INFORME ESPECIAL


CRECE LA DEMANDA EN LOS HOSPITALES PORTEÑOS

MAS GENTE, MAS ESFUERZO


Se registró un incremento de 2.000 consultas diarias. Aumentó además el número de partos, internaciones y cirugías. Pese a la falta de nombramientos, el esfuerzo del equipo de salud sostuvo la capacidad de respuesta del sistema. El hospital resiste, pero la luz de alarma está encendida

Como resultado de un proceso inevitable y previsible, aunque a algunos funcionarios los tome de sorpresa, durante 2002 en los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires se atendieron 2.000 consultas externas más por día que el año anterior.

Crece la desocupación, y muchas personas quedan sin protección de la seguridad social, los medicamentos se encarecen y los tratamientos se vuelven inaccesibles, mientras algunas patologías crecen al compás de la crisis socioeconómica. ¿En qué ámbito impactan las consecuencias de esta realidad? Y como no podía ser de otra manera, en el hospital público que, paradójicamente, las políticas de salud de los últimos años han castigado, entre otras cosas, postergando la necesidad de nombrar recurso humano.

El propio secretario de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Dr. Alfredo Stern, proporcionó las cifras irrefutables: las consultas externas (en la suma de los 33 hospitales) pasaron de 8.316.005 en el año 2001 a 8.974.000 durante el año pasado, generando un incremento del 7,9%. Sin embargo, si sólo se toman los índices de los hospitales especializados, el crecimiento es aún mayor: 10,9%.

También la cantidad de partos aumentó. La diferencia es del 5,2% con relación a 2001, cuando se habían atendido a 27.779 mujeres parturientas. El año pasado se agregaron 1.454 partos.

Los nuevos pacientes también incidieron sobre el número de internaciones: pasaron de 181.219 en 2001 a 188.995 en 2002. Es decir, se contabilizaron 7.776 egresos más que el año anterior (un aumento del 4,3%). Y la presión también se sintió en los quirófanos de la Ciudad. En 2002 se practicaron 6.046 cirugías más que el año anterior (una diferencia del 4,1%).

De acuerdo al análisis de la Secretaría de Salud, el aumento de la demanda obedece básicamente a que los nuevos pacientes no tienen cobertura médica porque estaban disconformes con la obra social, porque se quedaron sin trabajo o porque son cuenta-propistas que no pueden pagarse una cobertura privada. Sin embargo, desde distintos sectores del arco político se coincidió en la buena respuesta que, pese a todo, pudieron brindar los equipos de salud en los diferentes hospitales.

Otro dato que refleja la situación de pobreza creciente en nuestro país, según acuerdan profesionales de distintos hospitales y especialidades, es que el número de pacientes del conurbano no aumentó significativamente, porque muchos ya no tienen ni para pagarse el transporte necesario.

A esta realidad de los fríos números, se suma que por la misma problemática social los pacientes llegan en un estado de evolución más avanzado de su enfermedad.

En este contexto de aumento de consultas, nuevas patologías, enfermedades agravadas y una fuerte presión de las llamadas “causas sociales” (que muchas veces escapan a la función asistencial y que el médico aunque se lo propone no puede solucionar), se debe priorizar el recurso humano efectivizando, por ejemplo, los nombramientos pendientes, un reclamo que la AMM no abandonó jamás. El Secretario de Salud declaró en medios de comunicación que: “Si bien se registraron cambios, podemos afirmar que, con un aumento del 30% en el presupuesto para insumos y medicamentos, los hospitales porteños fueron capaces de soportar tanto la demanda histórica como el aumento de la producción relacionada con la crisis argentina”.

Sin duda, es gracias al esfuerzo del equipo de salud, mucho más que a otras posibles causas, que el sistema se mantiene en pie y con capacidad de respuesta a pesar de que las necesidades de salud de la población son cada vez más y más graves. Por el momento, el hospital público resiste, pero la luz de alarma está encendida. ¨

OPINAN LOS PROFESIONALES

Los profesionales de la salud están muy preocupados por el futuro. El fantasma de una pregunta los atormenta : ¿Cómo dar respuesta a las necesidades crecientes de la gente, en muchos casos, con menos recurso humano? 

En el hospital Penna, en 1998, la demanda de consulta externa fue de 340.000 pacientes; en 2002 de 506.000: “El aumento se produjo por igual en todas las especialidades, un poco más en Pediatría, y a pesar de ello se produjo una reducción del plantel profesional de enfermería y administrativos”, explica la Dra. Silvia Kohan, jefa Unidad (I) Coordinación Consultorio Externo del hospital Penna.

El Dr. Alberto Dinard, jefe del Departamento de Consultorios Externos del hospital Durand, explica: “El incremento de la demanda es progresivo desde 1997 en adelante, con mayor impacto en Consultorios Externos, Laboratorio Central y Estudio de Imágenes (Rx y eco). Entre los colegas este tema está instalado en forma definitiva: es constante la queja por el aumento de la demanda no correspondido en el incremento de horas profesionales ni en la adecuación de la infraestructura; con el aumento de la demanda, los consultorios resultaron insuficientes, el personal administrativo escaso y sin preparación adecuada. Se suma a esto el grave problema de largos tiempos de espera para el paciente”.

Una situación similar se vive en el hospital Pirovano. El Dr. Jorge Levalle, jefe de Infectología, señala con preocupación: “El incremento de la demanda se notó en casi todas las áreas, especialmente en el consultorio de Infectología se retrasaron los turnos, con la dificultad que ello implica en la realización de estudios complementarios. Son situaciones que nos preocupan mucho, en nuestro hospital se realizó una asamblea con más de 200 profesionales para discutir la problemática del aumento de la demanda y la necesidad de priorizar las patologías que requieren mayor urgencia en su atención”.

Por otro lado, crecen determinadas patologías: “Aumentaron sobre todo los problemas vinculados a la hipoalimentación/desnutrición, a los planes de promoción y vacunación deficientes con el consecuente aumento, por ejemplo, de enfermedades de transmisión sexual y la reaparición de enfermedades que antes estaban casi desaparecidas: exantemáticas, diabetes, anorexia y bulimia. Y por otro lado un gran aumento de accidentes, maltrato y abusos”, apunta Dinard. Por su parte, el Dr. Levalle explica: “En nuestro servicio se evidenció un notable aumento de patologías gastrointestinales relacionadas con el estrés”.

La Dra. Kohan señala que en el Penna “en Pediatría se ven pacientes con mayor deterioro general derivado de la situación socioeconómico (caries, para-sitosis, enfermedades infectocon-tagiosas, anemia) y, al igual que en los adultos,  las patologías se prolongan debido a la dificultad que tienen los pacientes para acceder a la medicación”.


LAS CLAVES DE LA SITUACION

Una recorrida por la Ciudad permite comprobar coincidencias estructurales:

  • El principal motivo del aumento de la demanda es el empobrecimiento de la clase media.

  • Las patologías que más crecieron están ineludiblemente asociadas a la crisis, los trastornos de ansiedad y el creciente estrés.

  • Aumenta en forma geométrica entre los profesionales de la salud el reclamo de horas médicas, ampliaciones edilicias y más insumos.

  • Por el momento, el hospital público resiste, pero la luz de alarma está encendida.


Ciudad de Buenos Aires

MOVIMIENTO HOSPITALARIO

  2001      2002
Consultas externas 8.316.005 8.974.000
Partos 27.779 29.233
Internaciones 181.219 188.995

Fuente: Secretaría de Salud del GCBA