La crisis genera trastornos de ansiedad, estrés, depresiones y
angustias. La solución a estas patologías excede el terreno de la
medicina. En este informe, especialistas
tratan de responder una pregunta que está latente: ¿qué puede hacer un
profesional de la salud ante un paciente que le pide más respuestas de
las que puede dar?
Algunos pocos
ejemplos bastarían para graficar el
aumento de las patologías mentales en los últimos tiempos: en el
hospital Borda la demanda en consultorios externos aumentó un 15% en
apenas meses; el Alvear registró un importante crecimiento en el número
de pacientes que viven en la Ciudad, y en el primer cordón del conurbano
bonaerense hay muchos pediatras con patologías mentales, fruto del exceso
de presión sobre sus espaldas. Ejemplos que sustentan en parte lo obvio:
la crisis genera trastornos de ansiedad, estrés, depresiones, angustias,
y la solución a estas patologías excede el terreno de la medicina. ¿Qué
puede hacer entonces un profesional de la salud ante un paciente que le
pide más respuestas de las que puede dar?
El
Dr. Emiliano Galende, uno de los más destacados especialistas en la
materia, expresa: “La vida social se ha vuelto más compleja para todas
las personas, la fragilidad de la vida cotidiana es mucho mayor, cada uno
está demasiado dedicado a ciertas estrategias de supervivencia más que a
planificar proyectos, y todo eso deteriora los niveles de salud de las
personas”.
Los
servicios de salud mental están preparados, por ejemplo, para detectar y
atender una depresión, pero no para resolver el problema del desempleo,
que hoy es fuente de angustias y desazón. Frente a esta situación, los
profesionales experimentan una profunda impotencia. “Los servicios
hospitalarios están sobrepasados en dos sentidos: por un lado, por el
nivel de las demandas que reciben, y por otro, por una sensación de
impotencia que se ha instalado en muchos profesionales, y en muchos jefes
de servicio frente al tipo de problemas que tienen que resolver y no
pueden hacerlo”, explica Galende.
Nuevos
pacientes, nuevas patologías
El
Dr. Víctor Dubrovsky, jefe del departamento de Emergencias Psiquiátricas
del hospital Alvear, apunta a la caída de la clase media porteña para
explicar este aumento de problemas mentales: “En el sector de
consultorios externos, que tiene una actividad importante en el último
tiempo, lo que más se destaca es que aumentó sensiblemente la población
local, la de Capital. Hasta no hace mucho tiempo, más del 50% de los
pacientes venían del conurbano, y ahora prácticamente un 70% son de la
Ciudad de Buenos Aires. Eso está reflejando que un importante sector de
la población, que estaba cubierto por los sistemas prepagos o de
seguridad social, de golpe se quedó sin cobertura y se volcó al
hospital”. En el Alvear no sucede nada diferente al resto de los
hospitales. Los cuadros que más se ven, los que ocupan el primer lugar y
bastante lejos de todos los demás, son los de ansiedad y de angustia.
“Realmente impacta el volumen de pacientes que se ve cotidianamente, el
tipo de patologías y también la impaciencia que a veces deriva en
descompensaciones o en agresividad de pacientes que no pueden ser
atendidos el día que concurren a la consulta”, explica Dubrovsky.
Los
médicos frente a la patología mental
En
muchos centros asistenciales, la presión a la que se ven sometidos los médicos,
se instaló como tema cotidiano en los pasillos y en las mesas de
los bares. “Lo que tiene de bueno la práctica hospitalaria –admite el
Dr. Dubrovsky- es que suele ofrecernos medios de contención y entonces,
en la medida en que lo difícil, lo grave y lo riesgoso se comparte, si
bien no deja de afectarnos, evidentemente se logra llevar mejor”.
El
Dr. Ricardo Corral, jefe del servicio de Guardia del hospital Borda, señala:
“Han aumentado las consultas en consultorios externos y las
ambulatorias. Y especialmente vemos que, como el hospital da la medicación
a los pacientes, muchos que no están en condiciones de comprar los
remedios, que han aumentado a partir de la devaluación, se acercan a
nosotros; incluso muchos pacientes tienen una cobertura pero igual vienen
a buscar la medicación”. Hoy circulan a diario por la guardia del Borda
alrededor de 60 pacientes externos y otro tanto de las salas del hospital.
“La
patología mental –advierte el Dr. Corral- está muy condicionada por lo
social, obviamente; y es cierto que aumentaron lo que serían los
trastornos de ansiedad o las repercusiones que tienen que ver con los
trastornos del ánimo, especialmente las depresiones. Como médicos
estamos muy expuestos a todo eso y hablamos mucho del tema entre nosotros.
