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SALUD LABORAL |
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Un derecho de los trabajadores |
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El 28 de abril se conmemora el día internacional de la seguridad y salud en el trabajo. En la Argentina, el acto central se llevó a cabo durante la II Semana Argentina de la Salud y la Seguridad en el Trabajo, en la que participó la AMM. Mejorar las condiciones laborales y el bienestar de los trabajadores es el desafío para autoridades y entidades gremiales.
El trabajo resulta imprescindible para una vida saludable, no sólo por la retribución económica que implica sino también por el hecho social que representa, que contribuye al desarrollo personal y familiar del hombre y al de toda la sociedad. Hoy existen situaciones graves, desigualdades y alteraciones en la salud de los trabajadores derivadas de las condiciones de trabajo y medioambiente (CTyMA). Según datos de la Organización Mundial del Trabajo (OIT) más de 2.000.000 de personas mueren cada año por causas asociadas al trabajo. Hay otro dato dramático: se producen 270 millones de accidentes de trabajo y 160 millones de nuevas causas de enfermedades profesionales (ver Claves y estadísticas). Desde 2003, la OIT estableció el 28 de abril como el día mundial de la seguridad y salud en el trabajo, en nuestro país el acto principal se llevó a cabo durante la II Semana Argentina de la Salud y la Seguridad en el Trabajo, organizada por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. En ese marco se concretó la firma de un acta compromiso entre la OIT y el Ministerio de Trabajo para la puesta en marcha del Sistema de Gestión de la Salud y Seguridad en el Trabajo. La Argentina es el segundo país del mundo en firmar un acuerdo con adopción de directrices de OIT en esta materia. El concepto de condiciones y medioambiente de trabajo impulsado por la OIT propone una visión integral de la experiencia vivida por el trabajador en situación laboral, que abarca por un lado la seguridad e higiene del trabajo y por otro las condiciones generales de trabajo. Desde esta concepción, se estudian las siguientes variables: el tiempo de trabajo; las formas de remuneración; la organización y contenido del trabajo; la higiene y seguridad en el trabajo y ergonomía (riesgos físicos, químicos, mecánicos, biológicos, ergonómicos, etc.); los servicios de bienestar y sociales; el sistema de relaciones laborales; los factores del trabajador y su entorno; el contexto económico, político y social; la situación práctica y jurídica del trabajador como empleado; y las condiciones de vida. Los objetivos de la Semana Argentina
La Semana Argentina de la Salud y la Seguridad en el Trabajo se puso en marcha el año pasado con el objetivo de instalar en la opinión pública la temática sobre riesgos del trabajo, salud y seguridad en el ámbito laboral, para contribuir al bienestar y al mejoramiento de la calidad de vida. Asimismo, para atraer la atención de distintos sectores sociales habitualmente ajenos a esta problemática y, recrear y reforzar la cultura de la prevención en toda la población. Del mismo modo se propone promover, mediante la educación y la sensibilización, la existencia de lugares de trabajo seguros y saludables para preservar la salud de los trabajadores. El Superintendente de Riesgos de Trabajo, Dr. Héctor Verón señaló durante la clausura del evento los principales desafíos: “Hoy la lucha pasa por otros frentes: reconquistar la justicia social, distribuir con mayor equidad la riqueza que tan pródigamente genera este país, conseguir: pleno empleo, más y mejor educación para todos, en fin, volver a gozar de un país socialmente justo, políticamente libre y económicamente soberano” (ver Reportaje).
La participación de la AMM La AMM fue invitada a participar del evento. Su presidente, Dr. Jorge Gilardi expuso durante la mesa redonda “Experiencia sindical argentina en salud y seguridad en el trabajo”. Allí remarcó: “Las condiciones y medio ambiente de trabajo no sólo pueden producirnos enfermedades y accidentes, sino que pueden contribuir a la generación de prácticas inapropiadas. En el caso de los profesionales de la salud esto es especialmente grave porque está en juego la vida de nuestros pacientes. En la actualidad, a esto se suma que el trabajador de la salud que desarrolla su tarea en condiciones inadecuadas, vive como una carga extra la necesidad de responder a una mayor demanda con falta de insumos, temor a la mala praxis y salarios insuficientes para una necesaria capacitación continua. En ese sentido, la AMM lleva adelante diversas tareas para afrontar una problemática tan compleja. Desarrolla programas de capacitación, dispone de un completo sistema de prevención y cobertura del riesgo legal de la praxis médica, además de los acuerdos colectivos de trabajo en el ámbito de las paritarias en donde no sólo negocia salarios, sino condiciones de trabajo”. Como un aporte al tema, la AMM presentó un póster sobre la situación de los trabajadores del CGBA frente a los riesgos en el trabajo (ver Un largo camino hacia la salud laboral). Allí se hace hincapié en la necesidad de contar con servicios de salud laboral en los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires. Los trabajadores de la salud pueden contribuir a disminuir el impacto del problema. Asimismo resulta imprescindible que el empleador (GCBA) brinde a sus trabajadores la cobertura que la ley exige. La conformación de servicios de Salud Laboral, debidamente institucionalizados y dotados, podrá ser el instrumento idóneo para la universalidad de la cobertura. La acción gremial organizada con base técnica y conocimiento científico podrá acercar estos objetivos. Se trata de ganarse la vida trabajando, no de perderla en el intento...