este año, por lo cual los autores de este trabajo plantean las necesidades que se deben contemplar. En ese sentido, proponen que la modalidad de internación elegida debe ser indiferenciada, agrupada por patología y por cuidados progresivos, jerarquizando la actividad inter-disciplinaria, coordinada por clínicos pediatras para realizar un abordaje integrador de los pacientes


SUMARIO

Tema de Tapa

Hospital Pedro de Elizalde - Modalidad de internación


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


MODALIDADES DE INTERNACION EN EL HOSPITAL PEDRO DE ELIZALDE

 

Autores

Cairoli, Héctor; Checcacci Edgardo; De la fuente, Marta; De Lillo, Leonardo; Ottonello, Mabel; Potasznik, Javier, Puiggari, Julio*; Schenone, Norma; Ajler, Guillermo*; Bonfil, Alberto; Casella, Elsa*; Caso, Cesar; Cuttica, Rubén*; Corti Silvia; García, Silvia*; Gogorza, María; Lonegro, Leopoldo; Nakab, Ángela; Rueda, María Luisa; Sánchez, Hugo; Sáenz, Carlos; Sgrignieri, Stella Maris; Valle, Lidia*; Wainsztein, Raquel; Yohena, Miguel

Los apellidos con asterisco corresponden a profesionales con cargos de conducción

  

El hospital Pedro de Elizalde enfrenta hoy un vasto plan de renovación edilicia y funcional. La finalización de las salas de internación de clínica se prevén para el último trimestre de este año por lo cual los autores de este trabajo proponen las necesidades que se deben contemplar

 

IntroducciOn

En las últimas décadas, los hospitales han desarrollado sus actividades en un marco caracterizado por presupuestos limitados y falta de una política sanitaria integral, con el consiguiente incremento de la necesidad de recursos financieros.

Se suma a esto, una mayor presión de la comunidad para obtener una adecuada atención hospitalaria con un marcado aumento de la demanda de servicios en calidad y cantidad; por otra parte, se da una mayor afluencia de la población de clase media al sector público debido a una imposibilidad económica para mantener sus sistemas prepagos y a una deficiente atención de la seguridad social, afectada por la crisis económica.

El 7 de agosto de 1779 se fundó la Casa de Expósitos y el 9 de junio de 1780 ingresó la primera paciente que había sido abandonada en la puerta. Bautizada como Feliciana Manuela, la niña falleció repentinamente a los pocos días. En los diez años siguientes, la Casa Cuna recibió más de 2.000 niños. Su nombre original, el de Casa de Niños Expósitos, se debió a que albergaba a los niños abandonados (“expuestos”) en las calles o en los umbrales de las iglesias y que eran comúnmente atacados por los perros. Entre 1935 y 1946, fue director del hospital el Dr. Pedro de Elizalde, quien enriquece la actividad científica con la publicación de la revista Infancia y la instalación de la cátedra de Pediatría.

El hospital General de Niños Dr. Pedro de Elizalde es el hospital pediátrico más antiguo del continente americano, encerrando en su belleza arquitectónica el encanto de las típicas construcciones de los palacios de la época. Su trayectoria, su cuerpo médico y su realidad actual hablan de una entidad abocada a la atención de una demanda para patologías tradicionales o de reciente aparición, con fuerte énfasis en la asistencia de pacientes que concurren del conurbano sur.

Nadie que conozca el establecimiento ignora que sus edificios, mas allá de su belleza, tienen tal grado de obsoles-cencia que su modernización se hace impostergable. La ex Casa Cuna enfrenta hoy un vasto plan de renovación edilicia y funcional. La finalización de las salas de internación de clínica se prevén para el último trimestre de este año. Por lo que creemos indispensable hacer algunas consideraciones que presentamos a continuación.

 
Objetivos institucionales
relacionados con la internaciOn

Sería imposible definir estos objetivos sin puntualizar la “intención funda-cional”, que debe surgir de las políticas de salud elegidas para este centro asistencial, consensuando su aplicación con todo el equipo de salud.

