LLAMADO A CONCURSO PARA DIRECTORES Y SUBDIRECTORES


 

La mano negra del Secretario


En una solicitada que se publica en estas páginas, la AMM denunció la manipulación de los concursos las deslealtades y manejos discrecionales del Secretario de Salud

El martes 31 de agosto se publicó en los diarios La Nación y Clarín una solicitada de la Asociación de Médicos Municipales y la Federación Médica Gremial de la Capital Federal en donde se denuncian a la opinión pública y a los medios de comunicación, las deslealtades y manejos discrecionales del Secretario de Salud, Dr. Alfredo Stern, quien mediante el decreto 1.317 modificó las bases de los concursos vigentes, vulnerando así la ley de Carrera de Profesionales de la Salud (ordenanza 41.455). Ambas instituciones rechazaron los fundamentos políticos, económicos y sanitarios introducidos en la reglamentación de este decreto.

El Dr. Stern eligió los medios de prensa para publicitar y manipular los llamados a concursos, ensayando imputaciones que, ante las dificultades para encontrar pruebas, se convirtieron en un boomerang.

Denunció los nombramientos “a dedo” de directores y subdirectores

Más de veinte directores y subdirectores han sido nombrados sin concurso desde 2001. El Dr. Stern pareciera no recordar, que se encuentra a cargo de la Secretaría de Salud desde entonces -casi tres de los cinco años de gestión del actual gobierno-, por lo que es responsable de los nombramientos que critica. Pareciera que también le es difícil recordar que durante estos años la AMM reclamó continuamente el llamado a concursos, no sólo para estos cargos sino para todos los de conducción y ejecución, según lo marca la Carrera de Profesionales.

Con su imputación, el Secretario no sólo reconoce su participación sino también involucra al actual gobierno cuando afirma textualmente en una nota periodística, lo siguiente acerca de los nombramientos “a dedo” de directores: “el fin ha sido recompensar a algún amigo después de la campaña electoral” o “para negociar con la oposición”.

Este acto de aparente sinceramiento que deberá ser juzgado en su ámbito de competencia, no nos excluye de afirmar que el Dr. Stern ignoró durante estos años lo que hoy denuncia, sintiéndose ajeno a todos los errores de su deficiente paso por la función pública. De no aclarar sus dichos continuará no sólo confundiendo a la población sino al propio Jefe de Gobierno.

Denunció la falta de compromiso de los actuales directores con el hospital público

Afirmó el Dr. Stern: “Necesitamos cubrir los puestos de conducción con profesionales que se comprometan claramente en la defensa del hospital público, al servicio del pueblo”.

La Asociación de Médicos Municipales sabe del constante trabajo de los actuales directores y subdirectores, de su compromiso con el hospital público y con los pacientes. Han conducido estas instituciones en medio de la peor crisis económica, que impactó en todos los sectores de atención de la salud, desbordó las posibilidades del sector público y obligó al personal en su conjunto a prodigarse en esfuerzos desmedidos para paliar la difícil situación.

No está de más decir que la ausencia de concursos no ha sido un hecho gestado por los directores interinos, sino por una política errónea de las diferentes secretarías de Salud, política, por otro lado compartida por el Dr. Stern hasta el momento y que en realidad pretende mantener, manipulando las futuras selecciones por medio del decreto 1.317.

Intenta manipular los futuros concursos

El llamado a concurso para directores y subdirectores parecía revertir una situación largamente criticada por la AMM. Sin embargo, el optimismo generado por el llamado quedó desvirtuado con la publicación de los decretos 1.317 y 1.487, que modifican los puntajes fijados por la Carrera Profesional y en forma inconsulta, cambian las bases y condiciones para participar. Esto constituye una práctica desleal, ya que sucede paralelamente al desarrollo de paritarias con la finalidad de transformar los contenidos de la Carrera y los reclamados concursos.

Este hecho unilateral es violatorio de los derechos de los profesionales, que surgen de las carreras profesionales garantizadas por el artículo 66 de la Ley de Empleo. La falta de consenso para definir los perfiles de los postulantes a los cargos directivos, que por otro lado no se corresponden con la ordenanza 41.455 al modificar su reglamentación, genera una situación inaceptable para la AMM.

Una vez más, el Secretario actuó sin acordar previamente con las entidades profesionales, pretendiendo alcanzar los consensos con los hechos ya consumados. Esta actitud pareciese ser el modelo elegido por el Dr. Stern para que los futuros concursos perpetúen la vieja fórmula señalada por el propio Secretario: “beneficiar a algún amigo después de la campaña electoral” o “para negociar con la oposición” (sic).

