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POR LAS FILIALES |
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Hospital Muñiz La estructura edilicia y la tecnología, dos cuentas pendientes |
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Referente nacional en tuberculosis y sida, el hospital necesita adecuar sus salas de internación para tratar esas patologías. El atraso tecnológico también afecta la atención de los pacientes. Los nombramientos pendientes, otra de las principales preocupaciones de la filial -El hospital trata patologías complejas y el aislamiento es muy importante. ¿En qué situación se encuentran las salas que se habían proyectado? Videla: Están muy demoradas. Nosotros tratamos pacientes con tuberculosis y tuberculosis multirresistente, y concretamente necesitamos salas de aislamiento. Las hemos solicitado en reiteradas oportunidades a las autoridades del GCBA, vinieron; en algunos casos hicieron planos para reciclar dos salas, viejas pero todavía no se realizó la obra. Dijeron que lo van a incluir en el presupuesto de 2007 para ejecutarlo en 2008, pero como ya pasó lo mismo el año pasado, tenemos ciertas dudas de que se haga. Y esas salas para nosotros son imprescindibles, porque somos un hospital de derivación y tenemos que dar respuestas a todos los pedidos.
- ¿Cuál es la situación con respecto a los nombramientos? Videla: Tenemos un déficit crónico al igual que muchos hospitales de la ciudad. Sólo por citar un ejemplo, esperamos que se haga un acto de justicia con las doctoras Mariana Núñez (pediatra) y Susana Poggi (bacteriólo-ga) que hace cinco años que esperan sus nombramientos. Tienen responsabilidades absolutas y no salen sus designaciones.
Carballo: En la guardia, tenemos una gran cantidad de personal que trabaja en condición de suplente y el reemplazo de ellos, cuando llegan las vacaciones es muy problemático. A pesar de los reiterados reclamos del gremio, los nombramientos no llegan. Y en la guardia es imprescindible porque es la puerta de entrada de muchos pacientes.
-¿La provisión de medicamentos es normal? Videla: Así como destacamos las deficiencias, debemos decir que la red está trabajando muy bien tanto en las drogas antituber-culosas como antirretrovirales. Es algo positivo que no se puede dejar de remarcar.
- Con respecto a la tecnología, ¿en qué situación está el hospital? Videla: En las salas de terapia intensiva, no contamos con respiradores de circuitos cerrados para evitar los contagios entre los pacientes. Somos un hospital de derivación y deberíamos estar preparados ante cualquier situación de riesgo que se dé en el país.
Marino: El ejemplo más práctico se da en que hace más de un año no reparan el equipo de fibroendoscopía alta y dependemos de un traslado que puede demorar semanas. Acá se trabaja mucho con esa tecnología y no la podemos usar. Otro ejemplo es la falta de un tomógrafo, que nos sería de mucha utilidad ya que en la mayoría de los casos necesitamos hacer tomografías cerebrales. Y acá también debemos mediar con los trasladados y los turnos en otros hospitales.
Fulgenzi: También tenemos deteriorados los fibroscopios y en muchos casos, hay que suspender los estudios porque no funcionan normalmente. Somos un hospital de referencia en endoscopias respiratorias y esa tecnología es vital para nosotros.
- Ustedes tratan con pacientes complejos, ya sea por las adicciones a las drogas o por la marginalidad. ¿Los médicos también sufren agresiones de los pacientes? Videla: Lamentablemente sí, porque nuestros pacientes son muy complejos y hay que saber manejarse con ellos. Y la violencia que sufrimos afecta fuertemente en la salud de los trabajadores del hospital, por lo tanto creemos que la licencia que solicitamos es algo que, en cierta manera, amortiguaría esa problemática.
¿Y cómo repercute esta situación social en los médicos? Palmero: El burn out es algo que está afectando a una gran cantidad de los trabajadores de la salud. De los enfermos de sida que atendemos, entre el 60% y el 70% es adicto a drogas ilícitas. Somos testigos de los estragos que causa el paco y de la criminalidad de estas personas. Teniendo en cuenta que en muchos casos son pacientes agresivos, el personal de salud sufre un desgaste crónico y un agotamiento psicológico. Las autoridades de la ciudad nunca implementaron una política activa con respecto al sostén psicológico de los trabajadores de la salud. Esto genera desinterés por el trabajo, ausentismo o mal desempeño en las funciones que pueden ser prevenidos mediante una adecuada rotación de personal y una asistencia psicológica concreta.
Videla: Ya hemos solicitado que se estudie la posibilidad de implementar una licencia obligatoria profiláctica de diez días hábiles a mitad del año y que no sea parte de la licencia ordinaria anual. Sería interesante que se implemente para todos los trabajadores de la salud, porque todos somos víctimas de ese constante desgaste. ¨ UN HOSPITAL CONTENEDOR El Dr. Augusto Fulgenzi, jefe de la unidad de Internación Sala 18 de Tisioneumonología, explica los problemas que se generan en las internaciones: “Las estadías en el hospital se prolongan por la falta de una contención social para el paciente que es dado de alta y que tuvo episodios judiciales o problemas de adicciones a las drogas. En muchas oportunidades, las internaciones se hacen más largas porque efectivamente sabemos que al darles el alta los dejamos expuestos a la nada”. Comisión Directiva Presidente: Juan José Videla Secretario General: Fidel Carballo Vocales titulares: Mirta Alonso, Eduardo Bernardini, Domingo Palmero, Diana Cangelosi, Ricardo Marino Delegado titular: Augusto Fulgenzi Delegado suplente: Osvaldo Russo Revisores de cuenta: Mabel Carrera, Nazario Haidar y Santiago Garro LA ATENCIÓN EN NÚMEROS (2006) Egresos: 4.137 Defunciones: 415 Consultas ambulatorias: 134.797 Mortalidad: 9,12% |
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