El “nuevo hospital Pedro de Elizalde” se comprometerá, fiel a su tradición, a garantizar, la equidad y accesibilidad para la población, de acuerdo con la concepción de hospital público en la asistencia de recién nacidos, niños y adolescentes, tanto en la atención primaria de la salud como en aquellas patologías que requieran su internación. La atención deberá seguir siendo gratuita para los pacientes y el hospital seguirá recibiendo su presupuesto de fondos públicos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y de la facturación de prestaciones a obras sociales y servicios privados.

No se admitirá el pago directo de las prestaciones  por parte del paciente, ni la contratación (concesión y/o alquiler) de los servicios considerados estratégicos o esenciales.

Los derechos de las personas en determinadas etapas de la vida (niñez, tercera edad) por razones de género o de capacidades diferentes, tienden equivocadamente a verse separados de la doctrina de protección de los derechos fundamentales. El hospital Pedro de Elizalde entiende a los derechos de niños y adolescentes como derechos humanos, derechos intrínsecos a nuestra naturaleza.

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” (artículo 1° de la Declaración Universal de Derechos Humanos).

Adicionalmente, los niños deben contar con derechos especiales, en tanto son sujetos en desarrollo. El hospital Pedro de Elizalde y su comunidad hospitalaria subscriben a la Convención sobre los Derechos del Niño. Entre otros aportes, esta declaración considera al niño/a como una persona en un período especial de su vida, en el que está en juego el desarrollo de sus potencialidades, por lo que es un sujeto de derechos especialísimo, dotado de una protección complementaria, pues se deben agregar nuevas garantías por sobre las que corresponden a todas las personas, reconociendo su calidad de ser en desarrollo y por ende, potenciar  su protección por parte de la familia, la sociedad y el Estado.

Con el incremento de la complejidad de los métodos de atención, de diagnóstico y tratamiento, el hospital ha ido incorporando tecnología para dar respuesta a los problemas de la medicina moderna y quedar referenciado como institución de alta complejidad.

Es necesario: redefinir una estructura de guardia acorde con el hospital buscado; incorporar la neurocirugía y la ortopedia y traumatología a los planteles estables de la guardia externa, cubriendo también la interconsulta de los pacientes internados; crear y organizar un shock room para la estabilización de pacientes críticos, previo a su ingreso a las diferentes áreas de internación; adecuar el funcionamiento del servicio de enfermedades infecciosas a una estructura de carácter “matricial” generando un servicio de funciones múltiples (interconsultas, vigilancia epidemioló-gica obligada, en todas las áreas del hospital).

También hay que considerar el redimensionamiento de las prestaciones de complejidad como diálisis, cirugía cardíaca, estudios hemodinámicos, marcapasos, angioplastias, valvulo-plastias y trasplantes. Además, proyectar un crecimiento del hospital como centro prestador de servicios de alta especialidad. Y la implantación de diversos programas especiales tendientes a reducir la hospitalización como el hospital de día, hospital de internación abreviada (no mayor a cinco días), cirugía ambulatoria, áreas de cuidados mínimos y atención domiciliaria.

De acuerdo a la capacidad operativa de la institución, se deberá mantener el nivel general alcanzado, reforzando los sectores que requieran desarrollo, tal como el servicio de oncología con reestructuración del espacio físico para el hospital de día, el recurso humano de reumatología y la incorporación de tecnología para la instalación de terapia radiante, y el del sector de nefrología que extenderá la prestación en hemo-diálisis y en el programa de diálisis peritoneal continua ambulatoria.

Es imprescindible que los profesionales participen en las políticas y programas de salud establecidos por la Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; así como que se mantenga el respeto por la Carrera de Profesionales de la Salud (decreto 41.455/86 -BM 17.920-) y modificatorios.

 

Objetivos asistenciales, docentes y de investigaciOn en el area de internacion

Para poder llevar a cabo estos objetivos es indispensable contar con tiempos asignados a la planificación, evaluación y análisis de resultados de las actividades desarrolladas. Brindar atención médica integral, de la mejor calidad posible a la población infanto-juvenil de nuestra área de influencia. Desarrollar programación de docencia e investigación acorde con el nivel de complejidad en el área de atención médica y administrativa. La tarea asisten-cial deberá necesariamente acompañar-se de la docente y de un nivel de investigación adecuada para una institución de la envergadura del hospital Elizalde.