Dejó al descubierto la ausencia de un plan de salud

Las últimas medidas de la Secretaría de Salud dejaron al descubierto la falta absoluta de un plan de salud y de políticas sanitarias acordes con el sistema público, tal como lo denunció Mundo Hospitalario en su edición de agosto de 2004. Entonces, Stern intentó mostrar su plan de salud, recién tres años después de haberse hecho cargo de su función. Lo hizo en la presentación del 27 de agosto en el teatro San Martín, cuando en realidad el objetivo, no cumplido de ese encuentro era instruir a los participantes en las reglas y características de los concursos.

En una ordenada exposición, que no logró convencer a la concurrencia, expuso durante más de cuarenta minutos los aspectos de su gestión (que pueden ser importantes para los lineamientos gerenciales que el Dr. Stern se encuentra habituado a manejar y que pretende jerarquizar) vinculados a los conocimientos técnico-asistenciales, pero dejó de lado el análisis de los objetivos y las estrategias para la solución de las patologías prevalentes, el estudio sistematizado de las emergentes y los controles epidemiológicos en función de la vigilancia y erradicación de las enfermedades. No hizo mención a las metas esperables en los próximos años ni a las estrategias para lograrlas, que son prioridades para que toda la población alcance y mantenga los estándares más altos de salud a lo largo de su vida. Con todo esto y con muy poco esfuerzo, el Dr. Stern dejó al descubierto con su presentación la ausencia de un plan de salud o por lo menos reconoció un plan de salud a medias.

Como final de su exposición, exhortó a los asistentes a recuperar la mística hospitalaria. No fue fácil para los profesionales entender esta exigencia, por estar totalmente convencidos de que nunca se ha perdido. No lo podrá comprender aquel que nunca ha vivido la mística de la atención publica, que sólo se aprende con el compromiso del quehacer diario y permanente. ¨


apostillas

Perlitas del decreto 1.317

- El decreto plantea como competencias de los directores el “establecimiento de métodos propios de gerenciamiento”, subvalorando otras capacidades técnicas y científicas de los directores.

- Como otra de las competencias, el decreto dice que los futuros directores deberán tener “Habilidad para comprender rápidamente los cambios del entorno, oportunidades del mercado, amenazas competitivas” en lugar de poner énfasis en las necesidades de salud, aplicando criterios para el sector público que ya han fracasado en nuestro país y en otros lugares del mundo.

- “El concepto será producido por la Secretaría de Salud pudiendo recabar opiniones en caso de que lo estime necesario” (artículo 21). Así la Secretaría se arroga la capacidad de calificar a los postulantes mientras la Carrera señala que el Jefe inmediato superior del postulante, que por otra parte conoce su labor diaria y su capacidad médico-científica, es quien debe asignar el concepto.

En el apartado en donde se establecen los lineamientos para la formulación del proyecto estratégico de desarrollo de la unidad asistencial por parte de los postulantes se señala: “En el equilibrio interno del hospital actual, las dimensiones nuevas abiertas por los usuarios y pacientes como demandantes con capacidad de optar entre alternativas como consumidores informados”.

En el mismo apartado se señala que: “Desde diferentes condiciones socioeconómicas (los pacientes) generan entradas que la actual cultura hospitalaria está escasamente preparada para procesar, ya que sus líneas de influencia están orientadas por criterios cientificistas orientados en resolver los problemas con un marcado sesgo médico”. ¿Con que criterios pretenderá el Secretario que se resuelvan los problemas de salud? ¿Con un criterio economicista?

Declaraciones de un secretario de salud confundido

- “Obvio que era más fácil no hacerlos (los concursos) y nombrar directamente, por eso no entiendo la crítica cuando hace muchísimos años que no se hacen concursos”. La AMM no crítica el llamado a concurso, lo que condena es la manipulación vergonzosa de las condiciones y características. No es cuestión de facilidad, es su obligación.

- “Nuestra intención es demostrar una vez más que los hospitales no deben ser un botín de campaña” (Clarín). “El tema de los concursos adquiere relevancia porque apunta a profesionalizar y elegir a los mejores, no por dedo político” (La Red). Es notable que el Secretario de Salud manifieste esto cuando durante sus tres años de gestión nombró a veinte directores y subdirectores y se opuso sistemáticamente a los concursos, siendo él quien pudo usar esta metodología como forma de favor político

- “En el 2003, obviamente un año fuertemente electoral, con todas las pasiones que desata y las polémicas, no es una época para hacer concursos”. El Secretario sujeta las decisiones de salud pública a la coyuntura electoral.