Editorial

Por el Dr. Jorge Gilardi



Setenta años después


Nuestra Asociación acaba de cumplir sus jóvenes setenta años de existencia.

Mediante un acto de alto contenido simbólico y en un clima conmovedor, se llevó a cabo en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, la celebración de un nuevo aniversario institucional.

Los más de 700 concurrentes allí presentes coincidieron en expresar su reconocimiento hacia nuestra entidad que como demuestra su trayectoria y su pública actuación, es una referencia insoslayable del sistema sanitario en la República Argentina.

Un breve repaso de los hitos que jalonaron su origen y evolución permiten situarnos en este presente que concierne tanto a dirigentes como a afiliados de la institución.

El 20 de mayo de 1936 se designa, con carácter definitivo, el Comité Ejecutivo que conducirá la AMM en el primer período de gestión. Se daba respuesta así a la situación de precariedad e incertidumbre económica en la que se hallaban los médicos que no percibían honorario alguno por su trabajo en los hospitales públicos.

Es en este año también que la opinión pública puede conocer la posición oficial adoptada por nuestra entidad a partir de la aparición del primer número del periódico Mundo Hospitalario que, con excepción de ocasionales interrupciones, continúa apareciendo hasta el día de la fecha.

Entre 1936 y 1939 media un proceso en el cual los médicos, que hasta entonces se desempeñaban de forma honoraria, comienzan a percibir su retribución de manera estable.

Durante 1937 se obtiene la personería municipal, al año siguiente, la personería jurídica. Y deben transcurrir casi 50 años más para obtener, finalmente, la personería gremial.

Durante 1941 la Asociación de Médicos Municipales lidera la iniciativa mediante la cual diversos actores sociales se oponen al proyecto de arancelamiento en los hospitales públicos, creando un precedente de singular importancia en la lucha por asegurar la gratuidad del sistema de atención.

En 1944 se consigna un importante movimiento en el cual se manifiesta el malestar por la demora en los nombramientos a cargos estables, y al año siguiente se declara uno de los más importantes movimientos de protesta en defensa y reivindicación de los derechos laborales de los profesionales médicos.

En los años subsiguientes, la asociación no fue ajena al clima de turbulencia e inestabilidad político-institucional que signó a la sociedad argentina, cercenándose algunas de las conquistas y logros gremiales que se habían consolidado tiempo atrás.

Con el advenimiento del nuevo período democrático iniciado en 1983 se crean las condiciones para consolidar gran parte de los logros obtenidos, constituyéndose ello en motivo de satisfacción para quienes compartían los valores y fines perseguidos históricamente por la institución.

Por ello, en ocasión de celebrar este nuevo aniversario decidimos ejercer un justo reconocimiento público:

a)         A nuestros jubilados, que nos legaron invalorables lecciones en torno al cumplimiento de la ética profesional y al ejercicio responsable del arte de curar. 

b)         A todos aquellos que, mediante su participación en el Comité Ejecutivo y en cada una de las filiales hospitalarias, han sabido encarnar los valores de la pluralidad, la horizontalidad y la transparencia que han signado a la AMM desde su fundación hasta la fecha

c)         A nuestro personal que permanentemente ofreció y ofrece sus esfuerzos al sostenimiento diario, con su trabajo cotidiano e indispensable.

Es hora entonces de volver a señalar aquellas líneas de acción que mantenemos inalterables, y que renuevan el compromiso cada vez más estrecho entre dirigentes y afiliados:

El incremento de oportunidades de esparcimiento y enriquecimiento cultural, los cuales se expresan en la obra del  Polideportivo y en la variada oferta de actividades culturales que promovemos entre los afiliados.

La consolidación del Instituto para el Desarrollo Humano y la Salud como ámbito de referencia para la formación continua de los profesionales, mediante cursos de especialización que permiten dar respuesta a las cada vez más complejas demandas sanitarias de la ciudadanía.

La defensa de los asociados ante el riesgo profesional y la amenaza del exceso de juicios por mala praxis. Y la intensa tarea de prevención que se desarrolla.

Los convenios suscriptos con la Asociación Médica Argentina y la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires para lograr la calidad creciente de la formación y el reconocimiento de la certificación académica.

La defensa del poder adquisitivo del salario y el mantenimiento de los logros en aquellos aspectos de la Carrera de Profesionales que se han constituido en pilares de nuestro reclamo gremial: defensa de la estabilidad laboral, ingreso por concurso y salida por sumario previo.

Todo ello, en suma, desde una perspectiva centrada en el sostenimiento de los valores que definen el quehacer en salud pública: equidad, solidaridad, gratuidad en el acceso y mejoramiento continuo del sistema de atención.

Finalmente, deseamos que los logros obtenidos a lo largo del tiempo y el homenaje tributado públicamente a nuestra Asociación se extienda a las figuras señeras de la medicina que, con su ejemplo y compromiso, han marcado un rumbo que aún resulta convocante para las actuales generaciones de profesionales argentinos.

Pero, fundamentalmente, no debemos olvidarnos nunca de todos aquellos que, con tenacidad y compromiso cotidiano, contribuyen mancomunadamente desde un consultorio externo, un centro de salud, un quirófano, una guardia o un acto médico, a dar cimiento y grandeza a nuestra institución y al hospital público. ¨