Se promoverán especialmente programas de capacitación y formación permanente del personal. En referencia a la función docente, el mismo tendrá como cometido la educación curricular integrada a los programas de formación del pre y postgrado en las carreras vinculadas a la salud, educación continua para profesionales, técnicos y auxiliares, así como educación a la población. Incrementar la oferta docente en el pregrado, y la consolidación y extensión progresiva.

La modalidad elegida de internación debe contemplar una internación indiferenciada, agrupada por patología y por cuidados progresivos. El concepto de cuidados progresivos significa que la estructura de los servicios del hospital debe satisfacer las necesidades médicas y de enfermería de los pacientes en cada etapa de su enfermedad, esto requiere modificar la tradicional estructura de los profesionales médicos, resultando así la constitución de equipos de trabajo que realicen tareas asistenciales en todas las áreas del hospital. Por ello nuestro hospital debe mantener esta estructura para abordar los tres niveles de atención de la salud: atención primaria (mínimo nivel de complejidad), atención secundaria (nivel medio de complejidad) y atención terciaria (nivel de alta complejidad).

La organización de la internación por cuidados progresivos ha demostrado ser la manera más eficaz de atender las necesidades de la población a la que se dirige y constituye el modelo de organización más racional, con una buena ecuación costo-eficiencia, permitiendo un mejor aprovechamiento de los recursos humanos (especialmente de enfermería), de los equipos disponibles y de la ocupación de las camas, con innumerables ventajas sobre los modelos tradicionales.

 

DIFICULTADES Y RESITENCIAS (Problemas operacionales)

Dificultades técnico operativas: la internación por cuidados progresivos con camas indiferenciadas o internación en salas polivalentes exige en todas las unidades de internación, la existencia de personal capacitado en el manejo de pacientes con patología clínico-quirúrgica. Esta modalidad de organización, diferente de la de los hospitales tradicionales puede traer también sus inconvenientes:

“La organización en salas especializadas, (hospital Juan Garrahan) en las que se habían formado la mayor parte de los médicos, llevó a los clínicos pediatras a tener que asistir pacientes con patologías que no trataban anteriormente porque eran internados en salas donde sólo había especialistas y pocas veces se consultaba a los clínicos sobre esos pacientes, lo que llevó a que los clínicos se replantearan cuál era su campo de conocimiento y de acción, produciendo en oportunidades una crisis de la identidad profesional del clínico (...) La sala polivalente en cambio, llevó a adquirir un valioso conocimiento de muchas patologías. Pero fue considerado insuficiente para prever eventualidades y percibido como un aporte escaso al paciente”. (Lic. Virginia Schejter. El rol del clínico pediatra: análisis institucional de una práctica profesional).

Resistencia por falta de cultura y comportamientos matriciales: algunos profesionales y jefes de servicios especializados, acostumbrados a la internación por especialidad, tienden a ver los inconvenientes que presenta la matriz como demostración de la incompetencia del modelo. Por ejemplo, si las enfermeras no están suficientemente entrenadas para efectuar ciertas prácticas en pacientes quirúrgicos, la respuesta no es siempre elaborar la norma técnica y proponer su adiestramiento, sino decir que la solución es tener salas de internación diferenciada.

Miedo al cambio: el hospital Elizalde es una organización con una amplia trayectoria en la cual se ha trabajado a través de los años en forma diferenciada en las patologías citadas. Cambiar entonces la modalidad de atención significa abandonar viejas costumbres y vicios enraizados en el trabajo cotidiano. Debemos tener en cuenta que el cambio generará algunas pérdidas en los integrantes del equipo de salud, necesitándose tiempo y maduración del mismo para superarlas.

Especialización: la especialización no integrada a la interdisciplina en los equipos de trabajo produce una fragmentación del conocimiento y compartimientos estancos, generando dificultades para el tratamiento de los pacientes.

Capacitación del equipo de salud: al contar con internación diferenciada, médicos, enfermeros y el resto de los integrantes del equipo de salud han dejado de realizar diversas prácticas que deberían ser retomadas, al igual que la capacitación acorde a la tarea a desempeñar.

