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EXISTEN ALTERNATIVAS DE PRODUCCION NACIONAL |
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MEDICAMENTOS HECHOS EN ARGENTINA |
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El acceso a los medicamentos se dificulta día a día. La devaluación y el corralito resintieron la importación de fármacos, en tanto la producción local ingresó en zona de interrogantes e incertidumbre. En este marco, los genéricos y la producción estatal parecen incorporarse lentamente al escenario, con ansias de protagonismo Existe
en el ámbito del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires un
laboratorio que produce medicamentos. Una experiencia por el momento pequeña
pero que merece ser conocida; así como otras que se distribuyen a lo
largo del país sin demasiada difusión aunque con muchas aristas
interesantes para alimentar el debate. REMEDIOS MADE IN BUENOS AIRES Hace 35 años, la Ciudad de Buenos Aires dio inicio a un programa
de rehabilitación para pacientes psiquiátricos. Los enfermos trabajan en
metalurgia, carpintería, costura y tejido, imprenta y encuadernación. En
el marco de los Talleres Protegidos, tal es el nombre del programa, también
existe un laboratorio de producción de medicamentos,
aunque en él sólo trabaja personal especializado. En total produce 24
medicamentos y, con autorización de la Administración Nacional de
Medicamentos y Tecnología Médica –ANMAT–, realiza su propio control
de calidad, desde el ingreso de la droga hasta el producto terminado. Noemí Raffo, farmacéutica y
directora técnica del laboratorio de Talleres Protegidos, explica: “Si
comparamos los valores históricos de licitación a los que se adquirían
los medicamentos en plaza con la producción del laboratorio, nos damos
cuenta de que sólo en los últimos cuatro años se ahorraron cerca de
tres millones y medio de pesos”. Este laboratorio depende de la
Secretaría de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y produce
remedios en dos líneas: una de tuberculostáticos y otra de psicofármacos.
Provee al sistema público de salud porteño y a su red de atención de la
tuberculosis. La materia prima se compra por licitación: “La idea es
incrementar la producción –se ilusiona Raffo- y agregar nuevas líneas,
podríamos crecer desde allí. Pero no comercializamos, porque para eso
tendríamos que tener otra autorización del ANMAT, y no es nuestro
objetivo. Queremos producir para el mismo sistema. La ciudad de Buenos
Aires va a depender siempre de los grandes laboratorios; nosotros ocupamos
nichos que a la industria no le interesan, pero no podríamos de
ninguna manera abastecer a todo el sistema de salud". EL INTERIOR
TAMBIEN PRODUCE En las ciudades de Trenque
Lauquen y Rosario existen laboratorios públicos. El Laboratorio de
Especialidades Médicas de Trenque Lauquen, desde hace 10 años, provee
drogas genéricas a un costo hasta 30 veces menor que el de los fármacos
del mercado convencional. El control de calidad se realiza en la
Universidad Nacional de San Luis, donde analizan una muestra de cada
remesa producida. Las cifras no dejan de sorprender: con 92kg de
ampicilina (tri-facilina) se elaboran dos mil comprimidos a un costo de
4,6 centavos cada uno. De allí que un blister de 10 comprimidos,
empaquetados y listos para ser utilizados, no cuesta más de 70 centavos.
El mismo medicamento se paga en el mercado 8,12 pesos, casi 12 veces más. En
Rosario, el Laboratorio de Productos Fármacos Medicinales lanza catorce
millones de unidades anuales. Un ansiolítico allí producido (diazepam)
cuesta a razón de 96 centavos por cada comprimido de 50mg. El mismo
medicamento vale casi un 600 por ciento más en las farmacias. El
laboratorio está haciendo gestiones ante la ANMAT para ampliar su
espectro más allá de Santa Fe. Existen otras experiencias,
con mayores o menores dificultades de implementación, que deberían
servir al menos para incorporar elementos de análisis y discusión. La
situación es grave y requiere, en primer término, no descartar ninguna
posibilidad que pueda significar una llegada más rápida y más barata
del medicamento a los pacientes. En tren de enumerar algunos “casos
testigo”, la planta de producción y fraccionamiento de medicamentos de
la ciudad de Necochea, pese a haber sido inaugurada oficialmente hace tres
años, todavía no se encuentra funcionando, como consecuencia de no
haberse cumplido con una serie de requisitos técnicos exigidos por el
Ministerio de Salud bonaerense. Mendoza, por su parte, cuenta
con el marco legal para producir genéricos desde 1992, cuando se aprobó
la ley 5.897, por la cual la provincia “podrá elaborar, fabricar y/o
fraccionar los productos comprendidos en la presente ley”. Pero esta
norma nunca entró en vigencia porque no fue reglamentada. Los
especialistas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad
Maza evaluaron que Mendoza no está en condiciones de producir
medicamentos genéricos de manera inmediata. Sostienen que, por más que
exista infraestructura, tecnología y material humano capacitado, en la
provincia faltan horas de práctica, ensayos y pruebas. El laboratorio de hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba (único en su tipo con habilitación y certificación del Instituto Nacional de Medicamentos), está listo para producir el Factor VIII, un coagulante indispensable para el tratamiento de la hemofilia que no se elabora en la Argentina y sólo se consigue vía importación. La iniciativa fue concebida hace más de dos años, pero su puesta en marcha cobra ahora especial importancia porque se importan pocas unidades y a precios muy altos. Cada unidad de Factor VIII cuesta en el mercado entre 70 centavos y 1 peso, y se calcula que cada hemofílico necesita un mínimo de 10 mil unidades por año; el laboratorio cordobés proveerá el medicamento a un costo promedio de 30 centavos por unidad.¨ Javier Rubel DEFINICIONES CLAVES *En los Talleres Protegidos de la Ciudad, donde se producen 24 fármacos específicos, durante los últimos cuatro años se ahorraron tres millones y medio de pesos. De ninguna manera esos talleres pueden abastecer a todo el sistema de salud porteño. *El Laboratorio de Especialidades Médicas de Trenque Lauquen (que es público) provee drogas genéricas a un costo hasta 30 veces menor que el mercado convencional. * En Rosario, un Laboratorio público produce un ansiolítico (diazepam) que cuesta 600% menos. *El Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad de Córdoba está listo para producir Factor VIII a 30 centavos por unidad. *Hay otras iniciativas demoradas por cuestiones legales o administrativas. *La situación es grave y requiere no descartar ninguna posibilidad que pueda significar una llegada más rápida y más barata del medicamento a los pacientes. |
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