POR LAS FILIALES


HOSPITAL RIVADAVIA

“Funcionamos por el esfuerzo de toda la comunidad hospitalaria”

 

“Si se desactiva el hospital, corremos el riesgo de perderlo”, explican desde la filial

 


La falta de mantenimiento y el abandono edilicio generan una situación que afecta la atención y las condiciones laborales. El GCBA presentó un plan de renovación total, pero los profesionales manifiestan sus dudas y exigen que no se desactive el hospital mientras se realizan las obras

¿En qué situación está el hospital con respecto a nombramientos e insumos?

Solari: No hay una gran diferencia con respecto a los otros hospitales. Hay un flujo de nombramientos; quizás un poco lento, pero se están concretando. Con respecto a los insumos, las compras se van a centralizar y es una metodología nueva que tenemos que ver cómo funciona. Más allá de las formas, al médico le interesa tener los insumos cuando los necesita. Pero eso se verá cuando empiece a funcionar el nuevo sistema. 

Otro tema de gran importancia es el de las obras en el hospital. ¿Cuál es el escenario actual?

Solari: Muy complejo. Hace siete años que tenemos áreas del hospital que están prácticamente desactivadas, tanto por la falta de mantenimiento como por el deterioro propio de un hospital con más de 120 años. Un ejemplo claro es el pabellón Cobo. En otra gestión habían decidido realizar una reparación que quedó inconclusa y hoy ese sector está desmantelado. Concretamente perdimos once quirófanos, setenta camas, sectores dedicados a la endoscopía, oftalmología, proctología, cirugía general y traumatología. Ese pabellón era un área muy importante y quedó inutilizada. Durante la gestión del Dr. Alberto De Micheli en el Ministerio de Salud, habíamos consensuado unificar en ese sector un área crítica que incluía terapia intensiva, quirófanos centrales, unidad coro-naria, hemoterapia y diagnóstico por imágenes, entre otras prestaciones. La intención era reubicar áreas que están totalmente desconectadas, con todo lo que eso implica cuando debemos trasladar al aire libre a pacientes muy delicados. La licitación, que contaba con el proyecto arquitectónico y médico, tuvo preadjudicación pero nuevamente se vio detenida con el cambio de autoridades en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.  

¿Y cuál es la propuesta del Ministerio actual?

Solari: Con la gestión del Dr. Jorge Lemus, cambió la visión de las obras que se habían proyectado. A comienzos de este año, nos llamaron para comunicarnos que esa obra iba a ser suplantada por un proyecto más grande que incluía una reforma hospitalaria completa. El plan incluye cuatrocientas camas, con altísima complejidad y con todo lo necesario para ser un centro de referencia en la emergencia. En base a eso, había que generar un nuevo proyecto médico y así fue que trabajamos fuertemente para desarrollarlo y se lo entregamos al Ministro de Salud, quien en reiteradas oportunidades planteó que la decisión política del Jefe de Gobierno es hacer un hospital nuevo. Para eso nos dijeron que iban a intimar al CEMIC (Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas) para que desocupen el predio de la esquina de Sánchez de Bustamante y Las Heras. Concretamente nos aseguraron que se iban a publicar las convocatorias para realizar las obras del master plan hospitalario. También nos dijeron que aproximadamente el nuevo hospital estaría terminado en dieciocho meses. 

Frente a la magnitud de la obra, ¿qué sensación tienen ustedes?

Solari: Estamos asombrados porque pedimos que se arreglen ciertos sectores y nos dijeron que íbamos a transformarnos en el hospital de referencia de toda la ciudad. También estamos preocupados porque hablamos con la gente del CEMIC y ellos no recibieron ninguna intimación para dejar el espacio en el que están ubicados. Nosotros, cuando recibimos este proyecto, lo vimos con mucho beneplácito pero se nos hace muy difícil pensar cómo se va a desarrollar una obra tan grande. 

¿Cuáles son las dudas que tienen?

Solari: Hoy tenemos once quirófanos de-sactivados y sólo ocho que funcionan. Tenemos una gran demanda con una lista de espera muy extensa. Por ejemplo, hay 214 pacientes en lista de espera para operarse de vesícula. En traumatología los turnos para las operaciones los estamos dando para el mes de diciembre. La sala cinco del área de cardiología tiene desactivadas setenta camas porque no funcionan los baños y en la misma situación se encuentran los laboratorios. La obra estaba por comenzar pero todavía no tuvimos ninguna noticia. Tenemos cierto escepticismo, porque nos ofrecieron más de lo que pedimos y hasta ahora no recibimos absolutamente nada. En la práctica, el hospital sigue funcionando por el esfuerzo de toda la comunidad hospitalaria. Además, las condiciones y medio ambiente de trabajo son casi insostenibles. Por ejemplo, las intervenciones quirúrgicas de este año aumentaron un 40%, con respecto al año pasado, y eso se debe casi exclusivamente al esfuerzo del personal del hospital.

Eduardo Houghton: Hasta que no tengamos la llave del nuevo hospital, vamos a continuar con el escepticismo que nos acompaña día a día, porque estamos trabajando en condiciones muy complejas.

Pontoriero: Nos prestamos camas entre servicios. Por ejemplo, yo estoy en el servicio de obstetricia y le tengo que facilitar cinco camas a traumatología porque de lo contrario esas pacientes no podrían ser internadas. Hay baños que están clausurados y por lo tanto esas salas no se pueden usar. Todos debemos colaborar porque si no el hospital no podría seguir funcionando. Frente a la magnitud de la obra que anunciaron, nosotros nos preguntamos qué sucede en el día a día de nuestro hospital, porque las carencias edilicias son muy grandes. 

¿Cómo afecta esta situación el trabajo médico?

Arturi: Todos padecemos las malas condiciones de trabajo, tanto el personal médico como los enfermeros, psicólogos, terapistas, personal administrativo, etc. La falta de quirófanos y camas suma desorden, confusión y sobrecarga en distintos sectores del hospital. Nosotros siempre fuimos banco de pruebas de diversos proyectos, por eso es que tenemos cierto escepticismo frente a la nueva obra.

Pedreira: Lo que hicieron con el pabellón Cobo fue algo terrible. Desactivaron un espacio de tres pisos con once quirófanos y no dejaron absolutamente nada. Por eso, nuestras dudas con el último proyecto.

Cecchi: Hay muchas prestaciones que ya no brindamos, sencillamente porque no contamos con la tecnología adecuada ni con los espacios necesarios. 

Para que la obra sea factible ¿en qué condiciones debería llevarse a cabo?

Solari: Nosotros queremos que la obra se haga en varias etapas porque si se desactiva todo el hospital, corremos el riesgo de perderlo. Por eso nuestro pedido es que la obra se realice en diferentes etapas. ¨


Los números de la atención

 

1.059 pacientes en consultorios externos (primer cuatrimestre 2008)

200 pacientes diarios en laboratorio central (primer cuatrimestre 2008)

342 egresos quirúrgicos (abril 2008)

351 egresos quirúrgicos (mayo 2008)


COMISIÓN DIRECTIVA

Presidente: Ricardo Solari

Secretario General: Leonardo Crochi

Vocales: Roberto Arturi, Rosa Pontoriero, Jorge Schiaffi, Daniel Pedreira, Ana Bagnati, Luis Somaruga, Enrique Domine, Sonia Martínez, Pedro Quiroga, Mirta Cera, Ana Vaquer.

Revisores de cuenta: Alfredo Cecchi, Ana Israel, Daniel Gutiérrez.