Por las filiales

HOSPITAL PEDRO DE ELIZALDE

"EL NUEVO HOSPITAL NO PUEDE ESPERAR UN MINUTO MAS"

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Luego de seis años de espera, el proyecto del nuevo hospital se está por concretar. En la actualidad, el hospital funciona con el 50% de su edificio y da respuesta a una demanda que en los últimos 10 años se ha duplicado

¿En qué etapa se encuentra el proyecto de nuevo hospital?

Dibetto: El 18 de febrero de este año, un decreto puso en movimiento la comisión integrada por la comunidad hospitalaria, la Secretaría de Salud y la Legislatura Porteña para reactivar la reestructuración edilicia. Luego de duras reuniones, estamos próximos al avance de la licitación. El nuevo hospital no es un delirio de un grupo de médicos, surge de la necesidad de dar atención humanizada a una población creciente de niños.

Puiggari: Desde que se inauguró el Garrahan no ha habido obras de importancia en este hospital, los demás han tenido obras de restauración. No es la envidia lo que nos corre sino que desde el año 87 a hoy, hemos duplicado las consultas externas y las interna-ciones. En el 94 con la caída de los techos, tampoco se hicieron obras porque se prometió una reestructuración global, y esa licitación todavía no ha sido resuelta. Es la licitación más larga de la historia. Nuestro reclamo es en función de lo que los chicos nos demandan y de las malas condiciones en que trabajan nuestros médicos. Si en el 87 alguien pensó que se podía cerrar Casa Cuna, en el 2000 eso es imposible. Este es un hospital que no ha sido nunca apoyado desde lo edilicio y esto no puede esperar un minuto más.

En la actualidad, ¿cómo trabajan si el pabellón San Camilo y el Pellegrini están clausurados y el resto del edifico está en malas condiciones?

Dibetto: Trabajamos en condiciones de precariedad absoluta. El pabellón Atucha fue rehabilitado por una acción de la filial, y reciclado por cinco años de vida útil, y ese plazo está por caducar. Nosotros ya advertimos sobre esto.

Cresto: Los médicos y médicas de guardia de terapia intensiva duermen todos juntos porque no existe espacio para separaciones, eso se repite en muchos servicios con los médicos residentes. Seis médicas de guardia duermen en una sola habitación. Las instrumentistas duermen en un colchón en los quirófanos. Muchos consultorios de especialidades están instalados en las salas de internación, esto no respeta las normas más elementales de salud pública. Desde que se i-nauguró el Garrahan empezamos a persistir con recursos mínimos. No sólo aumentó la complejidad y el volumen de atención sino que se desarrollaron nuevas áreas. Sin que eso signifique hacer complejidad extrema, sencillamente es la evolución natural de la medicina. Mientras, la infraestructura se redujo a la mitad. La situación es acuciante, el hospital atiende el doble de pacientes que en el 87 y ha multiplicado por cuatro su complejidad relativa, sin embargo disminuyó a la mitad su superficie.

¿Cómo influye la falta de horas médicas y de nombramientos?

Dibetto: Tenemos áreas importantísimas del hospital con jefes a cargo que no están nombrados, a pesar de que los concursos fueron realizados de acuerdo con la ley. Algo similar ocurre con las guardias que son cubiertas por interinatos y suplencias, con todas las consecuencias negativas para la estabilidad laboral. En algunos servicios no podemos dar respuesta a la demanda por falta de personal; en anestesia tenemos cuatro vacantes pero no hay financiación para esos cargos. Todas las áreas son críticas: maestranza, nos faltan más de 20 secretarias, el área social está muy reducida, y tenemos carencia de enfermeras.

¿Cómo influye la crisis social en las niños que se atienden?

Martino: Tenemos muchos casos de convulsiones por suspensión de medicamentos porque los padres no los pueden comprar. Sería muy importante tener un banco de medicamentos en el hospital. Lo cierto es que son enfermedades que pueden ser tratadas, pero la falta de dinero o cobertura social hace que los niños padezcan síntomas tan dramáticos como las convulsiones.

Puiggari: La patología viral se incrementó y nos encontramos con un hospital que no está preparado: la falta de aislamiento hace que se produzcan virosis intrahospitalarias. Otra patología que se interna mucho más es la patología del maltrato y violación, que tiene mucho que ver con la problemática de los padres drogadictos.


EL PROYECTO DEL NUEVO HOSPITAL

El proyecto del nuevo hospital se puso en marcho hace seis años cuando se cayó un techo en un pabellón del hospital. Uno de los autores de aquella iniciativa fue el Dr. Eduardo Munin: "El proyecto surge por la caída del techo pero vislumbraba el estado del mantenimiento general del hospital. Hoy, y después de muchas idas y venidas, parece ser que estamos por concretarlo, en septiembre se realizaría la nueva adjudicación de la licitación. Se ha trabajado mucho con todos los colegas en la elaboración de un plan médico mientras transcurran los cuatro años de reestructuración del hospital. Confiamos en que esto se va a llevar adelante si no seguiremos peleando hasta que lo consigamos". En este sentido el Dr. José Luis Dibetto aclara con energía: "Mientras se realicen las obras, es condición sine qua non que el hospital siga funcionando en plenitud. No vamos a dejar de atender a la comunidad, así está contemplado en el plan médico consensuado con la empresa que hará las obras".


LOS NIÑOS PRIMERO

"Estamos profundamente unidos detrás del bien común, del proyecto de hospital, de la dignidad de la profesión y de la salud de nuestros niños", señalan en la filial.

Después, los médicos dejan algunas frases para agendar:

- "En la cuna está el porvenir de la patria, en la Casa Cuna participamos del porvenir de la patria".

- "Los países crecen y caminan con los pies de sus niños".


LOS NUMEROS DE LA ATENCION

- 548.260 consultas al año.

- 2.383 consultas diarias.

- 26.637 consultas en Neurología.


COMISION DIRECTIVA

Presidente: José Luis Dibetto.

Secretaria: Elsa Casella.

Tesorero: Raúl Martino.

Vocales Titulares: María del C. González, Javier Indart de Arza, Antonio Martínez, Ana Pedrazzi, Julio Puiggari, Carlos Riganti.

Revisores de Cuentas: Enrique Baglioli y Raquez Wainsztein.

Delegados al Consejo Central: Raúl Cervio y Juan Cresto.