Editorial

Por el Dr. Jorge Gilardi


NUEVO ESCENARIO POLITICO

 

Es tiempo de acción


Concluido el compromiso electoral en la Ciudad de Buenos Aires, y ante un nuevo escenario político, es tiempo de acción.

Como ya es una práctica habitual, los candidatos han visitado nuestra casa para plantear sus programas de trabajo, que deben ser una carta de compromiso con los ciudadanos y no palabras que sólo sirvan para seducir votantes.

El propio candidato electo manifestó sus ideas acerca de lo que resulta necesario hacer, con muchas de las cuales afirmamos nuestra coincidencia.

Es necesario reforzar el nivel primario de atención con una estrategia que descanse en el principio de integralidad, accesibilidad y calidad, sin que ello signifique desatender el nivel de mayor complejidad para dar respuesta a los casos que allí deban ser resueltos.

Pero es condición para ello, mantener una adecuada tasa de reposición tecnológica, evitando profundizar la brecha entre quienes tienen acceso a una práctica profesional y quienes carecen de ella.

Es necesaria la identificación de los grupos más vulnerables, entre los que se encuentra la primera infancia, los jóvenes que no estudian ni trabajan y la población anciana, cuyo sistema de protección social no ha dado respuesta a las crecientes y complejas demandas de atención.

Pero es condición para ello profundizar la articulación sectorial, definiendo las medidas esenciales cuyos efectos mejoran los índices de desarrollo humano: fortalecimiento de la educación, promoción del empleo, asistencia alimentaria, previsión social, seguridad vial y urbana.

Es necesario que la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano articulen sus recursos para ofrecer asistencia a una población con necesidades similares, cuya intensa movilidad laboral los ubica espontáneamente como usuarios de servicios en uno u otro ámbito territorial.

Pero es condición para ello asegurar un sistema de registro y notificación que permita la vigilancia epidemiológica de la población, y la articulación de las instituciones que comprenden la red local de salud.

Es necesario jerarquizar el hospital público mediante innovaciones en la gestión que mejoren la calidad de los servicios.

Pero es condición para ello habilitar vacantes en las áreas, que por déficit de recursos humanos, se han transformado en críticas y que los trámites administrativos no se enmarañen en dilaciones que tienen como efecto final la desmotivación de los profesionales.

Y es además necesario atender aquellas asignaturas pendientes que, poco enfatizadas en el discurso preelectoral, constituyen capítulos centrales de nuestra reivindicación gremial:

a. Recuperar las instituciones que permitan el aseguramiento previsional de los trabajadores médicos.

b. Aplicar las medidas desreguladoras que permitan la libre elección de obra social, cumpliendo así con un derecho que casi la totalidad de trabajadores agremiados han logrado por imperio de la ley vigente.

c. Garantizar el cumplimiento del régimen laboral y de aquellas medidas que protegen al profesional de los riesgos inherentes a sus condiciones de trabajo, habilitando oportunidades para que sea posible también el cumplimiento de otros roles sociales, como la maternidad o paternidad responsables.

d. Instaurar incentivos en los que se ofrezca estímulo y no desaliento a la formación continua, porque ello desembocará finalmente en una mejor calidad en la acción de los servicios.

Esas propuestas, debatidas en el seno de nuestra asociación, redundarán en beneficio del médico, del hospital público y por lo tanto de la población.

El nuevo escenario está enviándonos una señal inocultable: la legitimidad política debe conquistarse a partir de lo hecho y no de aquello que se omitió hacer, más allá de las razones que se esgriman para justificar la inacción.

Por ello, insistimos, no radiquemos nuestra confianza sólo en el valor de las palabras: dejemos que se abra paso, de una vez por todas, el poder soberano de la acción. ¨