Se pueden implementar algunas estrategias y actitudes que estamos
analizando: grupos de reflexión entre los mismos médicos y apoyo terapéutico
para los profesionales”.
El
fenómeno no incluye solamente a aquellos que trabajan en salud mental. En
forma creciente involucra a médicos de otras especialidades que, a
criterio del Dr. Emiliano Galende, deberían tener más posibilidades de
capacitación en la materia. “En este momento –fundamenta Galende- países
como Inglaterra tienen el 90% de la atención de los problemas psíquicos
en manos de médicos de familia, médicos generalistas; en todo el mundo
la tendencia es no seguir produciendo especialistas, sino que los mismos médicos,
sobre todo en el nivel de atención primaria y los médicos de familia,
sean los que atiendan gran parte de estos problemas, de modo que lleguen
al especialista sólo aquellos casos que no puedan ser manejados por un médico
general por la gravedad de sus síntomas”.
Crisis
y salud mental. Una relación cada vez más transparente. ¨
LA
NECESIDAD DE CAPACITAR EN SALUD MENTAL
La
Asociación de Médicos Municipales de la CBA, por un convenio firmado con
la Universidad Nacional de Lanús, dictará la primera carrera que otorgará
en nuestro país el diploma universitario de Especialista en Salud Mental
Comunitaria. En el contexto que se expone en la nota de estas páginas, la
necesidad de capacitar en salud mental surge claramente. El
coordinador de la Carrera, Dr. Luis Lencioni, acerca su explicación:
“Nuestra sociedad está experimentando un proceso de cambio inédito, la
comunidad hoy quiere ser protagonista, involucrarse en las cuestiones que
hacen a su propio bienestar; además, es nuestro interés que el egresado,
entre otras cosas, optimice sus capacidades teórico/clínicas para
brindar una atención integral a la comunidad de modo más eficiente y,
por añadidura, con este nuevo nivel de formación profesional ampliar sus
posibilidades de inserción laboral. Esto llevó a conformar un programa
de capacitación de amplia variedad en la temática de salud mental
comunitaria como gestión de servicios, planificación y organización de
redes, epidemiología e investigación, estrategias para la atención
integral y participativa entre otros tópicos. Uno de los objetivos de la
Carrera es capacitar a los profesionales en semiología comunitaria, pues
conociendo los procesos que promueven tanto la salud como la enfermedad y
su distribución en la comunidad, vamos a asegurar una racional
planificación del sistema de salud mental, además de estar mejor
preparados para la ejecución de programas de promoción y prevención”.
La
Carrera reunirá a un destacado grupo de docentes: estará dirigida por el
Dr. Emiliano Galende, y coordinada, junto con el Dr. Lencioni, por la
profesora Alicia Stolkiner. El Comité Académico estará integrado por
los Dres. Valentín Barenblit, Francisco Torres Gonzáles y Mario Testa.
Opinión
1
- LOS LIMITES DE LA MEDICINA
Galende: “Los profesionales de la salud mental, si bien
están más preparados para recibir y contener las angustias y
sufrimientos de otras personas, también están de algún modo agobiados y
fragilizados. En este marco, los profesionales están limitados a atender
con los dos recursos básicos que tienen los servicios, que son la
indicación de psicofármacos y las psicoterapias; no hay recursos para
intervenir sobre los problemas sociales reales, con lo cual esos recursos
son limitados, alivian dolores, alivian sufrimientos, permiten que la
gente tranquilice sus síntomas. Sin embargo, los problemas más graves en
este momento tienen que ver con las depresiones ligadas a la situación
social, y los problemas de ansiedad".
Opinión 2 - VOLVER AL MUNDO
Dubrovsky:
“No cabe duda de que las patologías cada vez son más complejas y de más
difícil resolución; en los casos de los pacientes que salen de una
internación, no es fácil reintegrarlos a un medio social o socioeconómico
complejo y difícil con lo cual la tarea, por supuesto, se ha hecho más
complicada”.
Opinión 3 - ORIENTAR A LOS PACIENTES
Corral: “Hay un punto
en donde la medicina y lo social se entrelazan, pero el médico tiene
limitaciones porque no tiene la posibilidad de intervenir en lo social; lo
que podemos hacer es tratar de dar a los pacientes una respuesta en cuanto
a orientarlos, sugerirles un camino seguir, y ofrecerles los
pocos recursos con los que cuenta el sistema”.
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