Por las filiales

HOSPITAL MUÑIZ

"El médico cumple funciones que no son específicas"


A pesar de la crisis, el hospital Muñiz cuenta con insumos y brinda una atención de calidad, aunque por la falta de personal los profesionales deben redoblar sus esfuerzos


¿Cuál es la situación del equipamiento y de los insumos?

Gulota: Al no tener tomografía computada y ser un hospital monovalente con gran cantidad de pacientes con sida, con afecciones neurológicas, necesitamos permanentemente tomografías computadas y resonancias magnéticas. Eso trae el problema de gestionar el pedido, el lugar, la ambulancia y el médico que va a transportar al paciente. A veces tenemos el turno y carecemos de la ambulancia y el paciente queda sin poder tener el diagnóstico definitivo. Esto lo vivimos asiduamente. El gran drama que se está planteando ahora es el arreglo de los aparatos importados, como el fibroscopio que hace 15 días que está en reparación. Por otro lado, vamos a contar con fibrocolonoscopía y gastroscopía, lo que es una conquista del hospital e implica no tener que llevar pacientes afuera. Ha venido una profesional que se ha hecho cargo. De insumos estamos bien, tenemos hasta 30 días. El hospital se encontraba muy abastecido de antibióticos, pero con la cuestión del clearing quedamos un poco en el límite.

¿Y cuáles son las falencias de recurso humano?

Gulota: Si bien se ha llamado a concurso en las distintas jefaturas médicas, seguimos teniendo el problema de que no llegan los nombramientos, y esto nos preocupa verdaderamente. Por otro lado, muchas horas se cubren con suplencias de guardia, que es una forma flexibilizada de trabajar.

¿Cómo repercute la crisis en los pacientes y las patologías que presentan?

Ralli: Por ejemplo, la tarea de la unidad 29 es atender hijos de madres portadoras, la dificultad es que los pacientes no pueden concurrir a los controles y eso hace que el tratamiento no sea efectivo, pero los que cumplen con los tratamientos y los controles andan perfectamente.

Gulota: Los consultorios externos cada vez trabajan más, llegan pacientes hiv cada vez más deteriorados, en estado muy avanzado y algunos sin diagnóstico; a veces recibimos pacientes por patología broncopul-monar o por síndrome febril, y recién podemos hacer el diagnóstico de sida en su primera internación. Vemos lo que no se veía antes: pacientes que debutan con una neumopatía, que a veces son recidivantes y resultan positivos cuando hacemos el hiv.

Ralli: Desde el punto de vista pediátrico, hemos visto cómo la enfermedad ha evolucionado en el tiempo y hoy es crónica; hace siete u ocho años atrás hubiéramos dicho que la mayoría se internaba con compromisos respiratorios, neurológicos y digestivos. Hoy está pasando al revés. Los chicos se internan menos y cuando lo hacen es para control del tratamiento; esto da un porcentaje ocupacional bajo, y es porque realmente cambió la evolución de la enfermedad.

¿Qué cosas deberían mejorar para que el hospital pueda funcionar óptimamente?

Gulota: Habría que lograr un buen espacio físico para trabajar, especialmente para dermatología, que tiene muchísimo caudal de pacientes. También recuperar las salas que se han perdido, como la 18 y 19; necesitamos más personal de enfermería, paramé-dicos y camilleros. Este es un hospital muy amplio, muy grande, como todo hospital de infecciosas que necesita metros de aire libre y con árboles, y el traslado a veces se complica. Necesitamos personal para transportar los tubos de oxígeno adonde no tenemos oxigenoterapia central. El personal envejece pero no es reemplazado por nuevo, porque parece que la cuestión es despoblar, y eso nos está llevando a una situación donde el médico cumple funciones que no son las específicas.

Vaisman: La administración central tercerizó algunos servicios del hospital y desde entonces la atención es inferior, bajó la calidad.¨


LA NECESIDAD DE UN HOSPITAL DE INFECCIOSAS

Con la crisis social han resurgido algunas patologías infecciosas, y el hospital Muñiz desempeña un rol central en la atención y prevención de esas enfermedades: “El Muñiz como hospital de enfermedades infecciosas y con cercanía a un puerto o aeropuerto, tiene que tener plena vigencia. Es como el cuartel de los bomberos, está siempre alerta”, señala Gulota. Ralli agrega: “En cualquier emergencia infectológica en la historia de este país, el hospital Muñiz estuvo presente: viruela, cólera, sarampión, tuberculosis multi-rresistente, ántrax. Al hospital Muñiz no hay que verlo solamente como la atención del paciente infectado, sino que también cumple un rol muy importante en la prevención: tenemos una división de Promoción y Protección de la Salud, una unidad de Medicina del Viajero, es decir que tiene una actividad que va mucho más allá del paciente infectado. Además, cumple un rol tremendo en la prevención, protección y asesoramiento sobre enfermedades exóticas, ya que contamos con notables especialistas”.


Los números de la atención

Enero – septiembre 2002

Consultas  externas                                             57.907

Internaciones                                                       3.964

Índice de internación                                           76,20


Comisión Directiva

Presidente: Héctor Gulota.

Secretario General: Juan Videla.

Tesorera: María Schroder.

Vocales: Héctor Ralli, Norma Porteiro, Rubén Shinzato, Nora Méndez, Alicia Barrera, Diana Cangelosi.

Revisores de Cuentas: Silvio Vaisman, Carlos Cendoya.