| Editorial
Por el Dr. Jorge Gilardi |
|
|
PARA LA COMUNIDAD MEDICA Tiempo de buenos anuncios
|
![]() |
|
|
|
|
Como es ya de público conocimiento entre los afiliados a nuestra asociación, se ha llegado a un acuerdo con la secretarías de Hacienda y de Salud que puede definirse como una revalorización de la Carrera Médica y que comprende la aprobación, en el marco de las paritarias, de una nueva grilla salarial. Este nuevo instrumento para la catego-rización y promoción laboral premiará, sin duda, el esfuerzo, el compromiso y la búsqueda de una mayor excelencia en el desem-peño profesional. Consagra la posibilidad de que, a intervalo de cuatro años, cada profesional ascienda de categoría. Otro de los logros, sin duda el que más resonancia ha producido, descansa en la recomposición salarial. El médico ingresa al sistema con un básico de $1.800, lo que significa un incremento de más del 100% sobre el haber remunerativo que, ante análoga categoría, dicho trabajador percibía hacia fines del año pasado. Por último, el otro logro significativo radica en la reconstitución de una categoría de ascenso que el trabajador no experimentaba desde hace aproximadamente doce años. Este pasaje de categorías, que implicará el reencasillamiento del personal profesional, está centrado en la antigüedad, el desempeño y la capacitación. En esta perspectiva, y cumpliendo con los ascensos previstos a intervalos de cuatro años, el profesional podrá alcanzar en el intervalo de hasta 28 años, el tope de la Carrera en el sector público municipal. Se trabaja también en dar respuesta a la situación que plantea la problemática de los trasplantes, la alta complejidad y los médicos de cabecera, que hoy presentan una pertenencia inorgánica a las estructuras formales de cada institución. Complementariamente, los profesionales que determinen especialidad, residencia y/o concurrencia completa y debidamente acreditada, se incorporarán en la categoría de Profesional Asistente. Todos estos logros abren el camino para la actualización definitiva de las estructuras hospitalarias, en respuesta a las necesidades de las patologías emergentes y al cuadro que ofrecen muchos hospitales de nuestra ciudad: no ha existido un verdadero recambio ante las vacantes que produjo el fallecimiento o jubilación de los profesionales, las que a menudo han sido cubiertas mediante suplencias de guardias u otros instrumentos supletorios. Todos estos logros no hacen otra cosa que reafirmar la apuesta por fortalecer la Carrera Médica Hospitalaria y desterrar lo que aún subsiste como rémora de precarización laboral. Todos estos logros, además, se obtienen en el marco de las paritarias gremiales, las cuales han dado una muestra más de su importancia como mecanismo de discusión y tratamiento de los conflictos laborales en el seno de las instituciones sanitarias. Las paritarias, duramente cuestionadas por quienes no conocen los pormenores de la auténtica lucha gremial en una sociedad democrática que procesa los conflictos, expresan una vez más: Que puede combinarse la fuerza del reclamo con la voluntad en la negociación. Que exhibir apertura al diálogo no implica desatender los reclamos y derechos que expresan cada una de las partes en disputa. Que, más allá de las diferencias en juego, existen valores que es menester resguardar, como el derecho a la atención de los pacientes y la seguridad de los trabajadores. Que establecer una conducción firme y centralizada de las negociaciones en juego implican el compromiso del Comité Ejecutivo, pero fundamentalmente la participación de las bases hospitalarias que, en cada institución de la red asistencial, acompañan y discuten las decisiones a adoptar. Que es posible conjugar la rectitud del reclamo, la firmeza en la negociación y la templanza en la búsqueda del objetivo en la obtención de aquellos logros que serán finalmente, compartidos por todos los colegas. Que no hubiera sido posible este camino de reivindaciones si no existiera una base de confianza que sostiene al dirigente en su tarea, y que lo obliga a dar cuenta permanentemente, de sus actos y sus resultados. Por eso, es hora de buenos anuncios y su celebración, un hecho que concierne a toda la comunidad médica. Congratulaciones. ¨ |