¨ LOS RETOS DE LATINOAMERICA El Dr. Héctor Nieto es médico municipal, coordina el grupo de Salud Laboral del hospital Piñero y actualmente se desempeña en la SRT. Mundo Hospitalario lo consultó sobre los desafíos que enfrenta nuestro continente en materia de salud laboral y las diferencias con Europa, ubicada unos cuantos pasos más adelante: “En Europa la preocupación está puesta sobre las nuevas formas de la organización del trabajo, ya que estas traen consigo nuevos riesgos. La coexistencia de los viejos riesgos con los nuevos dan como resultado problemáticas desconocidas. Por ejemplo, los trabajadores con muchos cargos y demasiada presión plantean un nuevo panorama. Hoy Europa está debatiendo sobre el impacto del estrés en los trabajadores. Nosotros acabamos de firmar un acuerdo con el ISTAS (una fundación española sindical autónoma y sin ánimo de lucro, de carácter técnico, creada por la Confederación Sindical de Comisiones Obreras) para adaptar un cuestionario sobre los riesgos sociales. Su director Fernando Rodrigo Cencillo estuvo durante la II Semana Argentina... y planteó la necesidad de aumentar en Europa las inspecciones de trabajo. Dio el ejemplo de España, que tiene el mayor índice de accidentes, pero tiene el menor número de inspectores por cantidad de trabajadores. Cuentan con uno cada 20.000, cuando la media de Europa es uno cada 6.000. En nuestro país hay uno cada 200.000. En América latina tenemos que mejorar la cobertura de nuestros trabajadores. Contamos con serios problemas en relación con la intervención del sector de la salud, por ejemplo, con respecto a las enfermedades vinculadas a las tareas laborales. En nuestro país, como registra el SINAVE (Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica) hay muchas enfermedades que están relacionadas con el desempeño laboral y nadie las registra”. “Es cierto que cuando no hay trabajo nadie piensa en las condiciones laborales, por eso es comprensible que en ciertos sectores con alta tasa de desempleo y un índice de informalidad elevado la negociación se reduzca a la discusión salarial. En cambio, en otros sectores donde el empleo es pleno y donde la representatividad gremial es máxima no puede admitirse la falta de reclamo por mejores condiciones laborales y de medioambiente”, agrega Nieto. CLAVES Y ESTADÍSTICAS Según las estimaciones de la OIT: • Cada día, en el mundo mueren un promedio de 5.000 personas a causa de accidentes o enfermedades en el trabajo, ello equivale a un total de entre 2 y 2,3 millones de muertes relacionadas con el trabajo. De esta cifra, unos 350.000 son accidentes mortales y entre 1,7 y 2 millones son enfermedades mortales. • Además, cada año los trabajadores sufren unos 270 millones de accidentes que causan ausencias de más de 3 días al trabajo y unos 160 millones de enfer-medades no mortales. • Alrededor del 4% del PBI mundial se pierde con el costo de las bajas, las muertes y las enfermedades en forma de ausencias al trabajo, tratamientos y prestaciones por incapacidad y por fallecimiento. • Las sustancias peligrosas matan a unos 438.000 trabajadores al año, y se calcula que un 10% de todos los cánceres de piel son atribuibles a la exposición a sustancias peligrosas en el lugar de trabajo. • Sólo el amianto se cobra unas 100.000 vidas al año, y la cifra sigue subiendo. Aunque la producción mundial de este material se ha reducido desde la década del ´70, un número cada vez mayor de trabajadores de Alemania, Canadá, EE.UU., el Reino Unido y otros países industrializados muere por haber estado expuesto al amianto. • La silicosis, una enfermedad pulmonar mortal causada por la exposición al polvo de sílice, sigue afectando a millones de trabajadores de todo el mundo. En América Latina, la padecen el 37% de los mineros, porcentaje que asciende al 50% en los mayores de 50 años. En la India, la padecen más del 50% de los pizarreros y el 36% de los canteros. LA VIOLENCIA, COMO ACCIDENTE LABORAL La violencia constituye unos de los riesgos a los que se exponen los trabajadores cotidianamente. Cualquier episodio violento en el ámbito laboral debe ser denunciado como un accidente de trabajo. No toda la violencia es física aunque esta resulta más evidente; la OIT considera conductas violentas en el trabajo al acoso psicológico (mobbing), la amenaza, el asilamiento, los mensajes ofensivos, las posturas agresivas, el acoso sexual, las insinuaciones y el comportamiento hostil, entre otros. Y aunque resulta más difícil de comprender, este tipo de episodios son también accidentes laborales y deben se tratados dentro del marco de las CyMAT. ENFERMEDADES PROFESIONALES Una nueva evaluación de los accidentes y las enfermedades profesionales realizada por la OIT indica que el riesgo de contraer una enfermedad profesional se ha convertido en el peligro más frecuente al que se enfrentan los trabajadores en sus empleos. Estas enfermedades causan anualmente unos 1,7 millones de muertes relacionadas con el trabajo y superan a los accidentes mortales en una proporción de cuatro a uno. |
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