 

VENTAJAS DE ESTE SISTEMA

a) Optimización de los recursos.

b) Normatización de patologías: se hace indispensable actualizar las normas de atención y funcionamiento por equipos interdisciplinarios para optimizar el manejo de los pacientes asistidos.

c) Interdisciplina.

d). Multidisciplina.

d) Mejora en la calidad de la atención.

e) Capacitación del equipo de salud.

f) Crecimiento profesional.

Creemos conveniente que sea el pediatra clínico quien aborde al paciente de manera integral y sirva de nexo entre las diferentes especialidades.

Rol ideal del pediatra clínico: es el profesional que realiza una primera orientación en la consulta inicial, definiendo los objetivos asistenciales, jerarquizan-do y organizando los problemas a resolver y definiendo el área, sistema o aparato comprometido. Hace el seguimiento y cuidado clínico a lo largo del diagnóstico y tratamiento. Orienta en la resolución de problemas de la vida cotidiana relacionados con la enfermedad. Enfoca preventivamente la situación, detectando indicadores de enfermedades potenciales e interviniendo con acciones anticipatorias.

Establece un vínculo con los pacientes desde una perspectiva global que entienda a la salud en general, el desarrollo y crecimiento, tome al cuerpo como una unidad y considere la multideter-minación etiológica. Incorpora lo psicológico como causa, como consecuencia y como concomitante al síntoma. Considera el costo afectivo de los estudios diagnósticos y tratamientos.

Incluye a la familia como informante, como causante y como continente. Evalúa sus potencialidades terapéuticas y le da un lugar en el cuidado del paciente. Brinda una asistencia personalizada, establece una relación de confianza y se interesa por la vida del paciente y la familia. Dedica tiempo a escuchar y a preguntar. Valoriza su opinión, acompaña y contiene.

Asesora en función de sus características, circunstancias y proyectos. Mantiene al paciente informado sobre modalidades diagnósticas, terapéuticas. Da un pronóstico, explicando la patología en un lenguaje comprensible. Toma decisiones reflexionando con el paciente y la familia (Lic. Virginia Schejter. El rol del clínico pediatra, Análisis Institucional de una práctica profesional).

 

ESTRATEGIAS PARA SUPERAR DIFICULTADES Y RESISTENCIAS

- Señalar, quienes conducen, las pautas de organización y comportamientos conducentes a la maduración de la institución.

- Estimular reuniones interdisciplinarias en los distintos ámbitos de trabajo.

- Realizar en el corto plazo, talleres para la discusión de problemática institucional.

- Informar permanente de las áreas encargadas de los diferentes mecanismos de control y gestión.

 

BENEFICIOS ESPERADOS

- Formación integral de los internistas.

- Ampliación del criterio especializado.

- Tendencia a la capacitación ampliada del personal de enfermería sin perjuicio de las capacitaciones específicas: preparación de citostáticos, por ejemplo.

- Abordaje del paciente con una visión que comprende un amplio espectro de problemas, evitando que los enfoques especializados superpuestos operen negativamente sobre el paciente.

- Excelente aprovechamiento de la capacidad instalada.

- Nuevo equilibrio entre la consideración de los problemas del sector y los problemas institucionales, que favorece la conceptualización de la organización como un todo que debe desarrollarse armónicamente para asegurar el cumplimiento de sus objetivos.

- Crecimiento y jerarquización de la institución.

 

RECURSOS HUMANOS

La Secretaría de Salud deberá estimar la dotación del personal en cuanto a su tipo, número, relación entre escalafones, estructura salarial, turnos de trabajo, modalidad del mismo, etc. Se deberá propender a la más alta dedicación horaria en el hospital, esto deberá compatibilizarse con el grado de autonomía de la gestión del recurso humano existente, en cada etapa del desarrollo del hospital.

Como lo hemos dicho, de acuerdo con las características de la atención a ser brindada en el hospital, a las relaciones entre las diferentes modalidades y a la dotación de camas, se estimará la dotación del personal en cuanto a su tipo, número, relación entre escalafones, estructura salarial, turnos de trabajo, características del mismo, etc.

