| Por las filiales
HOSPITAL ZUBIZARRETA "VIVIMOS UNA SITUACION MUY GRAVE" |
Aumento
de la demanda y horas médicas que no se reponen, sumados a la crisis
social colocan al hospital en una situación límite. En esta nota, los médicos
hablan de cómo hacen frente a esta realidad que supera sus posibilidades
de dar respuesta a la gente ¿Cuál es la problemática más
importante que vive el hospital? Fendrik:
Una de las cosas que más nos preocupa es la falta de estructuras
actualizadas, hay numerosos grupos de trabajo que por el aporte que hacen
merecen constituirse en una sección o unidad. Hay ejemplos extremos como
el de Terapia Intensiva, que hace 15 años que tiene un jefe pero sin
nombramiento, y depende del departamento de Urgencias. Villella:
Lo más increíble es que la ampliación de la terapia fue inaugurada hace
poco, totalmente nueva, y sin embargo no existe en la estructura. ¿Se
cubren cargos por suplencias de guardia? Fendrik:
Sí pero creemos que el tema de las suplencias de guardia debería
resolverse, inclusive pagar suplencias de guardia es más caro que pagarle
a un médico de planta. En realidad, el motivo por el cual no se nombran
es porque lo que no se quiere es personal con estabilidad. Ostrovsky:
En lugar de mantener la planta original del hospital estable, o incluso
aumentarla de acuerdo a la creciente demanda, se utilizan formas precarias
de trabajo como los suplentes de guardia, que son una ficción para poder
nombrar un personal útil y valioso, pero que no recibe lo que merece: su
nombramiento. Villella:
Hay servicios en situaciones muy críticas, por ejemplo, anestesiología
donde fallecieron hace poco tiempo dos médicos. Las partidas no han sido
cubiertas y ello ocasiona serios problemas. Otro inconveniente es que
sólo contamos con residencia en cirugía a pesar de los pedidos de que se
amplíe a pediatría y clínica médica. En
este marco, ¿cómo dan respuesta a la creciente demanda? Fendrik:
La cantidad de gente que pugna para obtener un turno a las 7 de la mañana
es enorme. La verdad es que no siempre se puede dar satisfacción a esa
demanda. Las cifras que tenemos en consultorio externo, guardia y
servicios auxiliares hablan de un incremento muy importante. A todo esto
se suma el aumento en internaciones, y del promedio de estadía ha
aumentado porque la gente llega en muy malas condiciones; si se hace un
recorrido por la sala se encuentran pacientes muy añosos y en condiciones
muy precarias de salud que exigen una internación más prolongada. Ha
aumentado no sólo la cantidad de pacientes sino la cantidad de recursos
que insumen. Hay desnutrición, enfermedades infecciosas y patologías
respiratorias. Es preocupante ya que, aun con la mejor buena voluntad, no
siempre se puede dar una respuesta adecuada. Díaz:
En lo que se refiere a pediatría, la cantidad de pacientes se acrecentó
y no sólo en número sino también en complejidad, tanto en consultorios
externos como en el departamento de Urgencias. Las guardias
correspondientes a los fines de semana y feriados son las más afectadas.
Algunas de ellas superan los 170 pacientes con dos pediatras y un tercero
de refuerzo en la temporada invernal. Se suman además, los enfermos
internados y la demanda espontánea. El esfuerzo es enorme y humanamente
imposible de sostener. Y no se lucha sólo contra la enfermedad, sino que
además están los problemas económicos y la gente no puede comprar la
medicación o no tiene dinero para viajar, y hay que ver cómo solucionar
esos problemas. Es una situación muy grave. Nosotros reclamamos un tercer
pediatra para las guardias del fin de semana, no únicamente de refuerzo
en época de invierno, sino uno estable. Atender en estas condiciones, es
sobrehumano. ¿El
presupuesto es suficiente? Fendrik:
En los papeles se ha incrementado el presupuesto con respecto al anterior,
pero en la práctica el hospital se tiene que hacer cargo de erogaciones
que antes no hacía, así que en realidad el presupuesto ha disminuido.
Filosóficamente, estamos de acuerdo con que las coo-peradoras no deberían
existir, pero si existen es porque el Estado nunca ha asignado
presupuestos suficientes. La cooperadora de nuestro hospital ha trabajado
con gran entrega y con una administración ejemplar. La mayoría de las
obras de los últimos 30 años ha sido realizada gracias a su aporte, sin
el cual este hospital sólo sería una posta sanitaria. También tenemos
que agradecer a otras organizaciones no gubernamentales (como Coas y el
Rotary Club) a cuyas contribuciones se ha sumado esta filial para mejorar
el confort de los profesionales, el equipamiento y apoyo a las tareas
docentes. A pesar de las restricciones presupuestarias, no tenemos
problemas de insumos y si bien las directivas son no utilizar más del 20%
en compras de emergencia, eso
se torna difícil ante una pesada burocracia que demora las lici-taciones
y obliga a que se compre con esos fondos. Ostrovsky:
Un decreto ley de 1972 estableció este mecanismo. No entiendo cómo,
luego de 29 años no se generó otro más ágil, y en cambio seguimos
usando un instrumento de un gobierno de facto, que además no responde a
las necesidades de la gente ni del hospital. REALIDAD
SOCIAL Y SALUD DE LOS MEDICOS
¿Qué siente un médico cuando no puede solucionar
un problema de salud? “Siempre sentí dolor e
inquietud frente a algo que no termino de solucionar del todo, porque se
me escapa de las manos aun a sabiendas de que hice todo lo posible. Hay
gente que te agradece porque aunque no le diste todo, le diste todo lo que
estaba a tu alcance”, responde la Dra. Díaz. Por su parte, el Dr.
Ostrovsky agrega: “Hay que preocuparse por la salud de los que cuidan la
salud, estas situaciones nos generan mucho desgaste, y nosotros también
nos estamos enfermando”. |
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LOS
NUMEROS DE LA ATENCION Año
2000
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