| INSTITUCIONALES
CONDENAMOS LA GUERRA(*) |
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Ha estallado la
guerra. Nadie podría disimular la conmoción que ha producido el estallido
ni podría ocultar en su espíritu el dolor unánime que ha nacido desde el
momento en que se consideraron fracasados los esfuerzos por mantener la paz. Lejos de las
causas que la han provocado, equidistantes frente a los pueblos de cuyas
filas partirán los soldados hacia las trincheras, extraños a las pasiones
políticas que la pudieron haber encarnado, sin pensar en el choque de la
violencia contra el derecho, ni en la reivindicación proclamada por unos,
ni la justicia sustentada por otros, nos hacemos solidarios con la
Humanidad, condenando la guerra por la guerra misma, aunque la
responsabilidad de que ella haya sido desencadenada, recaiga sobre un solo
hombre o un régimen. Los mártires serán
siempre los mismos: los pueblos en lucha. Con ellos estamos
nosotros, cuyo estéril y grande sacrificio, la sangre derramada en otras
guerras, no llegó a ahogar ninguna ambición ni hizo fertilizar ningún
ideal nuevo, porque de la misma tragedia surgieron las complejidades que hoy
se confunden en las más diversas teorías. Nosotros, los médicos
que estamos diariamente cerca del dolor, que contribuimos con amor y
abnegación, a veces, a defender al hombre de su destrucción, quizá seamos
entre los seres, los que mejor comprendamos cuán inútil y bárbara resulta
la devastadora obra de la guerra. La lucha por el
bienestar social y la felicidad y engrandecimiento de los pueblos tiene otro
escenario y otros elementos de combate que no siembran muerte. Son el hogar
y son los sentimientos, la razón, la tolerancia, la ecuanimidad, principios
esenciales de la cultura y la civilización, sirviéndose intereses
materiales y espirituales por sobre todo sensualismo y sueños de poder. Por eso condenamos
la guerra. ¨ (*) Posición institucional sobre la
Segunda Guerra Mundial publicada en Mundo Hospitalario en agosto de
1939. LA GUERRA HOY
Para
expresar nuestro repudio a la guerra hemos elegido reproducir, por su enorme
vigencia y por las acertadas palabras que 64 años después nos siguen
identificando, la postura de la AMM ante la Segunda Guerra Mundial. Esta
institución, basada en los principios éticos de solidaridad y respeto a la
vida, mantiene desde su creación un firme rechazo a la guerra y a la
violencia, y una defensa a ultranza de la paz y la vida humana. LITIGIOSIDAD
INDEBIDA
CONTRA LA MEDICINA DEL TEMOR
El 19 de junio se realizará una jornada nacional de
esclarecimiento y denuncia por el aumento de las acciones judiciales contra
los profesionales de la salud. Participarán
35 entidades médicas En el marco del III
Encuentro de Litigiosidad Indebida por
Responsabilidad Profesional, 35 entidades médicas reclamaron al Poder
Legislativo la necesidad y urgencia de las reformas legales que contemplen:
1. reducción del plazo de prescripción; 2. modificación del beneficio de
litigar sin gastos; 3. reforma del Código Penal (artículos 84 y 94); 4.
limitación de los montos indemizatorios; 5. obligación del informe técnico-profesional. Durante la reunión,
se resolvió llevar a cabo el 19 de junio, una jornada nacional de
esclarecimiento y denuncia para informar a la opinión pública acerca
de las consecuencias negativas que tiene sobre el sistema sanitario la
litigiosidad indebida contra el equipo de salud. La Asociación de
Médicos Municipales integra este foro de trabajo desde sus inicios. Durante
este último encuentro, su secretario de Hacienda, Dr. Jorge Iapichino, fue
designado por la Confederación Médica de la República Argentina (Comra)
para abordar este tema en representación de todos los médicos del país.
En su alocución, señaló: “El hecho de que instituciones desde distintos
ángulos de la medicina, incluso con intereses contrapuestos, se hayan
puesto de acuerdo para estar en un mismo ámbito, nos habla de la gravedad
de la situación. Los médicos pasamos por un momento muy difícil, es bueno
que los legisladores lo entiendan pero es fundamental que los pacientes lo
comprendan. Hoy ejercemos una medicina del temor, el médico ve al paciente
como un posible litigante que nos puede dejar sin todo lo que logramos,
incluso sin nuestro nombre, porque el problema va mucho más allá de lo
económico. Nos genera graves problemas profesionales, personales y
familiares. Vivimos esto con una gran angustia porque los médicos no
sabemos de tribunales, ni de jueces, ni de delincuentes. El hecho de ver a
un paciente desde el temor es muy grave para una profesión de riesgo ya que
se deben tomar decisiones en el momento; así, el médico se va retrayendo
en el tratamiento y se resquebraja la relación médico-paciente, y si esa
ecuación se rompe, no puede existir un buen resultado. Es muy difícil
limitar la profesión por este miedo, pero también es muy difícil volver a
casa con un litigio. Si la justicia es el arte de darle a cada uno lo que le
corresponde, a los médicos nos ha correspondido muy mal: si con la reforma
del Código Penal de 1999 los legisladores castigaron a los automovilistas
desaprensivos, también nos condenaron a nosotros sin razón al igualarnos a
ellos. Eso no es justicia. Y esto la sociedad lo tiene que saber”. La
primera reunión de este foro se realizó en octubre del año pasado, cuando
se firmó un acta que exigía al Poder Legislativo que diera tratamiento a
los proyectos de ley que proponen una solución al grave problema del crecimiento
de las acciones judiciales contra profesionales de la salud. Sin
embargo, durante estos seis meses los legisladores no han considerado este
reclamo. En este marco, se resolvió llevar a cabo una jornada nacional de
esclarecimiento y denuncia el 19 de junio, y convocar a un próximo
encuentro el 29 de agosto para evaluar las acciones a seguir. ¨ |