65º ANIVERSARIO DE LA AMM

CONFERENCIA DEL DR. MARCOS AGUINIS

"SOMOS EXPERTOS EN PERDER OPORTUNIDADES"

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Convocado por la AMM, Marcos Aguinis habló de los argentinos: de sus defectos históricos, de los que trabajan por ser mejores, del Estado que perciben sólo como una abstracción y de la Nación que aún no llegan a formar

En el marco de los festejos del 65º aniversario de la Asociación de Médicos Municipales, hemos dispuesto que durante el año tengan lugar distintas expresiones culturales. Hemos creído muy importante poder contar con la presencia de un colega de los quilates del Dr. Marcos Aguinis, y es un motivo de satisfacción poder escuchar hoy sus opiniones”. Con estas palabras el Dr. Enrique Visillac, dio la bienvenida al conferencista de lujo que la AMM convocó, en su carácter de médico y escritor, para conocer su mirada sobre la realidad argentina.

Aguinis y la medicina

Marcos Aguinis se recibió de médico en 1958; se especializó primero en neurología y neurocirugía, y después en psicoanálisis. “La invitación que me han formulado es un honor para mí, y a la vez es un placer hablar a los médicos de la ciudad de Buenos Aires, colegas de una profesión que ya no ejerzo, pero a la que dediqué tantas horas y tanta pasión que queda marcada en el corazón de un ser humano para siempre. He dicho, y eso es cierto, que jamás un sacerdote y un médico dejan de serlo, por más que el sacerdote abandone la sotana y el médico el guardapolvo blanco. Cuando yo elegí ser médico opté por la carrera que más me podía aproximar al hombre, al ser humano y fue la medicina. No me equivoqué, porque ustedes saben, tan bien como yo, que si hay un mirador que le permite a uno una mirada muy vasta y también muy profunda sobre la condición humana, es el consultorio del médico”, expresó el Dr. Aguinis al comenzar su charla ante un auditorio de 200 profesionales, que el 27 de junio se reunieron en el hotel Bauen.

Aguinis guarda, como escritor, un profundo agradecimiento a la medicina: “Creo que en esa etapa afiné mi sensibilidad y mi percepción de una manera que no lo hubiera logrado por otros caminos. Ustedes saben muy bien cómo el médico está en contacto con las miserias y las glorias de la condición humana y, evidentemente, yo estoy muy agradecido a la medicina por lo que me ha brindado en conocimientos y en percepción, y seguramente eso se ha trasladado a mis libros”.

Mirada sobre la Argentina

En su último libro El atroz encanto de ser argentinos, Aguinis ensaya una serie de explicaciones sobre el ser nacional; durante la conferencia retomó algunas ideas:

- “La Argentina cuando fue opulenta lo fue de una manera ilógica (...) esa riqueza no era producto del esfuerzo, ni de la imaginación, ni de la perseverancia, ni del riesgo inversor, era el producto de que aquí Dios regaló la pampa húmeda, el pasto crecía solo y las vacas también. Y Europa necesitaba nuestras carnes y nuestros cereales, entonces compraba eso y aquí no había que trabajar (...) Ello llevó a que nuestra dirigencia fuese una dirigencia pasiva, sin imaginación, sin perseverancia, que no entendía lo que es el esfuerzo ni el riesgo”.

- “De manera que esa riqueza, que no era lógica, llegó un momento en que se perdió; (...) esa Argentina que fue decayendo, que se fue deteriorando ponía a la vista los grande defectos que ya detectaron los que nos habían visitado. Clemenceau, que fue presidente de Francia, un gran político y un gran periodista también, dijo que la Argentina era rica porque los políticos no podían robar de noche mientras dormían, y lo dijo en 1910. Una década después llegó Cantinflas y dijo una frase muy cortita: este es un país que tiene millones de habitantes que se empeñan en hundirlo sin conseguirlo. Y luego, en 1925, vino Albert Einstein y dijo: no puedo entender cómo este país es tan rico con semejante desorden administrativo. Charles Darwin pasó por acá en 1833 y se asombró de que la sociedad argentina mirara con simpatía al ladrón, porque suponía que le había robado al gobierno y no al pueblo. Los argentinos tenemos una dificultad en abstraer, por eso no entendemos al Estado, no entendemos a las instituciones, nos parecen cosas abstractas”.

- “Los argentinos hemos logrado formar un Estado pero todavía es una asignatura pendiente formar una Nación, porque la Nación es aquella comunidad donde todos los hombros y las cabezas se unen tras objetivos comunes. En este momento no encontramos un objetivo común, es mucho más fácil encontrar que la mejor de las iniciativas siempre es objetada por algún sector que considera que esa iniciativa no lo beneficia. Hay una puja sectorial mezquina”.