 

HORAS MEDICAS SEGUN PRODUCCION DE 2004

En la primera columna (ver tabla) se listan los servicios con internación propia. La última fila corresponde a los datos del conjunto del hospital. La segunda columna consigna las horas producidas en 2004 según los datos informados por la división Estadística y calculadas de acuerdo con el sistema de presupuesto por programas en uso en Gestión Médica desde 1991. En la tercera columna se calcula la producción semanal en horas, calculada dividiendo el valor de la columna anterior por la cantidad de semanas laborales (44). La cuarta columna contiene las horas semanales asignadas a cada servicio para las prestaciones de internación, según los datos aportados por el departamento de Recursos Humanos actualizados a diciembre de 2004. En la quinta columna se calcula la diferencia entre las horas producidas y las asignadas. En la última columna se consigna la cantidad de médicos de 24 horas semanales requeridos para hacer coincidir las horas asignadas con las horas producidas.

Se considera como un profesional requerido cuando la diferencia supera las doce horas

 

PERFIL DE COMPETENCIA DE LOS JEFES DE LAS UNIDADES DE INTERNACION DE CLINICA PEDIATRICA

Creemos de importancia agregar a la marcada capacidad científica, a la vocación al trabajo y a las indispensables virtudes éticas y morales, la capacidad de liderazgo que lamentablemente poco se evalúa en los actuales concursos de jefaturas.

Perfil de un líder: por lo general se reconoce la figura de un líder por ser quien va a la cabeza. Sobre sus hombros tiene la responsabilidad de llevar adelante todo género de proyectos, distinguiéndose por ser una persona emprendedora y con iniciativa, con la habilidad de saber transmitir sus pensamientos a los demás, comprensión de las personas y la desarrollada capacidad de congregar equipos de trabajo eficientes.

Un líder debe poseer cualidades de personalidad y capacidad que favorezcan la guía y el control de otros individuos. Una persona puede ser el jefe de un grupo y no ser su líder y, al contrario, puede ser el líder sin ser el jefe. El jefe decide lo que hay que hacer en virtud de la autoridad que le otorga su posición jerárquica. El líder, sin disponer necesariamente de esta autoridad jerárquica, tiene también capacidad de decidir la actuación del grupo en base a la influencia que ejerce, que viene determinada por la autoridad moral que ejerce sobre el resto del equipo.

Además, el líder tiene la obligación de ir formando nuevos líderes entre sus colaboradores con vista a que el día de mañana puedan sustituirle.

El líder participativo: la existencia de diferentes tipos de líderes, (líder autocrático, carismático, participativo) nos pone en la necesidad de elegir a aquel que creemos más apropiado. Cuando un líder adopta el estilo participativo, utiliza la consulta, para practicar el liderazgo, no delega su derecho a tomar decisiones finales y señala directrices específicas a sus subalternos pero consulta sus ideas y opiniones sobre muchas decisiones que les incumben.

El líder participativo eficaz, escucha y analiza seriamente las ideas de sus subalternos y acepta sus contribuciones siempre que sea posible y práctico. Cultiva la toma de decisiones de éstos para que sus ideas sean cada vez más útiles y maduras. Por todo lo expuesto es éste el estilo el que creemos más apropiado para ejercer la conducción hospitalaria en los servicios de internación.

 

CONCLUSIONES

La modalidad de internación elegida debe ser: indiferenciada, agrupada por patología y por cuidados progresivos, jerarquizando la actividad interdisci-plinaria, coordinada por clínicos pediatras para realizar un abordaje inte-grador de los pacientes.

Los cambios a efectuarse deberán ser respetuosos de los tiempos de adaptación y de las posibilidades inherentes al recurso humano del equipo de salud así como a las vivencias intrínsecas de nuestra comunidad hospitalaria. Los mismos deben considerarse un proceso en el tiempo, que requiere un cambio de mentalidad y una actitud abierta.

“Es preciso constatar que no hay nada más difícil de manejar, con menos probabilidades de éxito y más peligroso de llevar adelante que las iniciativas de cambio” (El Príncipe, Maquiavelo)

El hospital alentará la investigación y el desarrollo de programas de pre y postgrado, manteniendo la tarea asis-tencial como prioridad irreemplazable. Mantendrá su desarrollo como una institución de alta complejidad.


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