| Por las filiales
HOSPITAL DE REHABILITACION ROCCA "VEMOS MUCHA PATOLOGIA AGRAVADA POR LA CRISIS" |
A pesar de la creciente demanda, los problemas sociales y
el incumplimiento de la ley de protección del discapacitado, a lo que se
suma un grave problemas con las compras, el hospital alcanza importantes
logros en su desarrollo científico ¿Cómo repercute la crisis social en el
hospital? Miyagi: Esta crisis hace que tengamos
inconvenientes con las externaciones de los pacientes; un discapacitado
requiere todo un apoyo familiar y socioeconómico que es muy difícil de
sustentar, al no existir apoyatura en esos niveles, el giro cama se
prolonga. Además, los pacientes externos que concurren de su domicilio al
hospital para los trata-mientos de rehabilitación tienen serios
problemas, porque las obras sociales no cumplen con la ley de discapacidad
y no se hacen cargo de los traslados. Hay muchos inconvenientes que hacen
que los tratamientos se retrasen o no se efectúen. Entonces, ¿existe demanda insatisfecha?
Gagliardi: En el servicio de Kinesiología
existe, por un lado por el caudal de la demanda y por otro por un déficit
de personal. En Terapia Ocupa-cional tenemos tres cargos concursados que
no han salido. En el área de Fisiatría -este es un hospital de
rehabilitación que se basa en los médicos fisiatras- tenemos nada más
que nueve médicos, y hay tres cargos vacantes. De acuerdo al cálculo de
las prestaciones tendríamos un déficit de diez u once profesionales. Rijana: Hay que agregar que el perfil del
paciente cambió. Se incorporaron nuevas demandas porque el concepto de
discapacidad cambió. Va mucho más allá de quién está en una silla de
ruedas y se puede extender a todo el que está invalidado para insertarse
en la vida social. Soto: No hay estadísticas de la gente que no llega al
servicio de salud. Al existir infraes-tructura insuficiente en los
barrios, con problemas de traslado, con empobrecimiento generalizado, los
pacientes discapacitados dependen muchas veces de un alguien que los
traiga. No hay un sistema de servicio de asistencia social que pueda armar
un verdadero relevamiento de esto. ¿Se ha agravado la patología? Vecchi: Sí, muchas veces las personas llegan
con patologías agravadas, sobre todo úlceras, porque no acceden a los
centros de salud que podrían orientarlas al inicio de su enfermedad, y
entonces llegan en estados difíciles de tratar. Rijana: Esto nos pone en un problema ético,
porque ante estados tan graves no podemos hacer abandono de la patología.
Es muy duro tener que explicarle a un familiar que viene con esperanzas
que, por ejemplo, hay que amputar una pierna. Pero el tema es qué pasó
antes, por qué llego así. Es fundamental abordar la prevención teniendo
en cuenta el contenido social. Nosotros tenemos puesta toda nuestra
capacitación científica al servicio del hospital público, pero cuando
el paciente se va sabemos muchas
veces que no tiene ni siquiera para comprarse los elementos para su curación
y el hospital no puede contener, además, su entrega. ¿La estructura del hospital está actualizada? Rijana: No, nuestra estructura debe ser
actualizada y reformulada. Hay secciones que tienen que ser divisiones o
grupos de trabajo que deberían formar una sección. La guardia ha crecido
y sigue siendo una sección, y Protección y Promoción de la Salud es sólo
un área, sólo por dar algunos ejemplos. A nivel científico, en este contexto de crisis, ¿han
podido cumplir con sus metas de desarrollo? Rijana: En parte sí, hemos sacado un primer número
de la Revista, pero por problemas económicos no le pudimos dar
continuidad. Hay grupos de trabajo que están organizando cursos, además
del trabajo de las cátedras. Fuimos invitados por primera vez a
participar en el congreso de Cirugía Plástica.
Otro tema central es que ha mejorado la relación con otros
hospitales a nivel de la red. Gagliardi: Se ha profundizado la participación
del hospital en diferentes entidades científicas, hay un grupo que
participa en la Sociedad de Neurortopedia, también profesionales
premiados en el congreso de Pediatría y Discapacidad. El hospital no sólo
cambia su perfil asistencial sino también el científico. Somos parte del
comité ejecutivo del próximo congreso latinoamericano de Rehabilitación.
Soto: En Mar del Plata presentamos la experiencia de
nuestro grupo de trabajo de sexualidad en los discapacitados, que llevamos
a cabo desde hace cuatro años con una casuística muy importante. LA COMPRAS DEL HOSPITAL
“El hospital pasó por un período crítico que puede haber sido
multifactorial pero no es a nosotros a quienes nos toca analizarlo. El
problema se arrastra desde el año pasado pero hizo eclosión durante
enero y febrero de 2001. A pesar de haber tenido toda la compra
programada, por diferentes motivos, durante varios meses no se pudo
comprar. Luego de los reclamos de la Dirección, que contó siempre con el
apoyo de la gremial, la Secretaría de Salud mandó una persona que se
encargaría de las compras. El problema está en vías de solución y los
médicos estamos en una actitud de espera por 60 días para ver si se
resuelve. Lo que hay que saber es que este es un hospital que no tiene
rojo, no le debe a nadie. El hospital tiene en el haber y no en el debe. A
pesar de todo lo que pasó, los profesionales hicieron el máximo esfuerzo
para que nunca se ponga en riesgo la vida del paciente”, explica la Dra.
Rijana. SEMINARIO DE ULCERAS
Organizado por el comité de Docencia e Investigación y el programa de
Prevención y tratamiento de enfermedades que dejan secuelas del hospital
Rocca, se llevó a cabo el 8 de agosto el seminario Integración
multidisciplinaria para la prevención y curación de úlceras y heridas
en general. Participó la Universidad de Chile, la Sociedad de Cirugía
Plástica, el Instituto Municipal de Rehabilitación y el hospital Aráoz
Alfaro de Lanús. Las conferencias centrales fueron trasmitidas por
telecon-ferencia. |
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LOS
NUMEROS DE LA ATENCION 2000
54.355 Proyección 2001
56.290 COMISION DIRECTIVA Presidente: Dra. María L. Rijana. |