- “Yo denunció como una de las peores enfermedades argentinas a la viveza criolla. Durante mucho tiempo fue elogiada como una virtud: Borges recuerda el caso del hombre que dijo Don Borges, no se equivoque, yo estuve preso por ladrón no por zonzo. Muy importante hacer la diferencia, lo peor es ser zonzo. No importa ser ladrón, lo que importa es que a uno no lo descubran, eso es ser vivo”.

- “Todos esos defectos han llevado a que la Argentina sea un país que ha perdido muchísimas oportunidades, y yo diría algo mucho más duro todavía, que casi somos expertos en perder oportunidades, en echarlas a perder. Argentina tuvo y sigue teniendo muchas oportunidades, porque todos los días se presentan, pero las echamos a perder justamente por luchas mezquinas, por esas presiones innecesarias y los esfuerzos que se esterilizan. Así como fue incomprensible esa riqueza argentina de décadas atrás, es también incomprensible este estancamiento argentino de hoy (...)Yo he comparado a nuestro país con el pirata loco que logró cargar en su barco tantos cofres llenos de joyas que tenía miedo de que se le hunda el barco, entonces comenzó a arrojar las joyas al mar. La Argentina es así, arrojamos joyas al mar”.

- “Yo le doy una gran importancia a la que llamo la Argentina decente, porque junto con los canallas que aparecen en los medios y que actualmente tienen condena de la Justicia, hay millones de argentinos que son decentes, que trabajan o que buscan trabajo, que quieren progresar en forma honesta, en forma legal, que transmiten valores a los hijos a pesar de que los valores están tan devaluados; y esos argentinos son quizás la mayoría, pero lamentablemente sabemos que el mal necesita de menos soldados que el bien. El dato más notable de la Argentina es la presencia del llamado tercer sector o el voluntariado social, o las organizaciones no gubernamentales, o las ONG’s, como se las quiera llamar, que son entidades que comenzaron a surgir en nuestro país en la década del ‘80 y que actualmente son más de 80.000, donde trabajan más de 3.000.000 de personas. No es un chiste, es una fuerza extraordinaria porque allí hay vocación de servicio, hay motivación, hay imaginación, hay esfuerzo, hay solidaridad y hay acción”.

El rol del médico

Para el final, Aguinis dejó su opinión sobre el papel de médico en la Argentina de hoy: “El médico sigue siendo el ser al cual el paciente confía su salud, su vida, y deposita en él esperanza y confianza. De modo que el médico tiene un gran rol, no solamente desde el punto de vista específico de su profesión, sino un gran rol social. Y el médico tiene que saber de todo, por supuesto, tiene que saber lo que le pasa al país, al mundo, porque a él le piden que diga algo más o que haga algo más que lo que marca su profesión, no es una especie de simple contador que escribe dos columnas, el debe y el haber, el médico se expande hacia otras áreas. Recuerdo una frase de Gregorio Marañón –muchos de ustedes la habrán leído, seguramente- que dice el médico que sólo sabe de medicina, ni medicina sabe


“ES EL MOMENTO PARA QUE LA SOCIEDAD REACCIONE”

“Los argentinos vivimos como si nuestro país hubiese sufrido una guerra, como si nos hubieran bombardeado la ciudad, como si hubiesen habido grandes epidemias, como si la pobreza no fuese sólo pobreza sino que hubiese hambruna y la Argentina no tiene nada de eso. Hasta en los campos de exterminio de los nazis había maestros que seguían enseñando a los niños, músicos que seguían tocando en pequeños grupos y esa tarea por supuesto que tenía valor, era un valor heroico. Los argentinos tenemos que darnos cuenta de que es el momento en que la sociedad debe reaccionar positivamente, y sentir que estamos frente a un desafío que exige una epopeya –quizás aquí nos falta esa mística-, tenemos que cambiar un país donde los defectos han estado enraizados durante décadas”, expresó el Dr. Marcos Aguinis.


“CUANTAS VECES EL MEDICO ES HEROE”

“El médico sufre en carne propia la decadencia argentina y la percibe en carne ajena cuando atiende a sus pacientes. Entonces se pone en contacto con la pobreza, con la miseria y con la desesperación, y tiene que enfrentar momentos que se parecen al campo de batalla porque no le alcanzan los medicamentos, no hay con qué comprarlos o no se consiguen, y a pesar de eso hay que continuar. Cuántas veces el médico es héroe y tiene que arreglárselas como puede y usar la imaginación, además de tener una vocación que sea muy, muy fuerte, y que le permita sobrellevar con buen ánimo ese destino tan difícil”, señaló Aguinis.