| Por las filiales
HOSPITAL SANTOJANNI "TRABAJAMOS MAS QUE ANTES" |
A las consecuencias de la crisis social, el aumento de las consultas y la falta de nombramientos, se suman los graves inconvenientes que ocasionan las demoras en las obras edilicias. En ese contexto, los profesionales destacan el enorme esfuerzo del equipo de salud para garantizar la atención ¿En qué etapa se
encuentran las obras del Pressal? Struminger:
El compromiso de finalización era el 31 de marzo, dentro de pocos días;
evidentemente las obras no van a terminar en fecha. En agosto del año
pasado, luego del acuerdo con el GCBA -que extendió el plazo de fin de obra
de diciembre a marzo- la obra avanzó rápido y la expectativa era que se
podía cumplir con los tiempos, pero ahora, basados en la crisis económica,
han declarado por nota que no hay plazo para finalizarlas. A ellos los
agarra el corralito en enero, con una obra que tendría que haber terminado
en diciembre y tener los insumos comprados mucho antes. Esta es la cuarta
vez que se incumple el plazo de término de obra, y mientras tanto el
hospital sigue con 120 camas de las 400 originales, sigue sin consultorios
externos, sin quirófanos, sin terapia, sin los 27 servicios que fueron
cerrados –algunos están readaptados pero superpuestos-, con salas de
internación convertidas en consultorios y sólo un quirófano disponible
para operaciones programadas. Oreiro:
Hay que aclarar que la demanda de atención en guardia es exactamente la
misma y a veces nos supera ampliamente. Seguimos con los mismos pacientes o
más. Struminger:
Los servicios siguen trabajando reacomodados, con más dificultades, pero a
pesar de esto cumplen su trabajo. El área clínica trabaja lo mismo porque
la demanda no se redujo, inclusive hay aumento por la crisis, pero los
contactos entre los servicios y la dinámica del hospital están alterados.
El archivo de historias clínicas ha desaparecido, ver a un paciente por
segunda vez es interrogarlo de cero. Así que trabajamos más que antes. Alberino:
Este es un hospital que está a diez cuadras de la General Paz, en una
situación regional crítica. El médico tiene que aunar esfuerzos para
trabajar en condiciones que están por debajo de lo normal, con los riesgos
laborales de juicios; sin embargo, ningún médico dejó de poner el hombro,
todos tenemos puesta la camiseta del Santojanni. A los que dicen que se
trabaja menos o no se trabaja, los invito -al ministro o al secretario de
Salud- a que hagan 24 horas de guardia conmigo. Struminger:
Hay que tener mucho coraje para enfrentar una práctica quirúrgica, en
medio de este desorden, y con el riesgo de una mala praxis. ¿Cómo repercute la falta de horas médicas en este hospital? Alberino:
Este es un hospital con un alto porcentaje de atención por guardia, si se
disminuye el plantel de guardia, es caótico. Al contrario, yo creo que habría
que aumentarlo. La gente que sostiene lo contrario es por desconocimiento
total, seguramente nunca vino al hospital. Struminger:
La guardia debe tener los nombramientos correspondientes porque hay que
cubrirla de cualquier forma. El Estado prefiere que se los cubra con una
suplencia, lo que crea una situación irregular tanto para la conducción
del hospital como para el médico que no tiene estabilidad laboral. Nuestro
hospital tiene, en los siete días de guardia, 55 cargos que figuran en
planilla como refuerzos de guardia y 45 cargos vacantes. De esos últimos,
21 están concursados y los 21 vinieron rechazados, con la excusa de la
falta de horas y de presupuesto: son partidas que salieron con presupuesto y
con horas, pero la trampa de demorarlo un año fiscal hace que el
presupuesto se agote y vuelvan rechazados. Una colega hizo una presentación
a la Defensoría del Pueblo, que se expidió a favor de los derechos de la médica
que ganó un concurso; y en todo caso si el Estado no puede nombrarla, debe
indemnizarla por los daños ocasionados. Es
decir, se responde a mayor demanda con menos profesionales Struminger:
Sí, y frente a este panorama, la Secretaría de Salud nos indica que
debemos bajar las suplencias. Si tenemos 450 suplencias de guardia por falta
de nombramientos, ¿cómo pretenden que reduzcamos la cantidad de suplencias
por mes? La única forma es desafectando servicios, entonces no habrá más
traumatología o no habrá más cirugía y que el GCBA elija qué dejamos de
hacer: si no operamos, si no atendemos más infartos, más fracturas, más
partos o si no atendemos más neonatos. En realidad, hay que pensar que la
directiva es desafectar la planta porque si efectivamente quieren evitar que
se cubran cargos con suplencia, deben nombrar titulares. Si no ¿cuál es la
coherencia? ¿El Secretario de Salud va a firmar que no haya, por ejemplo,
servicio de Infectología? ¿Alguien va a firmar que el número de estudios
de Hemodinamia se reduzca? En cuanto a
los insumos, ¿cuál es la situación?
Estamos en un nivel dos: días críticos donde nos falta, por
ejemplo, pervinox, guantes y eso se va supliendo por la compra de emergencia
o por el clearing. Lo que pasa es que son días de una tensión imposible, porque uno
sabe lo que pasa hoy pero no puede programar lo que será 48 horas después. LA NUEVA CONDUCCION DE LA FILIAL El 10 de diciembre de 2001, se sumó a la conducción de la filial un nuevo grupo de dirigentes, con nuevas expectativas: “En primer lugar, queremos respetar la historia de esta gremial. Tuvimos gente como Cianciarelli, Herrera, Fryc, Palma, Iapichi-no que hicieron, en épocas muy difíciles, mucho por el hospital. Este es un hospital en sus orígenes integrado por médicos del Salaberry, pero también con profesionales provenientes del Alvear y el Rawson. Recién hoy está formada la camada típica del Santojanni, gente que se formó aquí. En segundo lugar, la construcción del Pressal, la política del GCBA, los cargos vacantes, las suplencias de guardia, hacen que no podamos enfocar un solo problema, y en esa diversidad nos estamos acomodando. Este es un hospital muy familiero y, a pesar de que es grande, nos conocemos todos”, señala el Dr. Alberino. Por su parte, el Dr. Struminger explica: “La dificultad mayor es que estamos al límite. Nadie quiere ni puede perder nada más. Es difícil dar soluciones en un momento donde las soluciones parecen inviables, y la gente no tolera una nueva frustración”. Comision Directiva Presidente: Marcelo Struminger Vicepresidente:
Enrique Alberino Secretaria
General: Patricia Oreiro Tesorero: Juan Zito Suárez Secretaria
Gremial: Susana Otero Secretaria
de Cultura: Susana González Secretario
de Actas: Carlos Sacanell Secretaria de Asuntos Sanitarios: María T. Vincenzo Secretaria de
Prensa: María E. Marzetti |